
No hay manera de seguir sufriendo la destrucción libertaria. Milei y los suyos, “junto a criollos que se venden” y que son peores, vienen por La Pampa. No puede ser, no debe ser.
(Por Javier Urban) En la misma semana en que se recuerda la llegada de los invasores-conquistadores españoles a suelo americano, donde llevaron adelante asesinatos en masa –fue uno de los genocidios más grandes de la historia de la humanidad, con 80 millones de muertos en tres siglos- la imposición de una religión, basada en el amor, a sangre y fuego y el desprecio durante siglos de todo lo que tuviese que ver con la cultura americana; hemos vivido una avanzada equivalente, de quienes justamente pretenden llamar al 12 de octubre como día de la raza -porque en realidad quisieran celebrar un día del racismo-, sobre nuestra provincia, avasallando derechos y autonomía.
Históricamente la provincia de La Pampa ha tenido y tiene equilibrio fiscal. Ninguno de los gobernadores que hemos tenido siquiera arriesgaron durante sus gestiones al equilibrio fiscal y jamás lo preservaron con políticas de ajuste. Cada uno de ellos -todos peronistas desde la vuelta a la democracia, hace más de 40 años- intentó y priorizó siempre la generación y crecimiento de la actividad económica, intentando políticas que incrementaran la actividad industrial y así generar más trabajo y más inclusión. Así, a finales del año pasado, la población activa de La Pampa llegaba a 65 mil personas, de las cuales 61 mil estaban ocupadas y había cuatro mil desocupadas, poco más del 5,6%. Las empresas superaban las 4.700 y en ese año, 2023, el empleo privado había crecido cinco veces más que el empleo público, más del siete por ciento en un año contra menos del 2% en el mismo período. Así, nunca estuvo por encima del tercio de provincias con menos actividad empresarial, pero, por un lado, eso reflejaba el potencial de crecimiento y, por otro, la contención social cubierta por el Estado, garantizaban la inclusión, proyectada siempre como objetivo mínimo de cada gobierno peronista en La Pampa.

Pero a nivel nacional llegaron “los conquistadores” y el gobierno libertario, que por estos días festeja un índice de inflación ridículo para la percepción cotidiana, de 3,5% que, lo mismo que al superhábit fiscal, lo alcanza en medio del ajuste más grande de la historia. También, gracias al aumento de la pobreza más vertiginoso y grande del siglo, con una destrucción del consumo más alta desde la hiperinflación de Alfonsín, enfermos sin medicamentos, universidades sin presupuestos, jubilados sin actualización. Y cerrando hospitales públicos, desfinanciando universidades públicas e interviniéndolas con la policía o con el ejército. Y dejando de repartir alimentos en los comedores de barrios pobres, negándole medicamentos a enfermos terminales, jubilaciones adecuadas a un viejo o una vieja que ahora anda revolviendo tachos y viendo qué comida sobra. Y aumentando los impuestos a los más pobres y bajándole los impuestos a los más ricos, abandonando una provincia cuando se incendia o ciudades cuado las tormentas rompen todo. Y reprimiendo al pueblo, inventando causas de terrorismo a quienes no hacen nada y sólo marchan por justicia y paz.

Y también despidiendo a doscientas mil o trescientas mil personas diciendo que son prescindibles, descartando. Y, aunque el veranito financiero de la patria ídem que, como es costumbre, engendra expectativas favorables en sectores medios, les permite seguir comandando la agenda, ubican a la Argentina al borde del industricidio con la apertura de la economía que pregonan. Están llevando adelante un grado máximo de afectación de las actividades económicas internas, en particular de la industria, con la fuerte apreciación del peso que les hace perder competitividad, con esa devaluación del tipo de cambio oficial al 2%. De esta forma, los precios en la Argentina son muy superiores al resto del mundo, hemos tenido una inflación en dólares del 84% en 10 meses de gobierno de Milei, estimándose una inflación del 100% en dólares para cuando se cierre este año. Todo eso con el fin de conseguir una bajada en el índice de inflación, que por eso mismo es artificial. Y el peor de los momentos para hacer una apertura de la economía es cuando se está dando un proceso de apreciación fuerte del dólar, porque la macroeconomía no sólo no acompaña, sino que, al contrario, refuerza los efectos negativos. Y después de haber despotricado e insultado a China como lo peor que existía en el mundo, el gobierno de Milei para que le renovaran el préstamo swap por 5 mil millones de dólares, le abrió a los productos chinos, que ingresarán sin aranceles, nuestra economía. China vive de las exportaciones industriales. Y subsiste por las exportaciones industriales. Para ella es un ser o no ser. ¿Cómo se les ocurre semejante apertura con China y justo cuando, en el mundo, se está entrando en una época de nacionalismos y proteccionismos? Un proteccionismo, el de las grandes potencias, que se da en dos aspectos. La protección de sus mercados internos, a los que cada vez se hace más difícil penetrarlos y, a su vez, la protección de los mercados de exportación, con lo cual, estamos en un periodo de subsidios encubiertos, de todo tipo de ayudas, para mantener o conquistar los mercados de exportación. Y la Argentina de Milei ha decidido abrirse, como política que claramente no persigue fines nacionales, sino que está acompañando los objetivos de las potencias, sin tener objetivos propios. Todo eso no hará otra cosa que incrementar para mal la caída del nivel de actividad en la gestión Milei en la que, sin el rebote estadístico del campo, ya es del 7 y medio por ciento con seis millones y medio de nuevos pobres en seis meses. Y ellos, disfrutando de la crueldad.

