
Milei cierra su primer año de gobierno sin retroceder un ápice, motosierra en mano. El peronismo está en la búsqueda, para ser alternativa tiene que planificar producción. Los intendentes en problemas. A di Nápoli le urge recaudar. Ziliotto sigue usando al Banco de La Pampa para aguatar.
(Por Javier Urban) Con la pretensión de una reducción de 20.000 millones de dólares en el gasto público, una suma equivalente al 5% del PIB, porque “No hay plata”, frase repetida por él y su ministro de Economía, Luis Caputo, cuando leyó titubeando aquel primer decretazo anunciando la fenomenal devaluación del 51% que llevó el tipo de cambio oficial de 400 pesos por dólar a 820 de un solo saque; inició hace justo un año su gestión de gobierno Javier Milei haciéndonos vivir/padecer a argentinos y argentinas uno de los años más duros de la historia, con la peor recesión de América Latina, una caída fuerte del consumo masivo (retrocedió un 15% entre enero y noviembre según la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios), y el mayor salto de la pobreza desde el colapso económico de 2001-2002, con un aumento de más de 5 millones de pobres desde aquella asunción.
Y si pretendiéramos ejemplificar la crueldad inconmensurable del gobierno libertario podríamos imaginar de qué manera se fueron tomando las medidas que impartieron la última semana. Teniendo en cuenta que todos ellos son “gamers” consuetudinarios, no es de extrañar que se tomen todo como un juego donde el desafío sea “¿A quien podemos joder hoy?”. Y así, en la pantalla aparecen los jubilados pobres, y alguien propone quitémosle los remedios a los jubilados, pero no ganó. El que se impuso fue el que además de eso, propuso tratarlos de chorros, de sospechosos, de estar robándose medicamentos. Después, el desafío fue ver cómo joder a los estudiantes inmigrantes, que están estudiando acá, estudiantes de otros países, a los que no les alcanza la guita para las universidades privadas de sus países y entonces vienen acá. Bueno, a joderlos tarifando su educación. Otra pantalla los desafía a joder a las mujeres golpeadas, y entonces disponen hacerle creer a la gente que todas las denuncias son falsas, y castigarlas si hacen más denuncias, porque así no denuncian más y se callan la boca para siempre. Y en la pantalla de Sturzenegger aparece el desafío de cagarle la vida a los empleados de las estaciones de servicio, y entonces decide que, de ahora en más, la gente pueda cargar combustible como vemos que hacen en las películas los que viven en el primer mundo, y, de paso, beneficiar a los estacioneros/petroleros porque no necesitarán de empleados para atender su estación de servicio. Entonces el juego sigue. Ya jodieron a los jubilados pobres, ya jodieron a los estudiantes inmigrantes, ya jodieron a las mujeres golpeadas, ya jodieron a los empleados de estación de servicios …. Pero se puede ir más allá y la pantalla libertaria los desafía a seguir jodiendo gente. Es el turno de perjudicar a los pibes que no tienen guita para el preservativo y así ponen a prueba toda su crueldad y no dudan en ¡dejar de enviar preservativos gratuitos! Si se tienen que contagiar una enfermedad venérea, que se contagien, ¿por qué el Estado, o sea por qué con la nuestra, tendríamos que ocuparnos de esto? Y así los “gamers” del gobierno no titubean y siguen jugando al juego que mejor juegan y más les gusta: aprovecharse de los más débiles e incrementar su sufrimiento. No tienen ningún prurito para meterse con los discapacitados, con los habitantes de las villas que ya no tienen obras para hacer. Suman a los asistentes a comedores infantiles que debían recibir comida y no recibieron, a las mujeres trans a las que humillan todo el tiempo y deciden quitarles la posibilidad de la X en el documento. Y así, durante todo este año no han dejado de ganar en ese juego en el que los enemigos, sus enemigos, son los más débiles entre los más débiles de los más débiles. Y así, naturalizan la crueldad.

Y después de un año no podemos sólo seguir diciendo que son crueles. Al fascismo se lo combate, no se lo describe. Y este gobierno fascista ahora va por más. Ahora pretende gobernar sin presupuesto, prorrogando el mismo presupuesto de hace dos años, algo que nunca pasó en la historia. Imaginate, al regirse por el presupuesto del 2023 estarán obligados a gastar sólo lo que aquel presupuesto les mandaba. O sea en educación, en salud, en seguridad, sólo tendrán que invertir lo que en el 2023 tenían el compromiso de invertir, a esos valores. Todo lo demás será recursos para gastos discrecionales del gobierno, algo así como 114 billones de pesos…toda esa plata tendrá disponible Milei, en un año electoral, para gastar como él quiera; mientras las provincias y todos los sectores sólo tendrán urgencias. Pretenden también avanzar con algo muy grave, un Decreto que permitirá un nuevo canje de deuda eludiendo los requisitos establecidos para no perjudicar al Estado, es decir sin la aprobación legislativa. Como hizo en el gobierno de Macri, “Toto” Caputo estaría habilitado para reestructurar la deuda sin pasar por el Congreso.
