
A la catástrofe social ya provocada, Milei, que no deja de mentir, le ha sumado una situación de anomia inédita al declararle la guerra a los Estados patagónicos. Ziliotto es uno de los cruzados contra la locura presidencial. En La Pampa, la opo se pinta la cara y quiere aprovechar la oportunidad.
Por Javier Urban – Los acontecimientos que se sucedieron en los últimos días no han hecho más que darle mayor forma a lo que advertíamos la semana pasada cuando decíamos que la asamblea legislativa o, en su defecto, la Corte Suprema de Justicia, le van a poner el punto final a este dañino experimento encabezado por un presidente que, a menos de 3 meses de gestión, se le vino abajo la imagen 15 puntos. Una situación realmente inédita, que no tiene comparación alguna con los presidentes que gobernaron nuestro país desde el regreso de la democracia, ya que, en general, siempre existió una luna de miel entre un presidente recién asumido y la opinión pública.

El derrotero de Javier Milei en la última semana ha sido jalonado por situaciones tan mentirosas como vengativas y de castigo, irrumpiendo en los últimos días con esa performance transgresora a partir de su convicción anarcocapitalista que, sin embargo, lejos de generarle adhesión, como cuando era candidato, ahora lo desliza en el tobogán de una caída incesante desde que asumió.
Las 2 grandes mentiras de la semana pasaron por el promocionado déficit cero -incluso el presidente como su ministro de economía fueron más allá y hablaron de súperávit fiscal– durante el mes de enero y la especulación de que la inflación de febrero será de un “numerazo” -según el decir de Milei-: 15%.
El súperávit fiscal del que hablan es trucho, sencillamente porque es imposible que hayan mejorado sus números recaudando menos. Porque las empresas al vender menos, pagan menos impuestos y el Estado recauda menos. En febrero la recaudación cayó un 33%. Expliquemos, la recaudación de enero responde a lo vendido en diciembre -lo que se bancó con el aguinaldo-, ahora, la recaudación de febrero es por lo que se vendió en enero. Y ya se conocen los informes de la recesión que originaron con las medidas que tomaron, según la Cámara Argentina de Comercio, el consumo en enero cayó casi 2 puntos -1,7-; la industria, según la consultora Fiel se desplomó más de 6 puntos -6,3- y como muestra, la automotriz Fiat Córdoba anunció que reducirá la producción del Fiat Crono a partir de marzo de 439 autos diarios a 364 y que, en abril, serán solamente 340 los que siga fabricando.

Indudablemente las cuentas fiscales hoy están peor que durante la presidencia de Alberto Fernández, porque el déficit va a ser mayor al caerse la recaudación.
Ahora ¿cómo hicieron entonces para haber tenido déficit 0 en enero? Simple, achicando el gasto público primario, que es la diferencia entre los ingresos y egresos. Porque no se metieron con el gasto total, el financiero, que incluye los intereses de la deuda. Ahí Milei/Caputo no hicieron ningún recorte, al punto de ni siquiera reclamar que el FMI quite las sobre tasas que la hace pagar insólitamente a la Argentina. Esas sobre tasas son el adicional que al Estado argentino le impuso el FMI porque, cuando Mauricio Macri pidió el crédito que solicitó, era de un monto mayor al autorizado a otorgar por el FMI, que no obstante se lo otorgó, pero haciéndole pagar la multa por esa irregularidad al Estado argentino. Pero Milei/Caputo no sólo que no hicieron ningún recorte al pago de la deuda con el FMI sino que están pagando mucho más que Macri y Alberto Fernández en concepto de intereses. Cuando Macri tomó el crédito y cuando Alberto lo refinanció, la tasa de interés que el Estado nacional pagaba no llegaba al 2%, era 1 y pico. Ahora Milei/Caputo pagan más de 5 puntos de interés y 3 puntos más de sobretasa. En definitiva, el pago de intereses de la deuda se incrementó en un 26%.
Entonces, Milei/Caputo llegaron al déficit cero, recortando insensiblemente el gasto primario. O sea a costa de los que han sido y serán déficits fiscales, sociales y vertebrales. Devaluaron un 118% sin ningún tipo de compensación y aumentaron ocho puntos la pobreza en 40 días. En una alta producción de siete millones de pobres adicionados al plantel de principios de diciembre, el recorte del gasto primario fue del 40% real. La mayor parte, un tercio, del recorte fue a los jubilados, otro tercio los subsidios que sacaron, más la poda de salarios públicos, podas a los planes sociales y poda a las transferencias a las provincias, que tuvieron un recorte real interanual del 72%. El programa “Potenciar trabajo” y la tarjeta alimentar se redujeron en un 23% real interanual. Todo eso les permitió llegar al 0% de déficit.

