
La low cost privada, famosa ya por su historial de cancelaciones de vuelos, fue noticia este lunes por la reprogramación de más de 70 viajes entre Nochebuena y Año Nuevo, período de alta demanda por los pasajeros que vuelan a distintos puntos del país para pasar las fiestas con sus familias.
Mientras en los aeropuertos se escuchaban las primeras quejas, la empresa salió a asegurar que se trata de reprogramaciones ya anticipadas en el plan de contingencia presentado ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que hace un mes intimó a la low cost por las múltiples cancelaciones. Sea cancelación o reprogramación, los pasajeros igual no llegarán a tiempo para pasar las fiestas según lo programado.
«Quiero que me aseguren que voy a volar y que voy a estar en casa hoy», se quejaba temprano en la mañana del lunes Martin Mantellini, un pasajero argentino que llegaba de Italia para viajar hacia Mendoza. Junto a él comenzaba a formarse una concurrida fila en el aeroparque porteño, ante las ventanillas de Flybondi prontas a abrir. «Tenía vuelo a Mendoza a las 14, lo había sacado hace bastante y ahora está reprogramado para las 19, pero eso no me asegura que vaya a volar a horario», decía el hombre a un canal de televisión y agregaba que «uno intenta hacer las cosas bien y lamentablemente se encuentra con esta situación».
A la misma hora, en las redes sociales comenzaba a circular la información de que la cuestión se agravaría con el correr de los días. El dato era que la empresa cancelaba 71 vuelos a distintos puntos del país entre el 24 y el 31 de diciembre, afectando a alrededor de 13 mil pasajeros y sólo un mes después de finalizado un noviembre fatídico que dejó un tendal de casi 400 vuelos reprogramados o cancelados por la misma compañía. La novedad surgió de la web especializada en el tema, Aviación de Argentina, que publicó el listado de las presuntas cancelaciones, con fecha y destino incluidos y su correspondiente justificativo «técnico». Había vuelos a Mendoza, Puerto Iguazú, Bariloche o Jujuy, entre otros.
El listado efectivamente forma parte del plan presentado por la empresa a la ANAC a principios de diciembre. Así lo terminaron de confirmar incluso desde Flybondi, en un comunicado difundido por la tarde para intentar desmentir que las modificaciones en los trayectos hayan sido «cancelaciones». «Los vuelos mencionados no corresponden a cancelaciones recientes, sino a adecuaciones realizadas en la programación como parte del Plan Operativo presentado a ANAC», aseguraron y agregaron que esas reprogramaciones se anticiparon hace ya dos semanas «informando a los pasajeros en tiempo y forma».
El «plan operativo» al que hace mención Flybondi es el que la ANAC le pidió que realizara tras la crisis sufrida entre fines de noviembre y principios de diciembre, con un pico de 70 reprogramaciones en apenas 48 horas. Ni el gobierno nacional pudo hacer caso omiso a esa situación y, a través de la Secretaría de Transporte y la Administración, intimó a la compañía a presentar un “plan correctivo para reducir drásticamente las cancelaciones que está teniendo la empresa y que afectan diariamente a miles de pasajeros”.
Desde la ANAC confirmaron ahora la cifra de 71 vuelos y ratificaron que el cronograma fue presentado oficialmente por la empresa con antelación, el pasado 10 de diciembre. A diferencia de Flybondi, las fuentes de la Administración sí hablaron de «cancelaciones», aunque no respondieron más preguntas de este diario sobre si el cronograma había sido aprobado o sobre la naturaleza de las modificaciones y las presuntas reprogramaciones.
Desde Flybondi, en tanto, pusieron especial énfasis en remarcar que «lo que se ajustó fue en base al plan presentado a ANAC». Este diario insistió en la consulta por posibles cancelaciones intempestivas en los próximos días. Las fuentes respondieron que no las habrá y que todos los pasajeros de las reprogramaciones «fueron reubicados». En cualquier caso, la realidad comenzará a verse en los aeropuertos a partir de este martes.
En su publicación, desde Aviación de Argentina ya advertían que el procedimiento de adelantar las cancelaciones o reprogramaciones en el marco del plan ante la ANAC podría ser un intento de la empresa para intentar apaciguar el impacto de los movimientos en los pasajeros. «Sin evitar el incumplimiento de sus vuelos programados, Flybondi, con el ok de alguien, plasmó un sistema de cancelar pero de manera… ¿prolija?», sostuvieron y agregaron que así la empresa intenta evitar «la bronca de sus pasajeros estafados en los aeropuertos, las cámaras de TV que mostraban el desastre y las repercusiones mediáticas, bajándole el tono a una práctica que sigue siendo abusiva, desleal y precaria».