Pero no sólo eso, al no haber prosperado el proyecto de limitar los decretos de necesidad y urgencia, el presidente cuenta con la posibilidad de gobernar literalmente por decreto. Y lo hará porque, además, está demostrado su capacidad prevendaria para conseguir que a los mismos no los hagan caer en el Congreso. La antigua Banelco, reutilizada a fondo, como lo demuestra el caso Kuider, el senador transfuga –de UP que votó a favor de Milei- apresado por tener 200 mil dólares sin poder justificarlos en Paraguay y con capacidad para pagar una fianza de otros 300 mil dólares.
¿Qué cosa, no? Mientras el pobre tiene que demostrar que es pobre para poder acceder a la comida y a los remedios, los que entraron en el blanqueo de guita, no tienen que demostrar de dónde la sacaron. Y eso que la mayoría lo votó a Milei porque terminaría con la Casta. Lo votaron por la motosierra, porque los tontos de este país suelen creer, cuando están desesperados, que su propio bienestar depende del malestar de otro.

Y como síntesis de lo que ha sido este primer año de Milei, hay que decir que mejoró la cotización de los bonos del Tesoro Nacional porque puso toda la economía para pagar esos bonos, sacándole los recursos a todo el sector privado -jubilados, pensionados, trabajadores, pequeñas y medianas empresas-, todo al servicio de los bonos del tesoro. Durante todo el año no hizo más que dar ventajas muy grandes para que quienes tuvieran, vendieran sus dólares. O sea, les garantizó un negocio financiero, que sólo es posible haciendo el inmenso ajuste que hace, porque si no, no le irían a creer. Y ese gran ajuste tiene efectos, por ejemplo, sobre los medicamentos de los jubilados. Sí, su gestión de gobierno se limitó a ajustar a los más débiles para hacer una fiesta financiera. Fue siempre así, cada vez que el gobierno anuncia un ajuste, ese ajuste tiene que ver con que le crean que va a pagar esa deuda, y esa deuda tiene que ver con ofrecer intereses monstruosos para bajar la brecha entre el dólar oficial y el paralelo, algo que consiguió sin importar los costos que los débiles pagaran. El gobierno libertario, que se dice inmerso en una batalla cultural, quiere imponer lo que ellos son y representan, son el yo. Son los que dicen que Dios es la primera persona del singular, no la primera del plural, no es nosotros. Por eso no les molesta lo que pasa con los jubilados, porque –en su concepción- si un jubilado no tiene plata para comprar los remedios, es porque no hizo lo suficiente en su vida para ahorrar y tener recursos, sabiendo que la jubilación que iba a cobrar sería escasa, porque la economía manejada por los que la manejaron, no generó los recursos. Así que tendría que haber ahorrado y tendría que haberse esforzado para no dejar herencia. Porque de última, ellos dicen que la herencia es un mal cálculo, donde lo que ahorras ahora te lo gastas antes de morir. El esquema libertario es el del yo absoluto; y por eso, si hay alguien tirado y te interrumpe el paso, lo tenés que pasar por arriba, saltarlo. Por eso dicen que la justicia social, que es la que garantiza el bien común, es una creación del demonio. Y es una mentira lo que Milei dice, que es un topo que quiere destruir el Estado. La realidad es que lo ha estado fortaleciendo en términos de los papeles de la deuda. Y lo fortalece con la plata que le saca al sector privado para que se la lleven los timberos. Está haciendo pedazos a la comunidad toda. Por eso, a un año de gestión, sus números reales, no los de las encuestas “retocadas”, lo dan por debajo de cuando ganara la elección en segunda vuelta Y entonces, esto está terminado.

Mientras tanto, es para celebrar que después de haber estado absorta en la mayor parte de este año terrible, la oposición comience a dar muestras de que puede constituirse en alternativa a este modelo demoledor. Cristina, Sergio Massa y Axel Kicillof estuvieron juntos para algo que va mucho más allá que la foto de unidad. Se juntaron para empezar a gestar esa unidad en serio, a través de acuerdos que generen elementos propositivos concretos en torno a un modelo de salvataje y crecimiento, con desarrollo inclusivo. Los tres se comprometieron a constrir un frente amplio opositor a Milei.
