
Lo de Milei ya no se soporta aunque la gente ¿sigue dormida?. ¿Hablará el pueblo en la calle? ¿Bastará para que los legisladores jueguen una a favor de la justicia? Apareció Cristina y vapuleó al presidente. Ziliotto firme en la consideración peronista nacional. A di Nápoli ATE le descubrió los pelos.
(Por Javier Urban) El demente que nos gobierna sigue destruyendo el Estado, que es el que tiene que garantizar el mínimo de vida, ¡mirá de qué estamos hablando!, el mínimo de vida, de salud, de educación, de esperanza para todos y todas, priorizando la niñez y a los viejos. A los pibes, a un amplio sector de ellos y ellas, los quiere presos y a los viejos los caga a palos porque se resisten a que su salario sea indigno. Con argumentos hipócritas –“muchos no los necesitan, pero los retiran para dárselos gratis a sus familiares”, dicen- le quitaron los remedios gratuitos del PAMI y siguen sin entregar alimentos a los comedores. Mientras tanto continúan aplicando medidas que garantizan la transferencia de riqueza de los pobres a los ricos, ¿viste eso, no? La transferencia de riqueza de los pobres a los ricos. Y aparecen las medidas de la pobreza, siempre al alza, 56, 60, 70% y de indigencia 20%. Lo que jamás aparece es la medición de cómo, paralelamente, aumenta la riqueza, la de los Eurnekian, la de los Galperín, la de los Roca, la de los Bulgheroni. Todos ganadores, igual que los bancos, con este modelo.
El programa de miseria planificada que instrumenta el gobierno de Milei y la crisis sin precedentes a la que nos está llevando, construyen el tiempo oscuro que atravesamos. Hay una Patria que precisa pensar desde las urgencias y emergencias que habitan las consecuencias sociales de este programa y el juicio político se sigue presentando como una salida no violenta, aunque sigue siendo tamizado por las especulaciones electorales de una dirigencia que atiende sus propias necesidades.
Es necesario confrontar contra esto porque no hay otro camino. No existe el camino del diálogo, ni el de encontrar el consenso con el gobierno porque no hay canales de comunicación y porque no se puede seguir pretendiendo encontrar canales de comunicación para lograr consenso y minimizar el impacto de lo que el gobierno pretende hacer, en un proceso político que viene por todos. No hay otro camino que la confrontación y es el consejo directivo de la CGT el que tiene que, lo antes posible, delinear un plan de lucha que confronte con este modelo en la defensa no solamente de los intereses que representa, sino la defensa de un modelo de desarrollo de nuestro país. En ese sentido, parece que pinta venir fuerte lo que ocurrirá mañana –y ¿por qué no pasado?-, si es que las centrales sindicales, los movimientos sociales y gente suelta se dispone a poner el cuerpo mientras en el recinto parlamentario se discuta y rosquee…y en definitiva se animen a voltearle a Milei su salvajismo contra los jubilados y el financiamiento universitario, más los fondos reservados de la SIDE. Parece ser que el bloque de Unión por la Patria se muestra sólido, pero no alcanza aquello de la condición necesaria, pero no suficiente. E insisto, el pueblo no está dormido o anestesiado, así están los dirigentes de quienes esperan una articulación de protesta y de movilización que los convoque y los reúna a todos. Son ellos los que deben dejar de especular y de actuar aisladamente en marchas en las que solo exponen a la gente sencilla, a la gente común, a las bases, a ser gaseadas y cagadas a palo por la policía de una insana como es la Bullrich. La única forma de que una manifestación no sea reprimida y tampoco sea una manifestación al pedo, es siendo muchísimos en la calle y la única manera de lograr eso es con todos los sectores convocados. Tienen que convocar las universidades, los gremios, la CGT, las organizaciones sociales, los partidos, todos, para todos y todas. Tienen que poner una fecha entre todos y ese día serán/seremos miles, pero tienen que hacerlo rápido, porque aún más desesperante que este gobierno, es la orfandad que sentimos frente a la sensación de que nadie quiere pagar el precio político de enfrentar a estos tipos.

