
La ministra Sandra Pettovello despidió al secretario de Niñez y Familia, Pablo de la Torre, a quién culpó por la retención de más de 5 millones de kilos de comida retenida en almacenes del Ministerio de Capital Humano, y ordenó que sean distribuidos inmediatamente.
Pettovello realizará la primera entrega de mercadería de su gestión, luego de que se revelara que tenía almacenada y sin repartir a los comedores comunitarios más de 5 millones de kilos de alimentos.
En medio de la disputa que mantiene el Ministerio de Capital Humano con la Justicia, que le ordenó que reparta las toneladas de alimentos acopiadas en depósitos, la ministra Sandra Pettovello reconoció que hay mercadería a punto de vencer y ordenó un protocolo de distribución. El Ejército se encargará de realizarlo. Minutos después de conocerse la decisión, despidieron al secretario de Niñez y Familia, Pablo De la Torre.
«Ha decidido limitar las competencias de los funcionarios y empleados responsables que, por mal desempeño de sus tareas, no han realizado un control permanente de stock y de vencimiento de mercadería», dijeron, en un mensaje indirecto hacia Pablo de la Torre. Hasta el momento, la cartera a cargo de Sandra Pettovello, se había limitado a apelar la decisión de la justicia federal, que le dio un plazo de 48 horas para delinear un plan de entrega de los alimentos para entregar a comedores y merenderos afectados en medio de la crisis económica.
“Se realizarán las investigaciones administrativas correspondientes, asimismo, se pone en marcha un protocolo para la entrega inmediata de los alimentos de próximo vencimiento por medio del Ejército Argentino para garantizar una logística rápida y eficiente”, dice, también el comunicado del ministerio que acopió durante seis meses la comida que le negó -y niega- a merenderos y comedores barriales que hay a lo largo y ancho de todo el país.
Ahora, el ministerio a cargo de Pettovello, apuntó la responsabilidad al secretario de Estado De la Torre, supuestamente a cargo de informar sobre las fechas de vencimiento de la comida que decidieron retener durante seis meses en galpones ubicados en Villa Martelli, provincia de Buenos Aires; y en Tafí del Valle, Tucumán.
Desde que se dio a conocer la información, fueron varias las excusas que expuso el Gobierno ultraderechista de Javier Milei, que desde que asumió comenzó una fuerte campaña de criminalización contra referentes políticos y comedores por considerarlos «truchos». Cuando se dio a conocer la información sobre la comida retenida el vocero presidencial, Manuel Adorni, dijo que estaban dispuestos para «catástrofes» y «emergencias», pese a que hubo situaciones así que lo habría ameritado y los alimentos no fueron entregados.
El pasado 24 de mayo, fue el mismo De la Torre el que aportó una razón para continuar con el acopio de alimentos a punto de vencerse mientras millones de personas esperan recibir un plato de comida, al menos, por parte de la organización social o política del barrio. Se trata de «alimentos reservados para emergencias climáticas. Hoy la comida está llegando a la gente que la necesita», había afirmado el ahora ex funcionario en una respuesta que le dio en redes sociales al dirigente social y político Juan Grabois.