Por otro lado MIlei frente al servil Jonatan Viale, se descolgó con que la inflación de febrero “podría llegar a ser de un 15%, lo que sería un numerazo, porque veníamos de la hiperinflación que nos dejaron y salvamos al país de caer en ella ¿dónde estaríamos si no estuviéramos acá?” se preguntó cancheramente. Eso es una gran mentira, porque estábamos mal, fruto del pésimo gobierno del Frente de Todos, pero ahora estamos mucho peor. Fijate: Ia inflación de enero del año pasado, 2023, fue del 6%; la de febrero del año 2023, fue del 6.6%; la de marzo, 7.7%; la de abril, 8.4%; la de mayo, 7.8%; la de junio, 6 %; la de julio 6.3%; la de agosto, con la devaluación post derrota electoral del gobierno en las PASO, fue del 12.4%; la de setiembre 12.7; la de octubre, 8.3; y la de noviembre, 12.8%. El que nos puso al borde de la hiperinflación fue Milei con su devaluación y liberación de precios de diciembre que fue del 25.5% y la de enero que fue del 20.1%. El gobierno no nos está salvando de ninguna hiperinflación. Con el supuesto “numerazo” de Milei, 15%, la inflación acumulada en tres meses –diciembre, enero y febrero- va a llegar al 70%.
El gobierno miente y encima no actualiza jubilaciones ni pensiones, destruyó los ingresos de los trabajadores y el valor de las empresas, lo que las obligará a cerrar. Eso hizo que, según el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) la pobreza “pasó del 44,7% observado en el tercer trimestre de 2023 al 49,5% en diciembre y al 57,4% en enero y la indigencia pasó del 9,6% en el tercer trimestre de 2023 al 14,2% en diciembre de 2023 y al 15% en enero de 2024”. O sea cada vez se engrosa más la multitud infinita de descartados sistémicos. Una casta de 27 millones que crecerá ostensiblemente en los próximos meses, cuando se cuadripliquen los servicios, cuando los viejos se empiecen a morir sin salvataje, cuando una garrafa cueste un sueldo mínimo, cuando se devalúe otra vez. Además es el primer gobierno en la historia que ataca el ahorro de las familias de clase media y de las empresas, sin tener en cuenta que sin ahorro no hay inversión. Hoy cualquier clase media que ponga plata a plazo fijo va a perder contra la inflación, algo nunca visto; como tampoco que las empresas no se quieran estoquear porque saben que no van a vender. Hoy los clase media se están comiendo sus ahorros y si tenían unos pocos dólares guardados, se vieron obligados a venderlos para poder pagar alquileres y gastos en general. La devaluación cuando termine febrero va a estar cerca del 59% y recién en marzo se ajustarán las jubilaciones.