E impecablemente reapareció Cristina. Esta vez con un documento, de esos con los que siempre marca la cancha, profundizando ese pensamiento peronista que muchos evitan escuchar viniendo de su parte. Siguió con lo que le había planteado a Pedro Rosemblat el día del aniversario de la muerte de Perón: “El trabajo es un derecho por la dignidad del hombre, pero también el deber de que cada argentino produzca al menos lo que consume. Esa es una idea a la que recién ahora le estoy prestando atención, si le hubiéramos dado un poquito de bola a esto de que cada argentino produzca al menos lo que consume, te cierra un poco el termino productividad… pero bueno dejémoslo ahí, no quiero pelearme con nadie.”
En su documento lo medular pasa por el título que engloba las varias cuestiones que planteó: que es la economía bimonetaria, estúpido, en obvia alusión al anarcocapitalismo, al que calificó de absolutamente singular, único en el mundo, y al que da por fracasado y terminado: “Cuando la anti política se quede sin respuestas por el fracaso de teorías extravagantes que solo causan odio y dolor; no solamente deberemos reconstruir la moneda, sino también la política”.
Vale aclarar que desde el punto de vista económico la única coincidencia entre el mamarracho gobernante y la propuesta peronista es la necesidad de contar con supehábit fiscal para poder administrar la economía bimonetaria. Claro que en cómo lo entienden unos y otros está la diferencia. Mientras desde el anarcocapitalismo ese superhábit es el único objetivo, cueste lo que cueste, y es lo que nos hacen padecer generando la recesión con todas sus consecuencias, ninguna positiva; el peronismo en un contexto macroeconómico sano necesita de un superávit fiscal primario –la recaudación de impuestos es mayor que los gastos corrientes del Estado- y de una balanza comercial favorable -las exportaciones son mayores a las importaciones-, porque con esos superávit gemelos el peronismo llega al equilibrio fiscal.
Con lo fiscal así equilibrado, con la diferencia que hace con el superávit primario paga la deuda histórica en pesos que el Estado tenga y con la diferencia de la balanza comercial paga en dólares lo que adeude en esa moneda. La clave en una economía bi monetaria está en mantener la inflación y la tasa de interés acordes a la internacional. En la Argentina, cualquier desorden inflacionario lleva a refugiarse en dólares y para evitar corridas se recurre a subir la tasa de interés. La tasa de inflación al alza, es demandante en el sistema financiero argentino que históricamente ha contemplado 10 puntos de distancia entre la tasa activa -la que los bancos cobran al público por los préstamos que otorgan- y la pasiva -la que los bancos pagan al público por sus depósitos-. Es una diferencia única en el mundo que bancos y financieras sólo la pueden disimular con una inflación al alza, quedando expuesto su nivel de acumulación de capitales cuando la inflación es a la baja. Por eso la bronca que Brito padre le tenía a Néstor Kirchner durante la década ganada, cuando con la economía real funcionando –produciendo mucho, generando empleo, pagando altos salarios se incrementaba la recaudación y la exportación y el Estado tenía dólares, nadie los reclamaba como unidad de valor ni de reserva ni ahorro- se administraba la economía bi monetaria, administración que se protegía con las medidas que tomaba la secretaría de comercio cuando una incipiente suba de la inflación la amenazaba.

El abandono de esa sana práctica es lo que denuncia Cristina cuando dice que el peronismo se torció. Y eso fue cuando tomó el camino de la social democracia, que terminó el año pasado con una inflación de locos que le permitió a los bancos y entidades financieras ganar 2 billones 420 mil millones de pesos y la economía bi monetaria absolutamente desordenada donde “la moneda que emitimos como Estado sólo es utilizada para transacciones cotidianas (y no para todas. Ejemplo: compra de inmuebles). Para las otras dos funciones que tiene cualquier moneda, que son las de unidad de valor y de reserva o ahorro, los argentinos utilizan el dólar”.
La ex presidenta reconoce que, por lo menos, la gente tiene que producir lo que consume –100% peronismo- y eso está en el núcleo de la discusión hoy, por todo lo que significa, a diferencia del reclamo socialdemócrata de una renta universal, que no es casualmente que el que consuma debe producir por lo menos esa cantidad.
