
Será hoy a las 22 en los estudios de CNN en Atlanta. Ambos llegan con una mínima diferencia en las encuestas. El debate podría ser decisivo para torcer la balanza en las elecciones de noviembre.
Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, y Donald Trump, su antecesor y rival, se enfrentarán este jueves en el primer debate para las elecciones de este año en ese país. No es la primera vez que ambos debaten en el contexto de una carrera presidencial. Lo hicieron cuando el actual mandatario le arrebató el intento reeleccionista al magnate, cuatro años atrás.
Este primer debate versión 2024 será por cadena CNN en la ciudad de Atlanta, y ambos candidatos llegan con un empate en las encuestas a nivel nacional, pero con el republicano por delante en la mayoría de los estados, un dato que le jugará a favor en los comicios de noviembre
Se trata también de un debate histórico por la edad de los candidatos (78, Trump; 81, Biden), y porque nunca antes se había celebrado un “cara a cara” antes de septiembre, cuando son las convenciones de ambos partidos.
Además, es el primero que no organiza la Comisión de Debates Presidenciales desde 1988 y el primero desde el debate televisivo inaugural de 1960 entre John F. Kennedy y Richard Nixon que no tiene público.
De acuerdo al portal FiveThirtyEight, el expresidente tiene 41 % de intención de voto. Un porcentaje apenas superior al 40.9 % de Biden, quien pudo recuperar terreno en las últimas semanas. Para el actual mandatario, una buena actuación en el debate es clave para mejorar en los sondeos. También para despejar parte de las dudas sobre si puede gestionar un segundo mandato con 81 años.
El miércoles, el diario The New York Times, publicó la última encuesta con datos nacionales en los que Trump aparece con una ventaja de tres puntos sobre Biden con un 40 % de la intención de voto entre los probables votantes.
Las encuestas ponen a ambos candidatos dentro o a muy poca distancia del margen de error, con lo que la actuación en el debate puede ser decisiva para cambiar la tendencia en las encuestas y orientar la percepción de los votantes.
Otro dato importante es que los sondeos en los estados decisivos, es decir en los que se pueden inclinar a uno u otro candidato, dan ventajas a Trump en la mayoría.
En Míchigan, Wisconsin y Pensilvania el margen es de empate técnico, mientras que Trump tiene márgenes claros en Georgia, Carolina del Norte, Nevada y Arizona.