El presidente con su envestidura te insulta, te putea… calificó de “nido de ratas” al Congreso, dijo cosas peores como que “los políticos parten del supuesto según el cual la gente los ama. Yo parto de que son una mierda y la gente los desprecia”. Llamó “traidor” y “basura” a López Murphy y “putitas del peronismo” a los radicales. Y trata de blanquearse revelando que “me importan un carajo los forros que ponen las formas por sobre el contenido”.
Todo es parte de un perverso plan en el que el escándalo es medular. “Ahora es necesario el show en la vida política”, le respondió a CFK que lo había calificado de showman. Y con ese show se propone inundar la zona con mierda. A través de la post verdad, las fakes-news y con teorías del complot apunta a generar un estado de ansiedad sin precedentes en el que sus electores habiten una realidad inmune a los hechos. Quiere que la atomización, el stress y la deshonra sea lo cotidiano. Así, en esta Argentina que produce alimentos para 800 millones de personas, que tiene gas y petróleo para pagar 6 veces la deuda externa y es potencia en el litio…nos pretende convencer de que hay que cagarse de hambre porque lo que hay no alcanza. Es el modus operandi, te putea, te insulta, te tira bombas de humo. Es la cultura del odio y el resentimiento propagada por la extrema derecha, tan insensible que no se inmuta frente a la interrupción, a la que lleva, de los tratamientos para personas con enfermedades crónicas que no pueden pagar sus medicamentos, algo que derivará en una crisis sanitaria sin precedentes con aumento de mortalidad. Todo porque la liberación de los precios hizo que los fármacos aumentaran 300% en 60 días y así se vendieron 10 millones de unidades menos, respecto a febrero de 2023. Inexorablemente hay pacientes oncológicos que no están recibiendo medicamentos.
Y Milei, que al comienzo de la semana pasada aseguró que “el Estado es una organización criminal violenta que se beneficia con los impuestos”, en una muestra desesperante de un anarquismo inédito, decide enfrentarse a los gobernadores de las provincias que él preside, pretendiendo destruir al Estado por si acaso, para probar suerte por caminos inexplorados por el hombre.
Todos los gobernadores patagónicos, desde Sergio Ziliotto hasta Gustavo Melella de Tierra del Fuego, pasando por Claudio Vidal de Santa Cruz, Rolando Figueroa del Neuquén; Alberto Weretilneck de Río Negro e Ignacio Torres de Chubut, se revelaron al sometimiento y la extorsión, a las amenazas de restricción de fondos públicos que les pertenecen por derecho propio, a los fondos adeudados a la región y se plantaron desde el lugar de ser Estados preexistentes a la Nación y exigieron respeto. Tomaron como bandera el caso específico de Chubut, al considerar que «el Ministerio de Economía de la Nación le retuvo ilegalmente $ 13.500 millones, más de un tercio de su coparticipación mensual» para reclamarle al presidente por la coparticipación, transporte y educación, advirtiéndole que sin recursos no habrá petróleo ni gas.

La reacción del presidente sólo tiene sentido si la analizamos desde ese lugar de anarquista convencido que, como tal, no debería haber aspirado a cargos públicos en el Estado que tanto desprecia. Insólitamente salió a twitear que «nunca» pensó que «tendría tantas alegrías juntas con el Principio de Revelación» y «ver como toda la casta que le ha arruinado la vida a los argentinos de bien» se «juntan todos para defender sus obscenos privilegios». Llegó a cuestionarlos posteando la frase: «Desenmascarando la mentira de los degenerados fiscales». Y amenazando puntualmente a Torres pero también al resto de los mandatarios posteó: «Hola Nachito y cómplices. Les paso algo del Código Penal. ARTICULO 194. – El que, sin crear una situación de peligro común, impidiere, estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de sustancias energéticas, será reprimido con prisión de tres meses a dos años». Y lo instó a que no se ponga ningún plazo, que ejecute no más el corte de petróleo y gas, y se atenga a las consecuencias.
El ministro de Economía, Luis Caputo, quiso darle un poco de razonabilidad a la postura presidencial y dijo que lo que en realidad habían hecho con Chubut fue ejecutar la garantía ante la deuda que el antecesor de Torres, Mariano Arcioni tenía con el gobierno central desde cuando Alberto Fernández como presidente le facilitara un Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial para que solucionara el conflicto de 3 años que tenía con los docentes. Según Caputo, la deuda es de $119 mil millones, con garantía en la coparticipación y eso es lo que Milei ejecutó al no mandarle los fondos.
“El Gobierno nos está extorsionando. Nunca me imaginé que iba a estar a dos meses de mi gestión diciéndole: ‘Le cierro la válvula al Gobierno nacional”, aseguró Nacho Torres al plantear que “el objetivo del Gobierno es matar a una provincia para ejemplificar y disciplinar al resto”. “Me voy a hacer cargo de las consecuencias legales, que me denuncien, que me manden a Gendarmería, que me metan preso, no me importa, pero si el miércoles no nos sacan la pata de encima a los chubutenses, no sale una gota de petróleo de la provincia», afirmó.

