
(Por Javier Urban) La desolación generada por Milei, es total. Tratando de dar respuestas mínimas, Ziliotto se autoproclama garante de que La Pampa no será puesta de rodillas y aspira a construir una propuesta electoral representando a los dañados del modelo. ¿Tiro en los pies? ¿Víctima de fuego amigo?
Hace poco más de un año, unos 14 meses, antes que asumiera Javier Milei, La Pampa estaba en una situación similar a la que vive la administración porteña, que sólo tiene para reclamarle al presidente – y es de lo que habla toda la prensa nacional, que se hace eco de la demanda como el punto de conflicto entre Jorge Macri, en nombre de su primo, y las huestes libertarias responsables del gobierno nacional- que no se hace cargo de los presos condenados que deberían estar en una penitenciaria federal y no en los calabozos de la CABA. La disputa de los primos con Patricia Bullrich devora páginas de diarios y largos minutos de producciones radiales y televisivas.
Así como pasa en la gran ciudad de los Aires dudosos, en nuestra provincia la acumulación de condenados en las alcaldías y comisarías significa una crisis, que afecta el funcionamiento de la policía de La Pampa que tiene que destinar agentes a custodiar detenidos. Con un sistema penal expeditivo, sin lugares en las cárceles federales, con los 40 cupos utilizados en cárceles de San Luis y sin cárceles propias, hay 400 condenados en lugares diseñados para contener presos que esperan una condena y alojar demorados, hasta que un juez decida iniciarles un proceso o dejarlos en libertad. Ése, el gran problema que tienen los porteños, y que es utilizado como la gran injusticia de la que son víctimas del gobierno nacional por el macrismo cuando quiere mostrarles los dientes a Milei; se presentaba en La Pampa, hace un año, cuando el gobernador Sergio Ziliotto llegó a anunciar una solución cuando al asumir éste, su segundo mandato, dijo que se construiría una nueva unidad penitenciaria que estaría a cargo de penitenciarios provinciales.

Pero vaya si pasaron cosas, que en el discurso de inauguración del período legislativo de este año, no sólo que ni mención hizo de aquel anuncio, que naturalmente no se pudo concretar, si no que a nadie se le ocurrió pensar que hablaría del tema. En el marco del feroz ajuste llevado adelante por la motosierra de Milei, ni de lejos, la falta de cárceles federales para alojar presos condenados, es la demanda que más le urge reclamarle a la administración libertaria. La apropiación ilegal de los recursos que a La Pampa le pertenecen, por parte del gobierno central, obligó a que la provincia se hiciera cargo de la salud, la educación, la seguridad, la alimentación y la obra pública con fondos que el tesoro provincial tenía destinados a otros menesteres y que jamás en la historia debieron aplicarse a aquellos fines.
En los últimos días se conoció el detalle de la consultora Politikon respecto a las transferencias no automáticas a las provincias, que reveló que, salvo a la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que recibió una cantidad desproporcionada de recursos, se redujeron un 5,6% en febrero y así, mientras algunas provincias recibieron más de 1.000 millones de pesos en transferencias, La Pampa fue la más perjudicada con apenas 27 millones de pesos, haciendo que en el primer bimestre del año, La Pampa sólo recibiera 32 millones, posicionándose como la jurisdicción con menor cantidad de fondos recibidos de parte del gobierno de Milei en todo el país.

Esto se suma a la caída de los recursos coparticipables nacionales de transferencia automática en casi un 10% de lo que históricamente correspondía que el gobierno central le enviara a La Pampa. Todo esto en el marco de una recesión infernal que, además de generar que en el sector privado despidieran 2100 trabajadores en 10 meses, hizo lógicamente caer la recaudación de impuestos provinciales en un 11%; sumado a la aprobación del paquete fiscal que le sumó impuestos a los trabajadores y se los eliminó a los grandes capitales, y que hará que La Pampa y sus municipios pierdan entre 2023 y 2027 unos 83.100 millones de pesos y, a partir de 2028 dejen de recibir, todos los años, 35.200 millones de pesos.
Pero si las tan erráticas como perversas medidas económicas del gobierno de Milei configuraron y configurarán un contexto aciago para las mayorías, la delincuencial decisión del presidente, que tiene el objetivo de fundir a las provincias, pasándose por el traste leyes, convenios y pactos federales, de abstenerse de hacer los envíos de los fondos que a La Pampa le corresponden, ha hecho que la administración Ziliotto no cuente con 115 mil 272 millones de pesos que son los que Nación le debe a nuestra provincia.
Semejante desdén del gobierno nacional obviamente redundó en una menor construcción de viviendas, de hospitales o centros de salud, de escuelas y de pavimento urbano; y una merma en la compra de ambulancias y patrulleros.