Para agregar un capítulo más convocando al campo nacional y popular capaz a afrontar debates como los cambios en las relaciones laborales de la población económicamente activa, reconociendo que los trabajadores registrados en la actividad privada no sólo son minoría, sino sólo están sindicalizados en apenas un 40%, con lo que las representaciones sindicales fundantes del peronismo no son la expresión mayoritaria de los trabajadores. Y la necesidad de atender, junto con las carencias en materia de planes de seguridad de carácter integral, el problema cada vez más creciente del avance narco en las barriadas populares y la falta de una revisión y reforma profunda de la educación pública. Después cruzó chicanas con Milei, sugiriéndole que deje de boludear en las redes, de escribir plagiando libros, y de hablar de economía como si todavía estuviese en un set televisivo, porque no está mal llenarle la cara de dedos también en ese escenario donde pareciera jugar de visitante. Y si de goles para el lado de la justicia hablamos, flor de goleada kirchnerista entre los estudiantes de la UBA triunfando en 4 centros de estudiantes y aplastando la alianza de libertarios y el PRO en la UBA. Abran cancha, llegó la JP.
La reorganización del peronismo aflora una vez más como alternativa y a nivel nacional el reconocimiento al gobernador pampeano se consolida. Como dijimos en “¿Ziliotto Presidente?” -editorial del 16 de julio- en la mesa de diálogo y debate con la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA) quienes esperaban afuera, en la sede porteña del SMATA, hacían escuchar a quien quisiera hacerlo que “uno de los gober que están ahí, será el próximo presidente peronista de los argentinos”. Y hubo alguno/s que profundizaron en las características que tendría que tener: ser joven, no espantar a ningún sector dentro del PJ, tener buena imagen a nivel nacional, tener una provincia ordenada desde los números para poder mostrar gestión y ningún “quilombito” gremial que ahuyente a los laburantes. Y hubo varios que, desde Buenos Aires, entusiasmados, empezaron a intercambiar con dirigentes pampeanos las opiniones respecto al Ruso…eso decíamos hace un par de meses y su valoración entre los gobernadores peronistas no sólo no bajó sino que aceptaron su convite para que sea en Casa de La Pampa la reunión de mandatarios para articular posiciones de cara al debate por el presupuesto nacional del año que viene. Y sin ambages, el senador José Mayans lo propuso para presidir el Partido.

Por su parte, Ziliotto no le sacó el cuerpo a la jeringa de la conflictividad social en aumento y ante los micrófonos de la prensa nacional no se anduvo con vueltas afirmando que “es lógico que cundo la gente no llega a fin de mes, no tiene recursos y ve que día a día está perdiendo derechos, claramente genera una rebelión social natural, más allá de si la conducen dirigentes o no”, en lo que pareció claramente un llamado a la dirigencia peronista para que no pierdan la cabeza por no encabezar lo que se palpita. Y para sostener en hechos lo que también dijo en esa improvisada rueda de prensa -“los gobernadores estamos en la trinchera, en el día a día, viendo como le mejoramos la vida a la gente y que pueda llegar como mínimo a fin de mes”- tomó dos medidas contundentes diferenciándose de las que aplica Milei. A los jubilados nacionales –a los que “irracionalmente” el presidente les niega el aumento- los libera durante un año del pago de la cuota por la vivienda del IPAV que ocupan. Y pese al aumento de las tarifas eléctricas impulsadas por el gobierno libertario, en La Pampa mantendrá su congelamiento sosteniendo el subsidio a las categorías N2 y N3 durante 3 meses.
Esa es la respuesta que les dio a los radicales que le piden que vaya al pie de Milei y adhiera al RIGI para incrementar la obra pública, que el libertario le niega también a quienes detrás de él se arrastran. Pregúntenle a LLaryora.
