
Las cínicas medidas de Milei contra las provincias en represalia porque la ley ómnibus no pasó la Cámara de Diputados, aceleran el final del experimento contrarrevolucionario contra los trabajadores y el pueblo, que los libertarios representan. Desde La Pampa, Ziliotto se erige como líder de la resistencia. La CGT, los empresarios pymes y otras organizaciones consideran que ha sido demasiado.
Por Javier Urban – El porrazo que se diera el presidente Javier Milei contra la pared más colaboracionista que podía tener en el Congreso, la Cámara de Diputados, con el rechazo a la ley ómnibus -a la que ya había reducido a una mini traffic para lograr el apoyo que nunca imaginó que le retacearían-, sumado al golpazo inicial que la semana anterior le había infringido la CGT con su impresionante movilización. Todo eso, provocó lo esperado en el inestable emocional que hace sólo 2 meses gobierna la Argentina y que, enfurecido, celular mediante desde Israel y Roma, ordenó que se dé cumplimiento a su palabra de que, si no le aprobaban la ley, fundiría a las provincias y sus habitantes. Y, mientras se recorta al pueblo argentino, se paga la deuda con el FMI y organismos multilaterales.
Salvo a Catamarca, Corrientes y Tierra del Fuego, a las que les hicieron transferencias para obras de agua potable, y a Corrientes, que fue la única que recibió ATN, al resto de las provincias les hizo sentir el ahogo financiero, recortando un 27% el gasto primario en enero de 2024 respecto a 2023, eliminándoles las transferencias de recursos a cajas previsionales provinciales, infraestructura de hospitales, políticas educativas y penitenciarias, entre otros. Los 64.023 millones de pesos que a todas las provincias, en su conjunto, se les había transferido en enero de 2023, Milei los redujo, en enero de 2024, a 3940 millones de pesos, un 94% menos. A La Pampa en enero de 2023 le habían llegado fondos nacionales por 275 millones de pesos. En enero de este año, Milei le envió sólo 109 millones, un 86% menos. Así de salvaje fue Milei, con la motosierra a pleno, llevando adelante semejante ajuste cuando la inflación interanual, de enero a enero, fue del 240%.

Gravemente el gobierno de Milei cortó el envío, desde su asunción, tanto de los fondos de incentivo docente como el fondo compensador de desigualdades salariales, recursos que reciben 10 provincias para poder a sus docentes lo mismo que en el resto dle país. Y la sed de sangre de MIlei lo llevó a ir más allá, liquidando el subsidio al transporte, provocando que, cada viaje que cualquiera haga en La Pampa, se vaya a pagar un 65% más, como mínimo.
Escudado en el peculiar análisis de que «fue maravillosos lo que pasó en la Cámara de Diputados de la Nación», que por eso dio la orden de bajar la ley, al «dejar en evidencia quiénes son la casta, los corruptos, la mugre de la política, quiénes son los que arruinan la vida de los argentinos», el chiflado cree que la sociedad argentina aceptará «perder un subsidio hoy para ganar más mañana». ¿Cómo puede pensar eso? ¿Cómo se le puede ocurrir que como presidente corresponde que lastime al pueblo? Es que ¿pudo haber tenido algún profesor que alguna vez, en la facultad que estudió, fue y dijo, bueno señores, voy a explicarles cómo hay que lastimar a los jubilados, cómo hay que lastimar a los pensionados o a los trabajadores? Está loco.