Sin sobrarle nada, el año pasado, el gobierno de Ziliotto pudo mantener el histórico equilibrio fiscal provincial, sobre todo, gracias a la histórica fortaleza financiera del Estado pampeano que contó con el famoso Fondo anticíclico al cual pudo meter mano para hacer menos traumática la caída del poder adquisitivo de los salarios y seguir apoyando al sector privado. Pudo así acodar con los gremios estatales aumentos salariales que les garantizara a todos estar por encima de la línea de pobreza, subiendo el mínimo garantizado un 183 % y las asignaciones familiares entre un 245 y un 416 %. Lejos se está de ser sueldos acordes a la demanda generada por una situación económica libertaria que también tiene el objetivo de desaparecer trabajadores reduciéndolos a la marginalidad, pero que sirven para un poco más que “ir tirando”. Además, impulsó el consumo con los 20 mil millones de pesos con los que el Banco de La Pampa financió sus promociones y a todos los sectores económicos, les habilitó unos 167 mil millones de pesos en créditos para inversión a plazos inéditos y con la tasa subsidiada.
Claro que a la motosierra Milei no la detendrá. Y es de esperar también que al recorte general que ejecuta, lo siga acentuando contra nuestra provincia porque la tiene estigmatizada de peronista y contra ella apuntará selectivamente sus fusiles. Sin que la dirigencia política opositora en La Pampa siquiera levante la voz ante semejante actitud (ni hablar del posicionamiento de los legisladores nacionales no peronistas), Milei intentará rebanar aún más profundamente los recursos provinciales y Ziliotto ya anunció que él será la garantía para que no nos pongan de rodillas. Y para eso ya delineó su estrategia: el gobierno nacional clausuró los planes FONAVI y Procrear, “vamos a habilitar 700 créditos desde el IPAV para financiar a quienes ya tienen su terreno la construcción de una vivienda de hasta 45 millones de pesos, a pagar en 10 años, con una cuota equivalente al valor de un alquiler y el BLP entregara préstamos para refaccionar viviendas ”; hicieron desaparecer el Fondo Federal Solidario (FOFESO) por el que se repartía un porcentaje de las retenciones a la soja entre las provincias y municipios dejándolos sin recursos, se destinarán 12 mil millones para renovar el “baqueteadísimo” parque automotor de las comunas, créditos que devolverán de acuerdo a la coparticipación que reciben.

Y finalmente, ante el abandono total de las rutas por parte del gobierno nacional del mantenimiento de las rutas nacionales (“la situación económica financiera actual hace necesaria la finalización y cierre de las obras ya que se torna inviable su ejecución” les transmitió a sus gerentes el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy), para acelerar forzosamente la privatización de las mismas; teniendo en cuenta que de los 1.300 kilómetros de las rutas que urge reparar en La Pampa, 600 kilómetros corresponden a corredores nacionales, que están hechos mierd…, el gobierno pampeano ya propuso su reparación y mantenimiento, para lo cual exige los recursos específicos que son los que recauda el fisco nacional a través del impuesto a los combustibles y no los está destinando a la infraestructura vial, que es lo que está también incumpliendo.
Pese a ser contundentes respuestas a situaciones urgentes, no dejan de ser reacciones defensivas ante un gobierno nacional que no tiene contemplaciones y va por todo. Usando una metáfora futbolística las medidas anunciadas por Ziliotto lo equiparan a un equipo colgado del travesaño para aguantar.
Pero claro, ante la actitud de gran parte del panorama político provincial pareciera que aplica otra metáfora, pero en este caso de la actividad pugilística y es la que dijo el entrañable “Ringo” Bonavena, “te dejan tan solo, que hasta el banquito te sacan”.
Naturalmente no será la oposición, la que le tienda una mano en su patriada. Entretenidos en resolver su interna. La convivencia entre los bloques no peronistas en la Legislatura haciéndole pata ancha a las iniciativas más significativas del gobierno usando para eso hasta el recurso de no dar quorum para sesionar, parecía marchar sobre rieles y pretendía ser un espejo de lo que como frente electoral amenazan en constituirse, con la idea fija de destronar al peronismo en 2027, tuvo su primer quiebre, si se quiere, con el tema Medanito.

Eso, más el surgimiento y proliferación de posibles candidatos de cara a la elección de este año: los radicales se debaten entre impulsar o no a su ancho de espada, Martín Berhongaray que tiene sus dudas de exponerse antes de los comicios a los que apunta, que serán cuando se disputen las gubernamentales en el 27; los del PRO que son un circo a los que no les crecieron los enanos, pero se les multiplicaron los colorados, ya que Mac Allister estaría impulsando la postulación del saltimbanqui Aguerrido Mario frente a las aspiraciones renovadas de Martín Maquieyra cuyo multimillonario conchabo en YPF naufragó al ritmo de la interna Milei-Macri; J.C.Tierno duda y seguramente escucha ofertas para orientar a su Comunidad Organizada siempre tan imprevisible como incontrolable; y los libertarios que no pueden salir del entuerto legal que los tiene sin conducción y con más kilombos que adeptos, a los codazos para definir un pre candidato que le sirva a la hermana Karina para medir su cotización en La Pampa.

