
Foto: NA.
Desde su asunción en diciembre de 2023, el Presidente pronunció al menos 1.051 insultos, descalificaciones o ataques en discursos, entrevistas y redes sociales, con un promedio de 2,4 por día.
Un análisis realizado por el Centro de Datos de Chequeado sobre los términos más utilizados como insultos -como “kuka”, “zurdo” y “ensobrado”- muestra que los principales destinatarios de sus agravios son opositores políticos, periodistas y economistas críticos.
Para los especialistas consultados, el insulto forma parte de un capítulo de lo que se denomina “discursos de incivilidad”, que tienen que ver con el agravamiento del tono de la comunicación política.
El presidente Javier Milei (La Libertad Avanza) pronunció más de mil insultos, descalificaciones y/o ataques contra diferentes personas -principalmente políticos de la oposición, periodistas y economistas críticos a la gestión- desde que asumió su cargo. El análisis de sus discursos, entrevistas y publicaciones en redes sociales revela un promedio de 2,3 agravios diarios, con picos que llegaron hasta 5 ataques por día, en diciembre de 2024.
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El Centro de Datos de Chequeado realizó un relevamiento de los discursos presidenciales, los tuits en la cuenta oficial de Milei y las entrevistas televisivas realizadas en los más de 14 meses de su gestión. Además, consultó con especialistas en comunicación política sobre la estrategia comunicacional del presidente en este tiempo, y cómo impactaron las descalificaciones en la opinión pública, de acuerdo con los grupos atacados.
Un promedio de 2,4 insultos por día
Durante los 439 días analizados de la gestión de Milei, se registraron 1.051 agravios presidenciales.

Diciembre de 2024 fue el mes que registró la mayor cantidad de insultos, con 154 afrentas en 31 días, lo que equivale a casi 5 ataques diarios (4,7). Este pico coincidió con momentos de alta tensión política y debates sobre medidas económicas.
Del “zurdo” al “sorete”: los insultos presidenciales más usados
El análisis identificó 28 conceptos principales utilizados como insultos, que engloban 103 variantes según género, número y modificaciones. Entre los términos más utilizados se encuentran: “casta”, “mentiroso”, “zurdo”, “econochanta”, “violento” y “siniestro”.
El repertorio de insultos presidenciales incluye también términos de mayor gravedad como “pedófilo”, expresiones discriminatorias como “liliputiense”, y palabras escatológicas como “sorete” o “excremento”. Otros términos frecuentes en su discurso son “basura”, “ensobrado”, “woke”, “mandril”, “impresentable”, “rata”, “kuka”, “esbirro”, “puta”, “repugnante”, “mierda”, “pautero” y “extorsionador”.

“Milei ha sido específicamente violento con aquellas posiciones intermedias, es decir, no le molesta el periodismo que se muestra muy afín al peronismo o kirchnerismo, por ejemplo C5N; le molestan las críticas que pueden aparecer en La Nación, TN o A24. Le molestan aquellos que pueden producir un desgaste o una fractura de ese núcleo social que le permitió a Milei llegar al poder”, señaló el especialista Romero.
Respecto del otro grupo atacado, el analista político aseguró: “Milei pudo gobernar no porque la dirigencia política lo quiso ayudar a pesar de los insultos, sino porque había una sociedad expectante con que Milei pueda gobernar, y esa dirigencia política que le podía poner obstáculos no quiso enfrentarse a la sociedad, y contribuyó a generar condiciones excepcionales de gobernabilidad”.
Según datos de la consultora Synopsis, la dirigencia política es un destinatario muy cuestionado por la opinión pública: en noviembre de 2024 la imagen positiva de la dirigencia fue del 4%, y en los últimos 3 años no ha superado el 10%.
Los patrones detrás de los ataques presidenciales
Según Riorda, aunque pareciera que los insultos tienen destinatarios específicos, “la lógica de inclusión dentro de esas descalificaciones es muchísimo más grande y hasta diría inabarcable de todo aquel o aquella que lo cuestiona, que piensa distinto. Por lo tanto, todos son destinatarios de su crítica en tanto y en cuanto piensen distinto o no sean parte de su núcleo afín”.
Según el especialista, el impacto de este estilo comunicacional es profundo: “Aumentan la tribalización política, grupos con dinámicas de un consenso interno absolutamente desentendidos de la norma del consenso social. Por otro lado, aumentan los niveles de polarización afectiva, donde hay elementos extra políticos que marcan la diferencia”, sostiene el consultor.
Por su parte, Sergio Doval, analista político y CEO de la consultora Taquion, explicó a Chequeado: “Por la falta de oposición, el único que puede afectar al presidente es el presidente mismo con acciones propias. No hay nadie con capacidad externa de consolidar ese enojo como lo hizo el propio Milei hace 4 años cuando empezó a hablar de la casta”.
Tanto Riorda como Doval señalan que este fenómeno no es exclusivo de Argentina. “No es muy distinto el discurso de Donald Trump, de (Jair) Bolsonaro, de (Nayib) Bukele, incluso en algunas experiencias que puedan tener liderazgos que no han llegado al gobierno como José Antonio Kast en Chile o (Rafel) López Aliaga en Perú”, apuntó Riorda.
¿Cómo se realizó el análisis?
El Centro de Datos de Chequeado realizó este análisis en base a 3 fuentes principales de información. En primer lugar, se analizaron los 97 discursos oficiales publicados en el sitio web de Casa Rosada, luego se estudiaron 347 videos del canal “El Peluca Milei”, que recopila sus entrevistas televisivas, y finalmente, se examinaron 1.377 tuits de la cuenta oficial del presidente.
En la metodología se definió como insulto/descalificación a todo ataque a través de lenguaje peyorativo o discriminatorio hacia una persona o grupo en función de su identidad social. El diccionario de términos fue diseñado específicamente considerando las particularidades del discurso de Javier Milei.
Las 103 palabras identificadas fueron agrupadas en 28 conceptos según su raíz, unificando variaciones de género, número y diminutivos. Por ejemplo, las palabras “zurdita”, “zurditos” y “zurdo” fueron contabilizadas bajo un mismo concepto.
Para analizar las palabras cercanas a cada descalificación, se tuvieron en cuenta las 10 palabras anteriores y posteriores a cada ataque identificado. Luego, con esas oraciones, se contaron las palabras más repetidas cercanas a cada descalificación.
Para la extracción de textos, se utilizaron varias técnicas. Primero, se adquirieron los subtítulos de los videos de “El Peluca Milei” a través de la API de Youtube en Python. Luego, se obtuvieron los discursos de Casa Rosada. Finalmente, se analizaron los tuits de la cuenta personal @JMilei. Los contenidos analizados van desde el 10 de diciembre de 2023 hasta el jueves 20 de febrero de 2025. Todo este corpus fue unificado y analizado en R, con técnicas de Procesamiento de Lenguaje Natural. (Fuente: Chequeado).

