Para eso contrató a la empresa “Baires Fly”, una de las de mayor trayectoria y experiencia en vuelos privados de estas características. Tendrá la misión de repatriar los restos del intendente de Juntos por el Cambio, Raúl Spir, y del escribano, Sergio Berardo, ambos de General San Martín, fallecidos en una expedición en la cordillera de Los Andes.
Baires Fly es una empresa especializada en vuelos privados “con una amplia experiencia en traslados aéreos, tanto de pasajeros, carga, como emergencias sanitarias” informan en el sitio oficial de la marca.
Opera en el país desde 1996 y pose “la flota de aviones privados propios más grande de la Argentina”. También es una de las empresas de mayor recorrido histórico en el transporte de cargas. En uno de esos aviones, serán trasladados los pampeanos fallecidos.

Para la repatriación de los pampeanos fallecidos, el Gobierno de La Pampa autorizó una compra directa por casi 11 millones de pesos con el fin de repatriar los cuerpos de Spir y Berardo.
El decreto que autoriza el pago fue emitido este jueves 7 de diciembre con el número 5728. Baires percibirá $10.845.000,00 por la tarea.
Raúl Espir, Sergio Berardo y el experimentado guía Ignacio Lucero eran parte de una expedición que tenía como objetivo conquistar la cumbre del cerro, a 6.108 metros de altura.

Sus cuerpos sin vida fueron hallados el 4 de diciembre, luego de llevar cinco días perdidos, desde el 29 de noviembre.
Este lunes, Carabineros chilenos confirmó el hallazgo de los cuerpos sin vida de los tres andinistas argentinos, que eran parte de una expedición que buscaba conquistar la cumbre del cerro Marmolejo, un volcán de 6.108 metros de altura.
Lucero, de 49 años, era un reconocido guía de montaña y tenía más de 30 años de experiencia y 46 ascensos al Aconcagua. En 2011 sufrió un infarto masivo a 7.400 metros de altura en el Himalaya. Después, sufrió un ACV y quedó internado durante 20 días en un hospital asiático, por lo que tuvo que hacer muchos años de rehabilitación para recuperar el habla, lo que le provocó un cuadro de depresión, una historia de superación que transformó su vida. Rescatado por un perro callejero llamado «Oro», continuó su trayectoria en el andinismo y compartió sus vivencias en charlas TED.

Además de sus múltiples ascensos al Aconcagua, escaló el Denali (Alaska), a 6.190 metros sobre el nivel del mar; hizo una expedición al Manaslu (Nepal), a 8.162 msnm; y subió el Mont Blanc, el pico más alto de la Unión Europea a 4805,59 msnm, además de otros desafíos en países como España, Chile, India y Tanzania.
Espir, de 55 años, formaba parte de Juntos por el Cambio (JxC) y era intendente de la localidad pampeana de General San Martín, donde asumió como jefe comunal en 2019 y en las elecciones de este año consiguió su reelección con el 63% de los votos.
Era, además, un apasionado del montañismo, como se evidencia en sus numerosas expediciones documentadas en redes sociales, como por ejemplo en el cerro Domuyo, de Neuquén. Antes de dedicarse a la política trabajaba como farmacéutico.
Berardo, amigo de Espir, era escribano y ya había realizado seis expediciones junto a Lucero, a quien recomendaba por su experiencia y profesionalismo, resaltando la seguridad y dedicación que brindaba a quienes lo acompañaban en las montañas.