Claro que la concreción de ese frente debe tener al peronismo como centro y el compromiso de “gobernar con la doctrina peronista” sin dejar de contemplar la inclusión de todos los sectores.
Pero hoy por hoy, sólo un argumento tiene Milei para conservar la adhesión de algunos sectores populares: logró controlar la inflación. Y es en ese punto donde la alternativa nacional y popular no puede fallar. Debe decir claramente que desde el peronismo se tiene claro que los factores claves de los precios son: lo que se produce
(la oferta), la capacidad de compra del pueblo (la demanda) y los intereses de ambos sectores que determinan su comportamiento.
Cuando se amplía mucho la demanda sin aumentar la producción, hay inflación. Esto sucedió desde el último gobierno de Cristina (2011 – 2015) dado que se promovió el aumento de ingresos y salarios, pero se dejó la producción en manos de las corporaciones privadas que, para defender e incrementar sus ganancias, decidieron no aumentar la producción y absorber el aumento de salarios mediante aumento de precios. La mala decisión política, fue dejar la planificación de la producción nacional a cargo de las corporaciones privadas y no utilizar al Estado en un rol corporativo, empresario y productor. En síntesis, solo se atacó una de las claves, la demanda, constituyendo una política económica renga que terminó con el peor de los resultados: el fracaso y el retorno del neoliberalismo hasta estos días.

Foto: Culaciatti Horacio – Télam.
Hoy por hoy lo vemos a Kicillof colgado del travesaño ante las dañinas políticas mileistas que, encima, lo tiene como su gran enemigo y quiere hacer fracasar su gobierno en provincia de Bs As. De allí que Kicillof implemente políticas como la cuenta DNI, todo un golazo para incrementar el consumo. Alguien va y compra carne, verduras, frutas, productos de almacén, alimentos en general y el gobierno le devuelve el 40% una vez por semana. A su vez los productores les venden un 30% más barato y así el 30 más el 40 hace que la gente pague el 70% menos. Y hasta algunas familias pueden -es legal- tener varias cuentas. Entonces van y gastan X cantidad de dinero. Y al pagar dicen: “cóbrame el 30% con esta cuenta, el 30% con esta otra y el 30% restante con esta. No salen pagando absolutamente nada la mercadería. Imaginate que en una compra le descuentan 3 veces el 40% jajaja. Bueno, eso en la emergencia es harto destacable, pero la política alternativa tiene que ser de producción.
Debe, el Frente a constituirse, desechar la teoría del salario universal –que es nada, sólo un ingreso garantizado del 80% del salario mínimo, una recontra miseria-. No son pocos los que, asustados por la exclusión fenomenal, creen que la industria nacional es la responsable de las restricciones externas porque demanda más divisas de las que genera, entonces si se termina con ese sector, se terminará con las restricciones. Eso sólo garantiza que los trabajos no alcancen para todos y de allí la necesidad de la renta universal, que se pagaría con lo obtenido en los impuestos que se le cobren a la exportación de los productos primarios en energía, minería y algo de turismo. Bueno, a eso hay que desecharlo. El proyecto nacional y popular, el proyecto peronista, el proyecto alternativo a Milei, tiene que ser de producción y trabajo. “Cada uno debe producir por lo menos lo que consume” es una verdad peronista y es lo que destacó Cristina como una máxima a la que debería haberle dado más bola en su momento.