Y el gobierno de Sergio Ziliotto advirtiendo la debacle social que ya teníamos, envió en marzo un proyecto de ley para que los 4300 millonarios de La Pampa hicieran un aporte solidario, para que a ningún comprovinciano o comprovinciana le faltara un plato de comida en su mesa. Sería nada más que por seis meses y se apelaba a ese sentido humanitario, si no cristiano, de aquellos que se verían afectados. El sector financiero era el que más iba a aportar de los 17.700 millones que se prevía recaudar. Un 66% de ese aporte iba a venir de las entidades financieras, de los bancos, que son los que más plata hicieron antes y después de Milei. El BBVA, en el 2023, presentó un balance donde su resultado financiero fue de una ganancia de más de 300 mil millones de pesos, casi un 60% más que en el ejercicio anterior. El Banco Galicia, tuvo una ganancia de más de 330 mil millones de pesos, un 110 % más que en el año anterior. El Santander Río presentó una ganancia de casi 300 mil millones de pesos, un 28% superior al año anterior. El Credicop, tuvo una ganancia del 92% superior al año 2022. Y el Banco Nación también forma parte del acumulado de ganancias de 6.1 billones de pesos que obtuvieron en 6 meses todas las entidades financieras, gracias a la flexibilización de las tasas y tenencia de títulos ajustados por SER, producto de la brutal devaluación de diciembre del 2023. A ese sector se le pediría que aportara más para los que menos tienen en una situación de emergencia como la que atraviesa la provincia de La Pampa a la que el gobierno de Milei le adeuda 63 mil millones de pesos.

Pero la oposición se negó –provocando la crisis legislativa que generó al no dar quorum- a aprobar ese primer proyecto de Zillioto de fondo solidario, porque tenía que salvar a los ricos de La Pampa que también hubieran debido hacer ese aporte solidario. Y así ley nunca fue.
Para poder aumentar la recaudación y poder atender la demanda de los más vulnerables, Ziliotto dispuso una modificación presupuestaria para subir la alícuota del impuesto a los ingresos brutos, que grava la actividad financiera llevándola del 7% al 15,47% y ahí vió el gobierno de Milei la oportunidad de llevar adelante lo que esbozó en su campaña electoral: reducir el gasto público a la mitad; echar a un millón y medio de empleados de todas las jurisdicciones; sacarle a las provincias salud y educación; eliminar la coparticipación federal haciendo que las provincias vivan del impuesto inmobiliario, patentes de autos e ingresos brutos, y que las provincias, que alguna vez Cavallo llamo “inviables”, se declaren jurisdicciones financieramente inviables, solicitar su quiebra y recurrir a la integración regional (con otras provincias) o zonal (con otros municipios)”. O sea hacer desaparecer a La Pampa, si Ziliotto no quiere ajustar.
Así, con la excusa que duplicaba la presión impositiva sobre los créditos para familias y pymes, y, sobre todo, el descalabro económico que le provocaría tener que pagar 7 puntos más de impuesto a ingresos brutos durante 4 meses, el gobierno de Milei decidió el cierre de la gerencia regional que operaba en Santa Rosa y de 9 sucursales en otras tantas localidades de La Pampa.

