
El presidente de la Nación volvió con el discurso mas duro y vengativo con los argentinos y argentinas que viven en las provincias del país. Celebró los 60 mil despidos y el fin de la obra pública, que significará la pérdida de 300 mil puestos de trabajo.
En una entrevista que dio a un medio italiano, el Presidente de la Nación destacó el ajuste y a modo de celebración enumeró la cantidad de despedidos, los planes caídos, la eliminación de la obra pública y el ahogo financiero a las provincias.
Javier Milei volvió envalentonado de su gira turística por el Vaticano e Israel, donde cumplió anhelos personales, lejos de una misión oficial, y festejó el ajuste brutal que padecen trabajadores, jubilaciones, pensiones, pequeños y medianos empresarios, cuentapropistas, los desafortunados habitantes de las provincias del país y los despedidos de ahora y del futuro cercano, por el cierre de la obra pública.
En declaraciones al programa televisivo “Quarta Repubblica” del periodista Nicola Porro, grabada el domingo y emitida ayer por Rete4, uno de los canales de Mediaset, la cadena de la familia del expremier y magnate Silvio Berlusconi, se ufanó de los despidos y de fundir a las provincias, es decir, a las y los argentinos que las habitan.
En su cruzada contra todo político que no se le rinda a sus pies, le hace pagar su venganza a las y los habitantes del interior del país.
“La motosierra está trabajando. En menos de dos meses, echamos a 50.000 empleados públicos, no renové 10.000 contratos y 200.000 planes de asistencia. Hemos eliminado la obra pública, cancelado el 98% de las transferencias discrecionales a las provincias y reducimos a la mitad los ministerios”.
“La motosierra – repitió a modo de celebración – cortó el gasto real del 30% y redujo un déficit financiero de más de cinco puntos respecto al PBI. Después de dos meses alcanzamos el equilibrio financiero”, se mofó el presidente de la Nación, un país al que parece que no quiere.