Es desopilante lo inepto que es este gobierno a todo nivel, al punto que nadie podría afirmar que hay gobierno en su sentido más estricto de operatividad ejecutiva. A todas luces no tiene un programa concreto de estabilización económica. Ni bien asumieron, en diciembre, hicieron un desastre con las cuentas públicas, que innegablemente venían mal de la gestión Alberto Fernández, pero los libertarios las agravaron. En términos fiscales, no está solucionando el tema del sector externo. Hay sí un alineamiento incondicional con los intereses de EE UU en lo ideológico, esperando como moneda de cambio la mano que EE UU pueda darles ante el Fondo Monetario Internacional en las interminables renegociaciones del préstamo más grande y más siniestro de nuestra historia y de la historia del Fondo, que Toto Caputo en el gobierno de Macri supo contraer.
No hay en el gobierno de Milei propuestas de inversiones, propuestas de desarrollo productivo…Hizo un desastre con los ingresos populares, con los jubilados, los pensionados, los salarios…a puro aumentos de precios desmedidos de productos o servicios tan esenciales como alimentos, medicamentos o seguros de salud, ha generado una crisis económica que no deja de agravarse y que parece conducir inexorablemente a una catástrofe social incentivada por el mismo gobierno nacional que, desde que asumió, no envía alimentos a los comedores comunitarios, donde la demanda aumentó en un 30% justamente como consecuencia del aumento en el precio de la comida y la caída en los ingresos de los sectores populares. Pero también de los sectores medios que rápidamente se quedan sin ingresos porque del otro lado, las empresas, podrán otorgarles algún aumento salarial, pero que será sumamente insuficiente y de ninguna manera los van a compensar.

Y encima, el cinismo. Porque a semejante crisis el ministro de economía no sólo que la niega, la desconoce, sino que celebra que «la inflación está bajando» y que las cuentas públicas están alcanzando el «ansiado equilibrio» antes de lo pensado, cuando es muy obvio, para cualquiera con dos dedos de frente, que lo único que el gobierno está generando es que las empresas cada día vendan menos y eso hace que baje la inflación porque ¿a quién se le va a ocurrir aumentar precios en productos que no vende?
Resultará insufrible para cualquier trabajador, para cualquier vecino, poder pagar el aumento del colectivo, que en La Pampa inevitablemente tendrá una suba muy significativa porque Milei no mandará nada, cero peso, de lo que se recibía por ese Fondo Compensador al Transporte Público, que el año pasado fueron $314 millones. Lo que se va a agravar con los aumentos en combustibles y la consecuencia de la devaluación del gobierno. En Santa Rosa, el gerente del EMTU ya adelantó que cuando se presente en el Concejo Deliberante el aumento de la estructura de costos del boleto, el incremento será importante y sólo para poder mantener el servicio, ya que la muni no pretende ganancia como lógicamente la pretendería un prestador privado.

Y particularmente en La Pampa habrá que estar muy atentos en los próximos días. Es que después de haber afrontado los gastos de fin de año con el medio aguinaldo de diciembre, los trabajadores estatales pudieron llegar a fin de enero con la suma fija otorgada por el gobierno, los que no y están bancarizados, lo hicieron tarjeteando. Los flacos sueldos de enero, desproporcionados respecto a los precios, se agotaron en los primeros días de febrero y ta tan ta tan, el 19 de este mes, en menos de una semana vencerán las tarjetas. ¿Con qué dinero las pagaremos? Muchas quedarán impagas y algunos sólo podrán hacer el pago mínimo y todos quedarán expuestos a la motosierra financiera que los despojará de casi todo el sueldo siguiente, con la parva de intereses que generará el incumplimiento del 19. Eso pasará y será de terror.
No menos terrorífico es lo que está pasando en el ámbito de la construcción donde hubo más despidos en las obras del Procrear en Sta Rosa, Pico y Toay. Echaron a otros 450 trabajadores más, entre todas las empresas, que se suman a los 120 que ya habían sido despedidos en el inicio de febrero. Y la deuda del gobierno nacional, sólo por el programa Procrear, ya llega a dos mil quinientos millones de pesos, con las empresas de la provincia.
La catástrofe social inminente es lo que Mauricio Macri definió como «el crash» hacia el que se conduce Milei. «Marzo va a ser el límite», sostiene el ex presidente y sentencia que «después tenemos que venir nosotros».

