
Amnistía Internacional lanza una encuesta orientada a periodistas mujeres y diversidades en el contexto de una investigación sobre la violencia digital y sus implicancias para el ejercicio de la profesión y de la libertad de expresión.
Si sos mujer, mujer travesti/trans o persona no binaria mayor de 18 años y periodista, te alentamos a completarla. Es anónima y te llevará entre 10 y 15 minutos. Tu contribución será muy valiosa para este trabajo.
Hay tiempo hasta el 29 de abril. La encuesta se puede completar en el siguiente enlace.
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Entre otros objetivos, buscamos identificar y sistematizar las agresiones online que experimentaron las mujeres periodistas cómo esto afectó sus rutinas de producción noticiosa y también indagar en las respuestas institucionales de los medios de comunicación en los que trabajan las periodistas víctimas de violencia. El relevamiento, además, se propone producir información para incidir en el diseño e implementación de políticas públicas orientadas a prevenir y combatir la violencia de género en redes. Se publicará en junio de 2024 y haremos un lanzamiento general en nuestra web y plataformas sociales, además de un envío por mail para la prensa.
La violencia contra las periodistas es un fenómeno que se da a escala mundial. Se advierte un alza de discursos que incitan a la violencia y a la discriminación hacia periodistas que cubren las agendas de género y diversidad a fin de socavar su credibilidad, humillarlas o disuadirlas de informar sobre determinados temas. Esto se ve agravado ante la falta de respaldo de los medios de comunicación masiva ya que la naturalización de estos hechos da lugar a una cultura organizacional que desalienta la denuncia. Una encuesta de International Women’s Media Foundation y Troll–Busters señala que “más de un tercio de las personas que participaron del sondeo dijo que no informó a sus jefes por temor a ser etiquetadas como problemáticas y un 29% dijo haber escuchado sobre experiencias negativas de periodistas que habían denunciado las amenazas recibidas a la gerencia”.
El estudio de Amnistía Internacional se propone un alcance federal que permita dar cuenta de esta problemática en los distintos puntos de Argentina e identificar divergencias y aspectos en común en las diferentes regiones. Pensar el problema de los discursos de odio desde la perspectiva del derecho a la comunicación que implica acceder a información, compartirla, producirla y transformar la realidad a partir de ella, permite comprender mejor la gravedad de su efecto silenciador.

