
En respuesta al fracaso de la ley ómnibus en el Congreso, eliminó el Fondo Compensador del Interior y recortó los subsidios a las empresas prestadoras del servicio de transporte en el país. Aseguran que los fondos serán canalizados por el sistema SUBE paro los usuario del servicio pero el ajuste ya es un hecho y no es a la casta.
El Gobierno de La Libertad Avanza comenzó la «vendetta» contra los gobernadores por el fracaso del proyecto de ley ómnibus en el Congreso.
El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, eliminó el Fondo Compensador del Interior, unos $100.000 millones que llegaban a las provincias para el subsidio al servicio de transporte urbano e interurbano.
Se trata de los fondos que tiene como objetivo compensar a las provincias y municipios del interior del país por los costos de los servicios de transporte público de pasajeros, a fin de garantizar su accesibilidad y sustentabilidad.
En los hechos el ajuste recaerá sobre los usuarios que ya vienen sufriendo un ajuste tras otro, pero la movida del Gobierno nacional es que ahora la decisión de sostener o no el servicio sea de los gobernadores. Las empresas ya avisaron que el boleto puede irse al doble.
«La Secretaría de Transporte ha decidido terminar con el congelamiento de tarifas que había heredado de la gestión anterior en trenes y colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para líneas de Jurisdicción Nacional, otorgando así a la tarifa mayor protagonismo en la cobertura de costos necesarios para operar. De esta manera, esta medida implica una disminución considerable de subsidios que iban a las empresas», señala el comunicado oficial difundido esta mañana.
«De igual manera, a partir del corriente año, se elimina el Fondo Compensador del Interior, cuyas sumas también eran recibidas por empresas prestatarias de los servicios del resto del País, o sea, fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)», agrega.
«Estas decisiones guardan coherencia con el Pacto Fiscal que Gobernadores Provinciales y Gobierno Nacional firmaron en 2017 y 2018, donde se comprometían a eliminar progresivamente los subsidios diferenciales en materia de transporte para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), como así también, establecía que las provincias definirían compensaciones tarifarias y/o subsidios al transporte público de pasajeros por automotor desarrollado en el ámbito de sus jurisdicciones», sostiene la decisión del Ministerio de Economía.
En su lugar, aseguran que los fondos serán canalizados para asistir a los usuarios a través de la tarjeta SUBE.
«Las personas que utilizan el servicio y que necesiten del aporte del Estado Nacional, seguirán contando con el Atributo Social en todo el territorio nacional donde funciona la tarjeta SUBE. Se trata de una asistencia que es igual para todos, vivan en el lugar que vivan, y que implica un descuento del 55% de la tarifa del boleto del transporte público», cierra el anuncio.