Parece certero el diagnóstico, las franjas populares no podrán soportar la apretada como si allí hubiera más para ajustar y la clase media tampoco tamaña sacudida. Lo que no es aconsejable es dejar que después del estallido, desembarque el macrismo.
Y así lo entienden muchos dentro del peronismo que por más desorganizado que esté, tiene a 3 gobernadores muy activos en la resistencia a la salvajada libertaria. Axel Kicillof en provincia de Bs As, Ricardo Quintela en La Rioja y Sergio Ziliotto.
El «Ruso» fue el elegido por los medios nacionales para ser el vocero de los que Milei amenazó e insultó por las redes sociales, «no me siento alcanzado por los agravios, ni del presidente, ni de todo el gobierno nacional. Nosotros nunca entramos en negociaciones, porque yo no voy a negociar el futuro de La Pampa, y el futuro de las pampeanas y los pampeanos. Yo también tengo una representatividad popular, y tengo un rol que cumplir, y es defender a mi provincia», les manifestó, asumiendo ese liderazgo opositor que los periodistas porteños le asignan. Después de haber adelantado $410 millones para que los docentes de la provincia cobren todo el salario, su ministra de educación puso como condición para avanzar en cualquier otro tema ante el Consejo Federal de Educación el envío de la plata del Fondo Nacional de Incentivo Docente a nuestra provincia; y el propio Ziliotto adelantó que «si tenemos que ir a la Corte Suprema de Justicia vamos a hacerlo», para reclamar todos los fondos que Nación no envía a La Pampa.

También desde la Federación Argentina de Municipios, donde Fernanda Alonso es autoridad, se lanzó un comunicado de alto contenido crítico. «Expresamos con alarma y extrema preocupación el camino anti federal y extorsivo que ha tomado el gobierno nacional. Argentina vive una dramática situación socioeconómica que día a día se agrava por las medidas que lleva adelante el presidente de la Nación y su ministro plenipotenciario de Economía. Ante el panorama inminente de mayor pobreza y altísima inflación, nos vemos en la obligación de alertar y exigir a las autoridades nacionales que tomen medidas urgentes para frenar la catástrofe que se avecina», reclamaron.
Paralelamente la CGT ya lo tiene decidido, a más ajuste, mayor resistencia sindical. Como lo hizo siempre. A Alfonsín le hicieron 13 paros, pero la gestión radical hizo caer el salario real un 28%. Nueve paros llevó adelante contra la Alianza del presidente Fernado de la Rúa, pero en su mandato el poder adquisitvo de los trabajadores se achicó un 19%. Hasta a Cristina la enfrentaron en su último mandato, donde el salario empezó a perder poder de fuego. No debería extrañar, ni mucho menos ofender, que lancen un plan de lucha. Pablo Moyano dijo que Milei está «totalmente desquiciado», calificó de «anticristo» a Macri y avisó que la CGT ahora va por el DNU que tiene 366 artículos, divididos en 15 títulos y entró en vigencia el 29 de diciembre. Pero 10 de esos 15 títulos tienen expedientes iniciados en la justicia reclamando su inconstitucionalidad. Eso es más del 70 % del texto. También se va a caer.

Además hay pymes, cooperativas, empresas familiares, asociativismo, gente de la economía popular, que están buscando alguna herramienta común de representación política. Que el presidente de la Cámara de la Construcción de La Pampa, Adrián Pérez Habiaga, haya dicho que “es un crimen dejar obras sin terminar”, es todo un indicio de lo intolerable que será para ellos, que tienen maquinarias por valor de 1, 2 o 3 millones de dólares, que el gobierno nacional frene la obra pública. Si fue impresionante la movilización de tractores en la protesta de agricultores en Francia, imaginémonos lo que sería ver toda la maquinaria de las empresas viales marchando en protesta por las rutas argentinas…
La apocalíptica ofensiva contrarrevolucionaria contra los trabajadores y el pueblo, tiene límite. El desenlace cada vez se acerca más. Y en medio de los festejos de Carnaval, Los Auténticos Decadentes se hacen sentir con «El Murgero»: «Se viene el tu-tá, tu-tá. Tu-tá, tu-tá».

