
El gobierno del libertario prohibirá el deporte de la paloma mensajera. En La Pampa lo practican unas 60 personas y en el país, más de 2 mil. La actividad se realiza desde 1886 y en la actualidad comprende a 250 mil aves.
El gobierno nacional le apuntó a la colombofilia, la disciplina de entrenar palomas mensajeras. Fue a través de las declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenneger, quien anticipó que prohibirá la actividad por medio de la llamada “Ley Hojarasca” con la que buscará “derogar leyes que no tienen sentido”.
Y mencionó, de manera socarrona, a las carreras de palomas, que fue declarada actividad deportiva por el Congreso de la Nación, y que en La Pampa practican más de 60 colombófilos, y más de dos mil en todo el país.
Ante la insólita medida y el ataque a quienes llevan a cabo la tarea de entrenar palomas mensajeras, la Federación Colombófila Argentina manifestó su rechazo a la intención del gobierno de Javier Milei e informó que “ha iniciado algunas gestiones, con el objetivo de excluir a la normativa que nos reconoce y protege del proyecto del Gobierno Nacional”.
“Su vigencia es fundamental para la práctica del Deporte Colombófilo, sin que ello implique al Estado Nacional perjuicio alguno”, señalaron.
“En tal sentido es necesario amplificar nuestra demanda por todas las vías posibles, de modo que propiciemos la difusión y concientización del público en general y de los diferentes actores de la esfera política argentina respecto a la actividad que llevamos a delante más de 2000 aficionados en todo el país. Pueblan nuestros palomares unas 250.000 palomas mensajeras de carrera, verdaderas atletas del aire”, destacaron.
En La Pampa hay clubes de Colombófilos en General San Martín, Santa Rosa, Guatraché, General Pico y Jacinto Arauz.

Hojarasca
El ministro Federico Sturzenneger, se mofó de algunas leyes y señaló que “Argentina está un poco sobrecargada de normas y regulaciones y el presidente me ha pedido que avancemos en sacarle el pie de encima a la actividad productiva, es una de las maneras más eficaces de promover la actividad económica, el empleo y el crecimiento”.
Por medio de sus redes sociales, realizó una serie de posteos, repasando las tareas que tendrá a cargo, y utilizó como ejemplo la derogación de una ley vinculada a un deporte centenario. “Nuestra agenda legislativa se retomará con la ley hojarasca(s): leyes obsoletas que representan riesgos a la libertad económica, trabas, o son simplemente obsoletas (como las que regulan las carreras de palomas, obligan a trámites imposibles, o promueven la contaminación)”, expresó.
Lo cierto es que “las carreras de palomas” o «colombofilia», como se denomina oficialmente, es una actividad deportiva entendida como “el arte de crear y entrenar palomas mensajeras”.
La actividad fue reconocida el 21 de septiembre de 2015 por el Congreso de la Nación, bajo la Ley 27.171.
Se practica desde 1886, a partir de la llegada de los primeros ejemplares de palomas mensajeras a la localidad bonaerense de Zárate.
La legislación estableció que “se conoce como paloma mensajera de carrera, a la subespecie de la paloma bravía (Columba Livia), dotada de condiciones particulares en cuanto a su fenotipo y desarrollo de sus dotes naturales de orientación, que le permiten regresar a su palomar (hábitat natural) desde grandes distancias y volar en condiciones normales ininterrumpidamente para llegar a su destino”.
“La verdad que el posteo nos tomó por sorpresa porque esta ley nos costó muchísimo conseguir y no encuentro en qué puede perjudicar al Estado la existencia de esta ley”, sostuvo Osvado Dagnino, Presidente de la FECOAR, en diálogo con el medio Doble Amarilla.
“La misma hace foco en la protección de la cría y la práctica del deporte en sí. Es un deporte mundial reconocido por el Comité Olímpico Internacional, pero es poco conocido y la ley nos da herramientas para darnos a conocer», agregó el directivo.
Consultado sobre cuál es la función estatal en esta actividad, Dagnino precisó: “Las palomas son supervisadas por el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y son atletas. Nosotros movemos más de 13 camiones por fin de semana para largar más de 20 mil palomas en las competencias y la ley permite el transporte sin ningún problema para el transportista”.
De acuerdo a las cifras oficiales, actualmente existen 136 clubes de colombofilia en Argentina y ninguno recibe una contraprestación por parte del Estado nacional. “No le pedimos nada al Estado y tampoco hace ninguna erogación por nosotros”, sostuvo el representante de la FECOAR.
Y cerró: “Esto (en referencia a la posible desregulación) nos ocasiona bastante perjuicios porque la gente a veces se queja y la ley nos ampara en este sentido y hace que no tengamos problemas en ningún municipio. Desde que existe la ley no se cerró ningún palomar en toda la Argentina”.

