
La Legislatura aprobó por unanimidad de las iniciativas de ley y resolución unificadas, por la que se establece un marco normativo para la prevención y abordaje integral del consumo problemático de juegos de apuestas en entornos digitales en niñas, niños adolescentes.
María Luz Alonso hizo uso de la palabra y señaló: “Este proyecto busca ponerle un límite a un flagelo que atraviesa a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad: la ludopatía digital en menores de edad”, expuso Alonso. Y remarcó que la iniciativa fue «fruto del trabajo en conjunto» con todos los bloques que integran la Cámara.
El proyecto –continuó Alonso– incorpora medidas concretas para combatir esta problemática, incluyendo campañas de prevención y concientización, abordajes interdisciplinarios e interministeriales, y la prohibición de la publicidad y promoción de plataformas de apuestas. Aunque esta no es la ley perfecta, es la ley posible. Hemos sido responsables al alinearla con las políticas públicas del Poder Ejecutivo».
La diputada también subrayó la importancia de actuar con urgencia ante el dinamismo del entorno digital, donde las estrategias para captar a menores evolucionan rápidamente. «Nos enfrentamos a un sistema que opera con velocidad y creatividad, especialmente en un contexto post-pandemia que incrementó la vulnerabilidad de nuestras infancias y juventudes», destacó.
«Sólo a través de la solidaridad y el trabajo colectivo podremos proteger a nuestros niños, niñas y adolescentes», dijo Alonso.
Romina Mota, por su parte, destacó el impacto social de esta problemática y la importancia de trabajar en conjunto para proteger a niñas, niños y adolescentes.
“Este proyecto nace, en mi caso, a partir de la preocupación de un padre de mi localidad, quien me comentó que su hijo estaba participando en apuestas en línea. Esto me llevó a investigar y descubrí que es una realidad que afecta a muchos jóvenes y sus familias”, relató Mota.
En su intervención, Mota enfatizó que esta problemática, antes asociada a adultos en espacios físicos como casinos o hipódromos, ahora «golpea» a los sectores más jóvenes de la población. “El estrés, la ansiedad, la depresión, el aislamiento social y los problemas económicos son solo algunas de las consecuencias de esta adicción en menores de edad”, detalló.
La diputada reconoció la relevancia de la colaboración entre bloques políticos para alcanzar una legislación que funcione como un primer paso en la prevención y tratamiento del consumo problemático. “Cuando se trata de nuestros niños, niñas y adolescentes, nos encontrarán unidos, trabajando y aportando soluciones. Ellos son nuestro mayor tesoro y nuestro futuro como sociedad”, expresó.
En tanto, Celeste Rivas celebró el trabajo en conjunto de los bloques. «Fue un fin superior, por eso avanzamos a pesar de nuestras diferencias», dijo. Y agregó: “Esta ley representa el broche final de un esfuerzo sostenido que hemos llevado adelante durante todo este año. Aunque comenzamos de manera desarticulada, a través de diferentes iniciativas, charlas y conferencias, logramos converger en un proyecto común que hoy es una realidad”.
Sandra Fonseca también expresó su respaldo al proyecto de ley: “Las problemáticas de este tipo estallan en las personas y sus familias, y el Estado debe responder en tiempo y forma. Aunque la tecnología muchas veces avanza más rápido que las políticas públicas, debemos estar atentos para no quedarnos atrás”, señaló Fonseca.
La diputada indicó que, si bien a nivel nacional la ludopatía se define como un consumo problemático de juegos de azar, esta terminología puede «minimizar» la gravedad del problema. “La ludopatía es una adicción, es una enfermedad que necesita asistencia y tratamiento especializado. Es fundamental que se reconozca su impacto real en la sociedad”, afirmó.