Ziliotto casi que le imploró a Milei para que no deje a 80 familias sin trabajo –desde que él preside, en un año La Pampa perdió más de dos mil puestos de trabajo- «nos devuelve aunque sea el 10% de lo que nos deben, inmediatamente tomamos la decisión de retrotraer la medida. Para nosotros lo importante es que la gente que menos tiene, los sectores vulnerables, los que han caído en situación de crisis económica porque ha caído la actividad económica, tengan qué comer”.
Pero no, los neo-conquistadores que vienen por el exterminio no dieron marcha atrás y La Pampa tuvo que dar marcha atrás, sin que Milei entregara nada de lo que nos deben, pero para evitar mayor desastre, Ziliotto firmó lo que los diputados aprobaron, la modificación del artículo que obligaba al aumento de Ingresos Brutos a todos los bancos y limitó esa excepcionalidad al Banco Pampa, que se hará cargo de asegurarle un plato de comida a los y las comprovincianas más vulnerables.
Y «si malo es el gringo que nos compra, peor es el criollo que nos vende», decía don Arturo Jauretche. Y hubo varios de esos “criollos” en esta historia.
El diario La Nación, que presenta al día “del encubrimiento” como día de la hispanidad, tituló que “El Banco Nación ganó la pulseada y desactivó el cierre de sucursales luego de la marcha atrás de La Pampa con la suba de ingresos brutos”, detallando que “Ziliotto suspendió el incremento en el tributo para los créditos para familias y pymes”, cuando en realidad lo que se quería era que con sus fastuosas ganancias el BN aportara para la atención de los más vulnerables que los incumplimientos de Milei los dejaba tirado a un lado. Y en la nota firmada por Pilar Vázquez, aparecen testimonios como los del presidente de CARBAP, (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa), Ignacio Kovarsky, que dice que Ziliotto “está yendo en contramano de lo que están pidiendo todos los sectores, que es la reducción de la presión impositiva”, aún bancándose que desde el Banco Nación nada digan de devolverle a La Pampa la gerencia zonal, “Si el banco elimina la gerencia zonal, pero le da más autonomía a los gerentes locales para tomar decisiones, es algo favorable. Esto puede agilizar los tiempos burocráticos, ya que muchas veces, por ejemplo, en la evaluación de riesgos, las carpetas llegan a la gerencia local, donde se acumulan y se termina perdiendo tiempo”, explicó el entreguista…de la gerencia zonal.
Y ¿qué decir de los diputados de la oposición? responsables con su rechazo al proyecto inicial de creación del fondo solidario, de que el gobierno haya pretendido recurrir a las grandes fortunas de los bancos para atender a los que más lo necesitan. Todos ellos, desde el radical Hipólito Altolaguirre, hasta los del PRO, Enrique Juan y Luara Trapaglia –de estos últimos, no se podía esperar otra cosa, teniendo en cuenta la postura de sus pares nacionales, los Martín, Ardohain y Maquieyra que votaron a favor del veto de Milei con el que se desfinancia la educación superior-, además de solo hablar de los bancos, y no de lo que verdaderamente se pretendía que era juntar plata para asisitir a los que quedan afuera de este aberrante sistema, pidieron “ajuste” para La Pampa. Como Milei, ajuste. Fijate lo que votarías si les entregas tu voto el año que viene o en las elecciones siguientes.
Y los que llamativamente están mirando para otro lado, o sea, los que se están haciendo los “dolobus”, son los funcionarios municipales. Salvo el concejal que responde al “Tato” González en Eduardo Castex, Martín Araya, que incluso presentó un proyecto en el Consejo Deliberante de esa ciudad, ningún intendente/a de ninguno de los pueblos y ciudades ha adherido para poner un porcentaje de sus sueldos, durante 4 meses, para asisitir a los que menos tienen en La Pampa. Que no se diga.

Cuenta Eduardo Galeano que “el 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar”. Que “cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental porque no hablaba correctamente la lengua castellana. Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad”. También relata que “el Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales”. Que “de cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.). Que “hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero”. Y remata diciendo: “los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse?”

“Ziliotto es el más peronistas de los gobernadores que hemos tenido y es el menos acompañado por los peronistas”, me dijo una vez un funcionario muy cercano al mandatario provincial. Está claro que con cada medida “peronista”, con todo lo que eso supone que lleva implícito de justicia social, el gobernador pampeano se delata. La gran pregunta es: ¿podrá seguir resistiendo con su peronismo maldito o, como pasó, y pasa con gobernadores como Jaldo y Jalil, llegará el momento de que alguien le cante “Pobre Namuncurá, que se ha entregado, usa uniforme huinca, él no es cristiano. No puede ser, no debe ser, lo dijo Pincén, Yancamil también”.

