
El periodista Carlos del Frade estuvo en Santa Rosa para dictar un Taller de Actualización Legal en Políticas de Drogas en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam y aseguró que hay «una gran hipocresía» de quienes plantean un supuesto combate al narcotráfico mientras los narcotraficantes siguen haciendo sus negocios y los consumidores van presos.
Hace ya un cuarto de siglo Carlos del Frade viene trabajando sobre la temática del narcotráfico como periodista y también como diputado por el Frente Amplio por la Soberanía en la provincia de Santa Fé.
Este sábado estuvo en Santa Rosa dictando el taller de Actualización Legal en Políticas de Drogas en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam junto al docente Martín García Ongaro.
“Este es un negocio multinacional, para estatal, que lo que está generando el problema de seguridad en Rosario no es el negocio en sí, sino las consecuencias violentas de los últimos eslabones de la cadena de comercialización que son las bandas narcopoliciales barriales. Es un problema de política provincial, no militar”, detalló.
“Quienes quieren imponer que este es un problema de fuerzas armadas y hablan de narcoterrorismo, son aquellos que quieren generar control social y no combate al narcotráfico”, dijo y agregó que tiene que ver con “meter a las fuerzas armadas como si fueran policías de cada provincia para que se garantice el control extranjero de las riquezas argentinas”.
Del Frade explico que este modelo “es el mismo que se aplicó en Colombia, México, Brasil, con resultados nefastos porque hay más narcotráfico y más violencia”.
“Esta es el plan de Estados Unidos para dominar socialmente América del Sur a partir de los 90 cuando reemplazaron la doctrina de seguridad nacional por la doctrina de seguridad continental. Con la excusa del combate al narcoterrorismo, como lo definen ellos y ahora el presidente Milei y la ministra Bullrich y el ministro Petri, quieren hacer esto porque es esa recete que se impone desde siempre y va a tener el mismo resultado en Argentina”, dijo.
“Esto quiere garantizar control social sobre la población cuando comiencen a aparecer con mayor asiduidad las protestas sociales contra este gobierno”, agregó.
Ley de Narcomenudeo
Consultado sobre el debate en torno a la implementación de la Ley de Narcomenudeo, el diputado santafesino planteó “que lo único que hace la ley es ofrecerles cajas negras a las policías provinciales”
“Se van a terminar llenando las cárceles de pibas y pibes consumidores y ningún narcotraficante. Eso ha funcionado así en las ocho provincias que tienen la ley de narcomenudeo, desde la primera sanción de la ley 26.052 en el año 2006. Donde incluso en el debate se expresó que era para darle una caja negra a la policía bonaerense”.
“Las policías provinciales van a trabajar en los allanamientos de los bunker. Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana. Porque el bunker que se tira se arma a la vuelta de la manzana al otro día. Pero esos son los eslabones inferiores de la cadena del narcotráfico. El tráfico grande es intocable. Es una gran hipocresía para decirle a la gente que se trabaja sobre algo cuando en realidad se deja sin tocar el negocio de arriba, que es por donde se manejan las cosas, de arriba y de abajo”.

¿Por qué Santa Fé?
El diputado santafesino dijo que la provincia “tiene tres particularidades: en primer lugar los 700 metros de costa del río Paraná. El primer cargamento de 200 kilos de cocaína llegó el 24 de abril de 1978, en un negocio de la dictadura de Videla con la dictadura de Banzer en Bolivia, y desde entonces hasta acá se ha desarrollado lo que los paraguayos llaman hoy la hidrovía de la cocaína; La segunda particularidad es la privatización del Banco de Santa Fe en 1998 y la entrega del mismo a los hermanos Rhom, que terminaron muriendo presos en Estados Unidos por lavado de dinero del narco. Le entregamos la logística a lavadores de dinero del narcotráfico; Y la tercera es que esos cargamentos que van a distintos lugares del mundo, al dejar muy poca cocaína se la reparten 46 bandas narcopoliciales en Rosario que generan una lucha permanente de conflicto y dominio territorial que provocan la cantidad de muertes que estamos padeciendo”.
¿Hay un narco estado como se habla y se compara con otros países del continente?
-No. En todo caso lo que hay que decir es que el capitalismo, la gran mayoría de los Estados son capitalistas, necesita del narcotráfico. Cualquier Estado usa al narcotráfico como un flujo de dinero ilegal, para estatal, que alimenta las finanzas del sistema financiero que hoy está por encima de lo productivo. Lo que podemos decir es que cualquier Estado que es capitalista es también uno que protege el narcotráfico.
De todos modos, planteó que “los grandes negocios son manejados por los grandes empresarios, esos son los verdaderos narcotraficantes de la Argentina”.
El papel de Vicentín
Del Frade también fue una de las personas que más expuso la estafa de Vicentín, la agroexportadora que además del fraude económico por 800 millones de dólares al Banco Nación y la sociedad argentina, y que también tiene causas por narcotráfico. “Tienen tres causas judiciales en los últimos cuatro años por ser responsable, por controlar Puerto, de la exportación de tres toneladas de cocaína”, contó.
“Es la expresión de la gran burguesía argentina y, por lo tanto, es la expresión no solamente de subfacturación de exportaciones, sobrefacturación de importaciones, sino también por exportación narco. Algún día esos delincuentes de guante blanco deberán terminar presos, entre otras cosas por eso. Esto expresa una parte de algo que es estructural a todo América Latina y es como las burguesías manejan negocios legales e ilegales, y por tener mucha protección política es muy difícil que pierdan en la justicia, como demostró Vicentín”, dijo.

