
El periodista Oscar Christensen reflexiona en esta nota de opinión sobre el gobierno de La Libertad Avanza y quién está detrás del plan económico del Presidente.
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La nota completa, consigna lo siguiente:
En esta época de incertidumbre política, temor económico, desinformación pública y manipulación institucional, hay hombres y mujeres que tienen trayectoria política y económica adquirida en varios periodos de gobiernos nacionales, pero que en la actualidad aparecieron en superficie como si fueran personajes impolutos de cualquier contaminación anterior. Estos personajes son rescatados de vez en cuando para ejercer cargos públicos, asesorías políticas o económicas a la sombra de algún nuevo líder político, pero siempre con la misión de beneficiar al poder económico en perjuicio de trabajadores y los sectores más humildes.
Federico Adolfo Sturzenegger es un economista que se desempeñó como presidente del Banco Centra de la República Argentina entre 2015 y 2018 durante la presidencia de Mauricio Macri; pero esta no fue su primera experiencia en la función pública, antes entre 1995 y 1998 fue economista en jefe de YPF designado por José Estenssoro durante la presidencia de Carlos Menem; tras lo cual, paso a cubrir el cargo de decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella.
En marzo del 2001, el presidente De La Rúa lo designa secretario de Política Económica dentro del Ministerio de Economía, cargo en el que continuó luego que el ministro de Economía Ricardo López Murphy fuera reemplazado quince días después por Domingo Cavallo.
En ese período, y como segundo del ministro Cavallo; Sturzenegger participó de la operación de endeudamiento denominada “megacanje” en la cual se emitieron bonos para extender el vencimiento de deuda que vencía ese año. Esa nueva deuda tomada al 14,5% y al 16% incrementó la deuda pública argentina en 37.900 millones de dólares, pero, entre comisiones pagadas y pases, el país sufrió un perjuicio valuado en 55.000 millones de dólares. Siete instituciones financieras implicados en este fenomenal negocio obtuvieron 150 millones en comisiones. Los bancos eran: Banco Francés, Santander Central Hispano, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y Credit Suisse First Boston, este último dirigido por David Mulford, ex secretario del tesoro americano y cobraría en carácter de comisiones 20 millones de dólares.
El 20 de diciembre de 2001 renuncia De La Rúa y cae todo su gabinete, entre ellos Cavallo y Sturzenegger producto de la dura represión en plaza de mayo que dejo cinco muertos y 39 en todo el país.
Federico Adolfo Sturzenegger no renunció a sus aspiraciones políticas ni a sus ideas neo liberales de derecha y adhirió al PRO, herramienta política creada por el empresario Mauricio Macri con el objetivo de llegar a la presidencia. Fiel a sus principios y a sus convicciones, en febrero de 2008 aceptó el cargo de presidente del Banco Ciudad durante la gestión de Macri como jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
El mandato de Sturzenegger al frente del banco fue nefasta para sus trabajadores desde el principio; despidos, quita del adicional por antigüedad, desconocimiento de la carrera bancaria, creación de un sistema de ingresos abierto copiado del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil y una gran polémica por la designación de su cuñado Gabriel Rouillet como jefe de asesores, pero eso no fue todo; otorgó créditos hipotecarios preferenciales y con tasas subsidiadas a funcionarios del gobierno como María Eugenia Vidal, Juan Curuchet (vicepresidente del Banco Ciudad), Enzo Pagani legislador del PRO. La Legislatura de la ciudad lo citó para que diera explicaciones, pero no concurrió.
En ese período, encaró la construcción de una nueva sede para la casa central en el sur de la ciudad con un proyecto del arquitecto británico Norman Foster, pero una serie de anormalidades como defectos en la publicación del concurso, ausencia de actas en la designación de jurados, fojas desaparecidas del expediente de contratación generaron una serie de denuncias. Estas presentaciones fueron luego desestimadas por la justicia de CABA. Su presidencia al frente del Banco Ciudad finalizó en 2013.
El 10 de diciembre de 2013 asume como diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires en representación de propuesta republicana (PRO); solo tres días, después todo el equipo económico que participó del megacanje fue procesado judicialmente por su responsabilidad en esa desastrosa operación, totalmente perjudicial para la Argentina. Luego de un proceso de tres años fue sobreseído definitivamente cuando el fiscal general Germán Moldes no apeló la sentencia.
El 10 de diciembre de 2015 asume la presidencia de la Nación Mauricio Macri en segunda vuelta electoral y designa a Federico Adolfo Sturzenegger al frente del Banco Central de la República Argentina quien comienza una agresiva política monetaria siendo su primera medida el levantamiento de los controles de capitales e implementa un régimen de tipo de cambio flotante. Desde el principio aplicó una política de endeudamiento a través de modalidades Fintech que desembocó en la colocación de bonos, letras y otros instrumentos financieros para adquirir reservas, como por ejemplo las “Lebacs”. Dos años después de asumir, la deuda por esos instrumentos alcanzaba los 70.000 millones de dólares y superaba ampliamente el 100% de la base monetaria. A esto se le sumaban las “Letes” (Letras del Tesoro Nacional) que se incrementaron en 900.000 millones de pesos, lo que hacía que las reservas del central fueran ficticias porque todo era deuda tomada con las Lebacs que pagaban altísimos intereses en pesos, pero a valor dólar y las Letes con intereses en pesos.
Según el CEPA (Centro de Economía Política Argentina), durante el período que va de enero de 2016 a octubre de 2017 por las políticas implementadas por Sturzenegger el Estado Nacional pagó 1,2 billones de pesos lo que experimentó el desequilibrio fiscal del gobierno de Macri y convirtió al déficit fiscal de 2017 en el tercero más alto de la historia.
No solo la impericia marcó su gestión al frente del BCRA, también manejos espurios, acusaciones falsas contra dirigentes políticos opositores, sino que utilizó su cargo para atacar a miembros de la justicia. En una reunión de directorio pidió que aportaran ideas para iniciar causas judiciales contra CFK, aunque fueran falsas; por otro lado, el director del BCRA Pedro Biscay denuncio que Sturzenegger levantó el secreto bancario sobre cuentas del camarista federal Eduardo Freiler sin orden judicial ni causa que lo justificara para darle información al diputado nacional del PRO Pablo Tonelli que impulsaba la destitución del juez. Luego, con otras operaciones destituyeron al camarista por voluntad del presidente Mauricio Macri.
Hacia fines de 2017 la inflación se mostraba ascendente; el gobierno decide cambiar las metas inflacionarias y avanzar con una reforma tributaria que bajaba impuestos. Con las reservas en baja y las medidas anunciadas comenzó una caída pronunciada de la credibilidad lo que provocó la renuncia de Sturzenegger el 14 de junio de 2018. Antes de su salida, había intentado frenar la corrida financiera subiendo la tasa de interés al 40% y la venta de activos de la reserva (dólares) por 15.000 millones. Esta situación hizo que el Tesoro Nacional, imposibilitado de refinanciar la deuda adquirida, solicitó asistencia financiera por 50.000 millones de dólares al FMI.
Luego de 30 meses al frente del BCRA, Federico Adolfo Sturzenegger dejó una inflación acumulada del 95% y una devaluación del peso de 175%.
Tras la renuncia de Sturzenegger, llegó Luis Caputo a la presidencia del Banco Central y se concretó el préstamo del Fondo Monetario Internacional por 50.000 millones de dólares, siendo el mayor en toda la historia del FMI otorgado a un gobierno. Aún con esta asistencia, el gobierno de Mauricio Macri terminó su gestión con un 200% de inflación anual.
El resto, es más actual y recordado.
Oscar Christensen
Periodista

