
La empresa Petroquímica Río Tercero despidió a 230 trabajadores porque dejó de fabricar la espuma y comenzó a importarlo. La medida afectó también a Fabricaciones Militares.
En un Déjà vu menemista, la apertura indiscriminada de importaciones provoca el despido de 330 trabajadores en Río Tercero, dónde las fábricas dejan de producir y se convierten en importadoras.
Es el caso de Petroquímica Río Tercero, que echó a 230 trabjadores porque dejó de fabricar y comenzó a importar la espuma que producía.
Esa decisión generó 100 despidos en Fabricaciones Militares de Río Tercero, que le vendía el TDI para la fabricación de colchones marca Piero a Petroquímica. La colchonera le compraba el 80 % de la producción a la empresa que en el menemismo explotó en medio del escándalo por la venta ilegal de armas a Ecuador.
En el medio, el Ministerio de Justicia y Trabajo de Córdoba volvió a fallar contra Petroquímica Río Tercero. Validó el reclamo de la Federación de Químicos, rechazó un recurso presentado por la firma y declaró “ineficaces” los despidos por lo que sigue reconociendo la relación laboral. Además, la intimó que reabra la planta y a que presente los tres últimos balances.
La cartera laboral constató que desde el 9 de octubre la empresa le niega el ingreso a la planta a sus trabajadores y que ello representa una “flagrante violación” al convenio formalizado en esta sede» dado que, con anterioridad, los funcionarios habían pedido que se retrotraigan los despidos mientras se discutía una salida.
Para el Ministerio 2se visualiza falta de transparencia, toda vez que como surge del convenio suscrito, la empresa no proporcionó información clara, ocultando información relevante que incuestionablemente nos aleja de la causa por la cual fue homologado dicho acuerdo por esta Autoridad; despide a parte de su personal, cuando no estuvo en consideración dicha hipótesis, y además pretende valerse de dicho procedimiento para eludir su responsabilidad en relación a las consecuencias derivadas del distracto de los trabajadores”.
Como la empresa no pudo justificar la crisis, el Ministerio de Trabajo cordobés declaró “ineficaces” los despidos e intimó a Petroquímica Río Tercero a que los reincorpore en 48 horas
En ese contexto, las autoridades cordobesas declararon “ineficaces los despidos efectuados por la empresa Petroquímica Río Tercero S.A, y en su consecuencia reconocer vigentes las relaciones de trabajo existentes, ordenando esta autoridad reintegre en un plazo de 48 horas a la totalidad de los trabajadores indebidamente despedidos”.
La resolución de este conflicto es de importancia vital. Petroquímica Río Tercero está afincada en un polo petroquímico donde confluyen empresas como Atanor y la fábrica de explosivos de Fabricaciones Militares: de prosperar el cierre podría terminar perjudicando también al personal y los puestos de trabajo de esas otras plantas.