Mientras tanto, como en todo el año La Pampa siguió siendo víctima de un gobierno nacional que la castiga por no ser su aliada. Las beneficiarias fueron Catamarca y Jujuy, que se llevaron 3000 millones cada una; Misiones, que se alzó con 4000 millones; Tucumán, que recibió 4500 millones, y la frutilla del postre: Salta con un récord de 6000 millones en ATN. Justamente los gobernadores de esas provincias ayudaron a desbaratar distintas iniciativas opositoras, como la que buscaba reglamentar de forma menos laxa el dictado de DNU o la sesión en la que se buscaba rechazar el DNU que le permite al Gobierno renegociar la deuda externa sin pasar por el Congreso. Junto a Formosa y La Rioja, La Pampa fue uno de los distritos más castigados, superando el 95 por ciento de caída de transferencias discrecionales con respecto al gobierno anterior. Es lo que a algunos les molesta porque Sergio Ziliotto es considerado uno de los tres gobernadores (él, Gildo Insfrán y Ricardo Quintela) más opuestos a Milei. Lo novedoso fue que uno de los funcionarios de Ziliotto fue contundente al respecto y cerró una discusión que atravesó todo este año del segundo mandato del Ruso. «Algunos nos exigen subordinación y valor, pero es mejor no arrodillarse», afirmó el ministro de Conectividad, Antonio Curciarello, defendiendo la postura del gobierno provincial respecto a la administración del presidente Milei, a quien le reclama la millonaria deuda acumulada durante el primer año de gobierno con la provincia. “Si La Pampa fuera una provincia «amiga» del Gobierno Nacional hubiera recibido $ 4.830 millones (posiblemente menos) pero le deben más de $100 mil millones, más de 20 veces el valor del «premio por ser provincia amiga», calculó en un posteo de X al que cerró irónicamente escribiendo “hay otras jurisdicciones amigas que ni los buenos días le dan, pero acá en La Pampa algunos nos exigen subordinación y valor… vieron que es mejor defenderse que arrodillarse».
Esa disputa, en cuanto a cuanto nos convendría hacer los deberes que nos exige Milei, es la causante del entuerto que por estas horas se da en el ámbito legislativo. El reclamo de proveedores, empresas y personas vinculadas a la actividad petrolera que se da ante la incertidumbre del futuro del área Medanito, cuya concesión vence en junio del año 2026, es que, al considerar la empresa adjudicataria, Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A, que ya se ha ingresado en la ‘cola de concesión’ (el fin de la misma) hay ausencia de inversiones; motivó al gobierno provincial a llamar a sesiones extraordinarias para impulsar la ley que convoque a una licitación que determine la concesión del área hidrocarburífera El Medanito, una de las más importantes para el desarrollo energético de la Provincia.
Como era de esperar, la oposición vacila entre dar quorum o no a esta sesión especial. Para intentar convencerlos, el gobierno abrió el proyecto de ley y aceptó hacer un estudio previo a la licitación e introducir otros cambios. Pero desde la UCR pretenden discutir la ley con los resultados del estudio (un data room) en la mano. Ese trámite postergaría para mediados del año próximo, por lo menos, la concreción de la sesión que le urge a Ziliotto y por eso la quiere su tratamiento en extraordinarias, antes de fin de año.
No sería extraño que toda la oposición confluyera en la misma idea que los radicales. Y decimos que esta disputa está teñida por el posicionamiento político a nivel nacional, porque, pese a que algunos escondan su simpatía por Milei, preferirían que las inversiones en el área Medanito sean concesionadas a través de la ley RIGI que sus legisladores nacionales votaron (Martín Maquieyra, Martín Ardohain y Victoria Huala por el macrismo y Daniel Kroneberger por la UCR) y no por el llamado que impulsa el gobernador.
Los de la opo, que reclaman genuflexión ante el gobierno de Milei, como insinuara el Tony Curciarello, no advierten que el artículo 163 del RIGI limita el accionar de los gobiernos provinciales sobre estos proyectos, por lo que no se puede creer que pretendan que Ziliotto permita que la explotación de nuestros recursos naturales no las gestione la provincia. E incluso en el RIGI tampoco queda claro si las provincias podrán hacerse del total del dinero que entre por la explotación de estos recursos naturales. O sea que estarían pretendiendo que, ante el crecimiento de los índices de pobreza y la falta de obra pública, además de seguir sin recibir la coparticipación del Poder Ejecutivo Nacional, el gobierno pampeano tenga que resignar también en esto.
En definitva cuando las grandes empresas aportan dinero lo llamamos inversión, pero si el gobierno debe realizar pagos que garanticen la salud, la educación y una mejor calidad de vida a sus ciudadanos lo llaman “gasto”. En todo este primer año de Milei, vivimos bajo las reglas que nos cantaba el gran Atahualpa Yupanqui “Las penas y las vaquitas. Se van por la misma senda. Las penas y las vaquitas. Se van por la misma senda. Las penas son de nosotros. Las vaquitas son ajenas.” Sería bueno que la opo pampeana reflexionara al respecto.
Por otro lado, un fin de año complicado están afrontando los intendentes. El de Ingeniero Luiggi, Gustavo Salvadori, quedó expuesto a una comisión investigadora porque sus malos manejos en su economía particular -le rechazaron 174 cheques por más de 310 millones de pesos- lo ponen en una situación vulnerable para manejar fondos públicos. La de Intendente Alvear, Agustina García, se quedó sin poder ampliar la red cloacal porque Milei cerró el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento Ambiental (Enohsa) y se quedó sin financiamiento. El de Toay, Ariel Rojas, se ve interpelado por el suicidio de una madre de tres niños que sólo habría recibido reprimendas, hasta judiciales, de parte del municipio, por haberse mandado a vivir, protegiéndose de las inclemencias climáticas junto a sus hijitos, en una casa abandonada desde hacía tiempo por el municipio.
