
Por Ricardo Araujo (*)
“A los problemas estructurales del país se los enfrenta con políticas estructurales. Estamos todos de acuerdo en la etapa difícil que atraviesa el país y que hay que tomar medidas contundentes. Eso es lo urgente, así como también tener una mirada estratégica en el corto, mediano y largo plazo, para que Argentina pueda despegar, con una macroeconomía previsible y una microeconomía saludable para las grandes mayorías”.
Con estas palabras, que podrían usarse para cualquier ocasión, en cualquier momento y en distintas etapas de la vida del país, el senador nacional Daniel Kroneberger justificó su voto positivo a la ley Bases. O nos considera estúpidos a todos los pampeanos, o realmente no tiene escrúpulos ni conciencia del cargo que ocupa.
Otros senadores, que también votaron como él, negociaron distintas cosas para su provincia y algunos negociaron en beneficio propio. Pero negociaron un voto, que es sabido, va en perjuicio de todas las provincias y de la mayoría de los trabajadores, jubilados, pequeños y medianos empresarios. Si el senador es un convencido de que esa política de «destrucción del Estado» que proclama el presidente es lo que hay que aplicar, que lo exprese y justifique su voto. Sino debería contarnos a los habitantes de esta provincia, a la que le cortaron la obra pública; la coparticipación; la asistencia económica a los comedores populares; la presencia del estado nacional en todas las reparticiones dónde despidieron a los trabajadores, etc, cuáles fueron los verdaderos motivos de su voto. De lo contrario, nos queda todo el derecho de pensar que hizo un arreglo personal. La senadora de Neuquén consiguió una embajada en París y su voto valía igual que el de Kroneberger. ¿De verdad que nuestro senador lo hizo porque «había que tomar medidas contundentes» y le da facultades especiales a quien no tiene todas sus facultades?
Considerando que la Constitución Nacional condena como infames traidores a la Patria a quienes otorguen estos superpoderes a un mandatario, parece como muy pobre justificación.
Quienes nos ubicamos en la vereda de la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, contra la entrega de los recursos nacionales y la soberanía nacional, creemos que hay dos posiciones: o se está a favor de beneficiar a la pequeña minoría que «la sigue levantando en pala», mientras se hunde cada vez más a miles en la desocupación, el hambre y la pobreza, o se enfrenta está política buscando una salida de la crisis a favor del pueblo y de la patria. ¿A beneficio de qué sector son las medidas contundentes que cree el senador que hay que aplicar?.
Porque si quería beneficiar al pueblo y la provincia de La Pampa, le erró fiero.
(* )El exsecretario General de ATE La Pampa, de la CTA, y hoy referente del Partido del Trabajo y del Pueblo, Ricardo Araujo,