El radicalismo también ha hecho públicas posturas que incomodan a, por ejemplo, sus socios legislativos en La Pampa. Cuando desde el macrismo Martín Maquieyra instó a armar una gran frente opositor con los libertarios, el presidente del Comité Provincia, Federico Guidugli, prácticamente que lo descartó, “hay pocos puntos que nos unan con LLA” dijo, y mucho más contundente fue el histórico Juan Carlos Passo al asegurar que “no hay nada más distinto que LLA y la UCR”. Aunque expertos en emular a Groucho Marx y su frase «Éstos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros» y sobre todo faltando muchísimo para el 2027, que los radicales no quieran pegarse a los libertarios es una fisura clave en la alianza opositora que le da aire a un peronismo que tampoco hace de la unidad un objetivo. Que los intendentes sí alineados, detrás de Ziliotto, vuelvan a reunirse –mañana en Santa Isabel- azuza el enfrentamiento con el vernismo, que se ha mostrado calmo después de haber demostrado lo fuerte que pisa, sobre todo en la Legislatura.
Es indispensable que en los tiempos que corren el movimiento obrero no se haga el distraído y no puede estar mirando para el costado. Y porque fue señalado en algún momento por el general Perón como la columna vertebral del movimiento, tiene que hacerse cargo de ese señalamiento y cumplir el rol protagónico que esa responsabilidad histórica le demanda en la defensa de los derechos de los trabajadores y ha sido impactante como, al asumir esa responsabilidad, la Asociación de Trabajadores del Estado al denunciar la persecución gremial que sus delegados y delegadas vienen sufriendo, revelaron que nunca hubo un intendente que persiguiera tanto a los trabajadores y que Luciano di Nápoli ha sorprendido con esa forma rancia de gestionar, llegando a pedirle a la inefable ministra de desarrollo humano de Milei, Sandra Pettovello que interviniera para destituir a un delegado sindical. Más gorila que eso, no existe, aseguraron, advertidos de la intolerancia y animadversión que demuestra tener por las organizaciones que defienden a los trabajadores, a los que, hemos visto, desprecia, con sus aprietes hacia los municipales.

«Son igual que la derecha. A las pruebas me remito. Este es el intendente que tenemos, que quiere ser gobernador por el peronismo. Mostró los pelos. Dios nos libre», dijeron desde ATE sin que hubiera respuesta ninguna por parte de Copete, hijo del histórico dirigente radical.
Y es con esa actitud, similar a otras señaladas – “Luciano di Nápoli sale de una para entrar en otra, desde que se dijo que la gente quería ajustes porque había votado a Milei y así achicó organismos municipales, empleados de cooperativas cubren las funciones que antes cubrían empleados municipales que hoy andan a la deriva y profundiza conflictos haciendo echar trabajadores por su secretaria plenipotenciaria”, editorial del 16 de julio- se emparenta una vez más a los libertarios. Al presidente se le ocurrió decretar que el acceso a la información pública queda restringido porque será el propio gobierno quien determine si la información no perjudica acciones de sus funcionarios -Manuel Adorno ratificó que no hay marcha atrás con esa decisión- y di Napoli lo pone en práctica eludiendo el contacto con la prensa. Se mueve, estuvo en Villa Germinal, preside actos de entrega de kits deportivos…pero se sabe de todo esto después, con lo que publica en redes o distribuye en gacetillas, no convoca a la prensa desde hace tiempo, para que no le pregunten.
Y es llamativo como, digamos, analistas, salen en su auxilio mediático firmando parodia de columnas en las que lo califican como el “centro de la fiesta peronista” o el que sube las apuestas en juegos de cartas, pretendiendo instalar que por la designación de un ex dirigente, la CPE le va a arreglar el quilombo de los colectivos, cuando la misma entidad se encargó de aclarar que no es así, que el transporte público es un servicio que nunca quisieron, por más que muchas veces se lo quisieron tirar por la cabeza y sin mencionar siquiera un tic de asombro, de mínima mención, a la denuncia de ATE.
Que tenga un funcionario declaradamente libertario, que tenga “yirando” de dependencia en dependencia, sin funciones y haciéndoles sentir que sirven para poco a demasiados empleados, que tercerice sus funciones, que les descuente el día o amenace con hacerlo a los empleados que hagan medidas de fuerza, que haya echado trabajadores, que haya eliminado todas las subsecretarías y muchas de sus direcciones como Milei arrancaba cartelitos y eliminaba ministerios y que sustituya funcionarios al ritmo del libertario, son demasiadas características –y hay más- para justificar los pelos que los de ATE le vieron.