Lejos de colaborar para evitar tantos perjuicios que el gobierno nacional no escatima para la provincia y sus habitantes, a todos en la opo les conviene que la motosierra haga el mayor daño posible apostando a la confusión de la población respecto a las consecuencias. Cuanto mayor sean los destrozos, más posibilidades hay, calculan, que las, los y les pampeanos se los adjudiquen a la inoperancia de Ziliotto por sobre la maldad de Milei: “¿En serio que después de haber gobernado La Pampa durante 40 años quieren hacer creer que la culpa de todos los males que se padecen son por un año de gobierno de Milei?” se preguntaba con sorna Victoria Huala, que llegó a ser senadora habiendo sido candidata de la alianza de radicales, pro y tiernistas. Ese es el discurso, ese es el camino que quieren recorrer.

Ahora, se supone que los que deberían respaldar la decisión de Ziliotto de confrontar con Milei para que La Pampa no termine de rodillas, deberían ser los peronistas. Y la casa parece no estar en orden. Es que el anuncio del líder de la línea mayoritaria de que su sector no postulará a nadie para integrar la nómina de candidatos en las elecciones legislativas de este año, no ha hecho más que desnudar una situación que pendula entre dos sentencias ante el decidido posicionamiento de Ziliotto en la vereda de enfrente a la del gobierno nacional: “Que Ziliotto se pega constantemente un tiro en los pies” o que “Ziliotto en medio de la batalla, es atacado por fuego amigo”.
La combinación de esta última posibilidad con la metáfora de la soledad esgrimida por Bonavena, es la que hizo accionar rápidamente a funcionarios del gobierno provincial para hacer entrar en razones a los 78 intendentes que firmaron la nota con la que manifestaron su respaldo “a su gestión de gobierno basada en un Estado presente, garantizador de derechos, sostenido por principios democráticos, el diálogo, el respeto y el fomento del federalismo interno”.
Sin embargo, la mención “a la difícil situación por la que atravesamos como consecuencia de las políticas despiadadas del gobierno nacional, que arrasa con los recursos provinciales, desmantela organismos y programas, abandona la obra pública y realiza ajustes salvajes sobre los más vulnerables” y que la hayan avalado con su firma jefes comunales del radicalismo, del PRO y hasta los que llegaron en las listas de Comunidad Organizada, no es garantía ni mucho menos de que las y los legisladores nacionales de esos partidos dejen de apoyar las medidas que impulsará Milei, como lo han venido haciendo hasta hora. Eso es obvio.

Y en el mismo sentido, la firma de ese documento no implica un cambio en la ubicación de aquellos en cuyos discursos, revelan un posicionamiento no sólo con lo que dicen, si no, y tal vez sobre todo, con lo que no pronuncian. Sobre todo si esos intendentes forman parte del sector interno del PJ cuyo líder llamó a la autoexclusión de la posibilidad de ser parte de la lista de candidatos del PJ pampeano para ir en nombre del gobernador a rechazar las iniciativas libertarias, conducta sostenida por los diputados Varinia Lichi Marin y Ariel Rauschenberger, y el senador Paly Bensusan desde que Milei es presidente.
Es así que, más allá de anunciar la colocación de paneles solares en la terminal, el avance del Parque Urbano en el ex autódromo y la construcción de una pista de Patín, el discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante, de Fernanda Alonso en General Pico, destacó por el reconocimiento al gobierno provincial por su apoyo para encarar obras importantes, “ante el corrimiento del Gobierno Nacional”, dijo, como único signo de distanciamiento de las políticas de Milei. Demasiado moderado si se quiere, aun cuando hizo mención a que “hoy nos encontramos bajo un contexto nacional que nos lleva a redoblar esfuerzos para poder sostener nuestros valores en la gestión».

Lo mismo se advierte en el discurso de Luciano di Nápoli al inaugurar las sesiones ordinarias en el Concejo de Santa Rosa donde no nombró a Ziliotto y dejó de lado las críticas al gobierno de Milei, a quien un año atrás, cuando era kirchnerista, le sacudió con centralista, despreciativo, devaluador y desregulador.
Es que el peronismo también en La Pampa se encuentra atravesado por una controversia a todas vistas de muy difícil resolución: mientras la propuesta de Ziliotto pasa por ofrecerles un escudo a los damnificados. Estado presente. Machacar con la destrucción actual y ofrecer un pasado glorioso. Enfrente, aunque sin explicitarlo definidamente, ni caer en que la motosierra sea símbolo de esperanza ni mucho menos que con el mercado se cura, se come y se educa; creen que su propuesta se sigue presentando como novedosa, su estilo continúa siendo rupturista y que hay datos incontrastables: la gran mayoría de la sociedad perdió poder adquisitivo, hay un cansancio masivo de las experiencias políticas tradicionales y Milei está haciendo casi todo lo que prometió que haría, encima el blanqueo de capitales y la victoria de Trump les hace intuir que llegará a las elecciones legislativas con la “macro” estabilizada por más de un año; por lo que tratan de imaginar algo nuevo, que la sociedad cambió y que como consecuencia las demandas cambiaron y es únicamente a eso a lo que deberían dedicarse.
Empezó el año. Muchas cosas pasarán y apuntan a ser definitivas.