Foto: AFP.
Está clarísimo que la postura del gobierno de Milei es de lo más absurda. En el plano de la economía, por fuerza mayor, es válido no cumplir un contrato como el que Chubut tenía con el Estado nacional. Como gobernador, Torres tiene la obligación de cumplir con las demandas de su provincia, antes que con el convenio con la Nación. Los muertos no pagan, decía Néstor Kirchner que el domingo hubiera cumplido años.
Si hay “fuerza mayor” porque va a haber hambre en Chubut, no enviarle lo que le corresponde por coparticipación es criminal. Una situación como esta se resuelve desde la política. Pero claro, el presidente ya dijo que su mayor equivocación había sido “creer que podía negociar y hacerles un planteo honesto a los gobernadores” cuando se sintió traicionado porque los diputados, que responden a los gobernadores, no lo acompañaron aprobando la ley ómnibus. Ahí les declaró la guerra. Como es anarquista no le interesa que se disuelva la Argentina. No intentará resolver el conflicto y, definitivamente, estamos ante una situación de anomia, donde no rige la ley.
Milei, enfrenta a la realidad luego de que sus ofertas electorales comienzan a demostrar un peso más propagandístico que real, llevando a la pobreza a la mitad de la población, usando la comida y la crisis alimentaria como variable de ajuste, y ahora generando este caos institucional con un nivel de anomia intolerable.

La nueva saga de protestas comenzó cuando organizaciones sociales, sectores de izquierda, otros afines al kirchnerismo y grupos más independientes marcharon el viernes, ayer hubo paro docente y de trabajadores estatales en todo el país, mañana pararán los trabajadores de Aerolíneas Argentinas… El gobierno de Milei no busca acuerdos y se empecina en imponer sus ideas. La Casa Rosada no hace otra cosa que escalar los conflictos, que tienden a crecer en cantidad y en complejidad. En los últimos días se empezó a visibilizar con mayor fuerza la situación de los desprotegidos, los jubilados, los desocupados, los que van a comer a los comedores. Sin la intervención del Estado el clima social tenderá a crisparse y la situación se va a hacer más tensa. La duda es sobre la masividad que pueda tener la lucha, enfrentando el amedrentamiento de la campaña de miedo desde los medios hegemónicos y la desmedida represión en las calles, cuando la principal fuerza opositora, el peronismo, parece aún dormido tras la derrota electoral, causada principalmente por el desbarajuste provocado por el mal gobierno de Alberto Fernández.
El límite que debe impedir que la Argentina pase a ser un país más de latinoamérica, como si no hubiera habido peronismo, demanda una alianza de voluntades políticas, que se tome un tiempo responsable para decidir sobre la figura o las figuras a elegir como un nuevo liderazgo frente a esta tamaña coyuntura estructural. Urge la necesidad de concretar un modelo alternativo que frene a este espanto con propuestas creíbles y unidad de acción.
Y en La Pampa, la postura inflexible del gobernador Ziliotto contra el atropello libertario se manifiesta no sólo en esa pertenencia al grupo de gobernadores patagónicos de las Provincias Unidas del Sur, y definitivamente al grupo de los que el gobierno de Milei considera el poquer de mayor confrontación, junto al riojano Ricardo Quintela, al bonaerense Axel Kicillof y al cordobés Martín Llaryora; sino también en las medidas que para adentro de su provincia ha venido tomando y lo seguirá haciendo, mientras “la espalda aguante”.

En ese sentido son muchos los desafíos que ha venido asumiendo: “claro que aumentó la demanda social en La Pampa, empezamos a ver que habrá distintos escenarios y para eso nos estamos preparando. Necesitamos conocer esos escenarios, tener pensadas estrategias de intervención”, reveló la subsecretaria de Planificación y Evaluación de Políticas Sociales, Laura Ramborger al anunciar que a las mediciones del Índice de Vulnerabilidad Social se incorporaron Castex y Acha, porque “la realidad varía mucho entre localidades y tratamos de ver cuáles son esas condiciones de vida, sobretodo porque el contexto nos está marcando un ritmo socioeconómico bastante diferente, y tenemos que dar respuesta», manifestó.
Por otro lado en Pico, Javier Thomsen, responsable de la Delegación de Relaciones Laborales, manifestó que en los primeros dos meses del año ya se tramitó un importante número de despidos, siendo el rubro más afectado el de la construcción, pero también en el comercio, la industria y a las trabajadoras de casas particulares.
Frente a todo eso, el gobierno provincial no se resigna. Muestras claras de eso ha sido la inversión fortísima en educación, pero no sólo en lo específico, sino que se destinan más de $ 900 millones en útiles e indumentaria escolar a distribuir en distintos puntos de la provincia; y “en la contención de la familia hasta que pueda tomar su camino”, según el decir del ministro de Desarrollo Social, Diego Alvarez, ante la decisión del gobierno de Javier Milei de eliminar las regulaciones sobre el sector inmobiliario y así alquileres de $70 mil u $80 mil pasaron a más de $200 mil. Alvarez dijo que trabajan junto a los municipios y otros organismos pero que “cada vez se nos complica más por estos importes exorbitantes” y se mostró preocupado por “caer nuevamente como en 2015 a 2019” durante la gestión de Mauricio Macri “por la falta de construcción de viviendas” como política nacional. Esa asistencia se suma a la alimentaria, donde se toman políticas activas a través del refuerzo extraordinario.