Y el de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, apenas si pudo murmurar para la tribuna un “se hizo justicia” cuando el STJ rechazó la medida cautelar interpuesta por los concejales de la oposición para frenar la implementación de la Revisión Técnica Oblitagoria (RTO). Es que no sólo no se resolvió la cuestión de fondo, si no que todo este cuestionamiento que incluyó dos fuertes protestas de los vecinos, le hacen imposible, al menos por ahora, salir a multar a quienes no tienen la RTO, y así se priva de su gran objetivo que siempre ha sido aumentar la recaudación –más allá de que algunos hasta pretendan levantar sospecha de direccionamiento en cuanto al único taller que se pretendía hiciera esas verificaciones a todo vehículo que circulara por Santa Rosa-.
Pasa que el tema de los recursos escasos es todo un tema en Santa Rosa. Tan así es que desde la dirección de tránsito municipal se salió destempladamente a cobrar compulsivamente multas sobre la calle Pichihuinca,
frente al Parque Lineal, cuando estaba clarísimo que quienes por esa calle circulaban lo hacían porque siempre así lo habían hecho y no para sacar ninguna ventaja, ya que mandarse en la dirección desde hace muy poco tiempo, desde la inauguración del parque, incorrecta los conduce a una sin salida porque la calle está cerrada, no se puede atravesar la avenida Spinetto por ella. vPero lo más inexplicable es que cobraron esas multas cuando los inspectores municipales, recién colocaron el cartel de prohibido girar a la izquierda luego de haberse alzado con una jugosa recaudación para las arcas comunales y, recién 3 días después de esta “cacería” se publicó la ordenanza en el Boletín Oficial que convierte a la Pichihuinca en contramano, entre las calles Santa Fe y San Jorge.
Y si, ha de ser desesperante la caída en la recaudación del municipio. En la semana, Rosalynd Valenzuela, directora de la Cámara de Comercio, Industria y Producción (Cacip) reveló que el sector, en Santa Rosa, sufrió una caída en las ventas que ronda el 40 % en comparación con el año pasado. «No es solo que haya menos plata en la calle sino que las personas están consumiendo menos unidades de lo que sea», señaló. Naturalmente esto pone en duda a cuánto llegará la recaudación que, por moratoria, hasta el 31de diciembre, pueda lograr el municipio. ¿Cuántos deudores estarán en condiciones de pagar?
Encima, el ministro de Gobierno, Pascual Fernández, avisó que están en «serias dificultades para acompañar» a los municipios que solicitaron un auxilio para hacer frente a la erogación del bono de fin de año de 300 lucas para los estatales.
Pero a un año del inicio de un nuevo período democrático en la Argentina está bueno que cerremos con una trilogía de buenas nuevas, que se han ido dando. Por un lado, que en Pico se haya inaugurado la Doble Vía en la Ruta Provincial N°1 y calle 104 y que, más allá de la inversión de más de 20 mil millones 450 millones de pesos que insumió, el gobernador haya anunciado la realización de otra etapa entre la calle 40 y la rotonda Trebolares.
Además ha sido fantástico el tiempo record -sólo 7 meses- en que la Comisión Interamericana de DD HH aceptó la demanda pampeana contra Nación y Mendoza que ahora deberán explicar por qué no sueltan en el Atuel el caudal de agua que fijó la Corte Suprema de Justicia. Cada vez se cierra más el círculo y es para festejar.
Y será bueno que una parte importante de pampeanos y pampeanas puedan tener fiestas acordes a lo que las jornadas de Navidad y Año Nuevo significan, con los reintegros para hacer rendir mejor los ingresos de quienes están bancarizados en el BLP. La «promo» alimentos, anunció el gobernador – acompañado por la vice Alicia Mayoral y el presidente del Banco de La Pampa, Alexis Iviglia- continuará los días lunes, miércoles y viernes con un reintegro del 25% pero duplicando el tope semanal, con lo que se podrá ahorrar hasta $ 50.000 por semana y tarjeta.
Como todo el año, el gobierno de La Pampa se ha visto obligado a resistir, para sostener el consumo, el empleo y las actividades económicas en general. Que lo pueda seguir haciendo hasta que aclare.

