
Un adolescente que iba en moto recibió 21 balazos de por la espalda por efectivos policiales el sábado por la tarde en Colonia Escalante.
Uniformados de la Seccional Primera de Policía dispararon por la espalda a un chico de 16 años que se dirigía a su casa.
El hecho ocurrió el sábado 31, alrededor de las 17.30 horas, en Colonia Escalante y fue denunciado por la familia en la Comisaría y públicamente por quien le enseña el oficio de mecánico en su taller.
“Le pegaron 21 balazos de posta por la espalda”, relató Hugo Lucero dijo a Plan B Noticias que
“Yo soy técnico en educación especial y estos chicos vienen al taller a aprender”, contó el hombre, quien tiene un taller en Colonia Escalante donde les enseña el oficio de mecánico a él chico que baleó la policía y otros más.
“El chico tiene 16 años y no puede tener carnet. Se compró una moto con sus ahorros, vino a mostrármela a casa y yo estaba adentro. Justo pasó una camioneta de policía con las sirenas y, como no quería que lo agarren sin carnet, se fue a la casa y lo empezaron a perseguir y le dispararon desde arriba de la camioneta”, relató.
Como resultado del hecho el chico recibió 21 balazos en la espalda y debió ser llevado al Hospital Favaloro para recibir asistencia médica. “Hay que ver cómo sale de las heridas, tiene heridas fuertes, en la espina, en el riñón, y está dolorido. Ahora le están haciendo tomografías y se tiene que ir a hacer curaciones”, describió.
Los que dispararon fueron policías de la Seccional Primera. “Ellos son autoridad, le podían pedir el carnet, pararlo, pero no podes dispararle de atrás 21 balazos porque lo podes matar. No lo pueden hacer”, cuestionó Lucero.
“Acá lo que hubo fue un abuso de poder, de quienes tienen la placa y las armas, y que disparan de atrás”, dijo. “Yo quiero que se hagan cargo de esto. Que le arreglen su salud, psicológica, y que le devuelvan la moto. ¿Qué estamos haciendo con nuestros adolescentes?”, reprochó.
La mamá hizo la denuncia en la misma Comisaría. “Ella tiene cuatro niños, viven una situación complicada porque el padre se suicidó, y él es el mayor y en el taller está contenido”, dijo.
Lucero contó que al taller mecánico “son cuatro o cinco chicos a veces los que vienen. Les doy tareas para hacer para que no estén en la calle. Son chicos buenos. Ayudan acá y después estudian. Están escolarizados, no se drogan y no tienen antecedentes policiales”, subrayó.