Y, naturalmente, el necesario aumento a sus trabajadores. Ziliotto otorgó un 20 % de aumento, sobre las escalas vigentes del mes de Enero, a partir del 1 de febrero. Así en el primer bimestre 2024 el aumento fue del 32 %, llevando el incremento en el mínimo garantizado a $ 400.000 –un 41.45 % más en el bimestre-. También aumentó las asignaciones familiares en un 50 % para que un agente estatal con cónyuge y dos hijos en edad escolar perciba como mínimo $ 507.028 en los haberes de febrero -43,2 % más- y los docentes percibirán un reajuste por material didáctico de $ 20 mil. No es mucho, claro. Pero es un buen aumento, mayor al 17,6% que obtuvieron los trabajadores de comercio y también al que lograron los camioneros que será del 45% sumando marzo y abril, pero el de los estatales provinciales es ahora del 32% y con paritaria continuamente abierta, ya que se reunirán en 30 días para resolver más subas. De ahí que no se entiende la beligerancia de la intersindical ni, en menor medida, de los docentes, a los que se le otorga un 12% más que los que acordó Baradel con Kicillof en provincia de Bs As.

Y con expectativa se aguarda el inicio del período ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados, cuando Ziliotto dé su discurso el viernes. Primero para saber cuáles serán los anuncios del gobernador y después para testear el ánimo de la oposición que ha venido mostrándose con la cara pintada con su promocionada estrategia de no dar quórum cuando lo considere oportuno, utilizando el nuevo número que tiene a disposición en la Legislatura, como “una herramienta de la democracia”, según el jefe del bloque del radicalismo, Hipólito «Poli» Altolaguirre.
La verdad, no creíamos que macristas, radicales y tiernistas fueran a ponerse de acuerdo en algo que queda chiquito al lado de las urgencias del momento. Es inimaginable que pampeanos y pampeanas, sean capaces de negarse a pedir en un documento que no den de baja la obra del acueducto, o no acompañar al gobernador en el reclamo judicial para que restituyan los fondos del subsidio al transporte, o no acompañarlo en la rebelión patagónica, o a recurrir a la Corte Suprema para reclamar por los recortes que está aplicando Milei a las provincias. Que la oposición antes de fijar postura frente a todo eso, hable de no dar quorum, parece adelantar discusiones electorales por sobre tan importantes discusiones coyunturales.

Sin embargo no sólo han propagado que esa será su estrategia sino que en Santa Rosa ya la aplicaron. En la primera sesión, no más. Más allá de que fue poco feliz que la administración di Nápoli dejara sólo al gerente del EMTU, dando explicaciones técnicas y no políticas del fenomenal aumento que propone para el boleto de colectivo ante la quita del subsidio por parte de Milei. Más allá de que habría que ver si el aumento de $190 a $715 es tan impactante porque además del recorte del subsidio nacional, el municipio retiró también el suyo. Más allá de todo eso, quedó expuesto que macristas, radicales y tiernistas, ya tiene aceitado un modus operandi que apunta a socavar al peronismo gobernante en la provincia, estimulados con que más tarde o más temprano el daño que ocasiona Milei, derramará en dificultades administrativas, económicas y sociales en La Pampa, que le harán pagar al oficialismo. Eso es lo que creen.

