Plan B Noticias
  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas
  • LIBERTAD DE EXPRESION
  • Sale o Sale
  • Webe@ando

Plan B Noticias

  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas

Mar de dudas

18 marzo, 2025
Compartir esta noticia:

El salvajismo de Milei – Patricia Bullrich ensangrentó la semana. En La Pampa no le resulta fácil a Ziliotto homogeneizar la cerrada oposición al delirante. El poder de Marita Mac. Llama la atención la aceleración del STJ para armarle un Jury a Mendiara, como el lento tratamiento en Diputados de la ley para licitar Medanito.

(Por Javier Urban) Ineludible resulta en el inicio de cualquier pretendido análisis político, aunque en este espacio sea de la actualidad provincial, no referirse a lo acontecido en una semana, la que dejamos atrás, en la que el salvajismo del gobierno de Javier Milei quedó expuesto rotundamente, al punto que con la monstruosa represión del miércoles ya el derramamiento de sangre comienza a ser parte del debate, lo que es gravísimo, porque es de esperar que cada vez haya más gente protestando contra este modelo anti popular y eso llevaría a una fuerte represión, cercana a una guerra civil.




Quedó claro aquel día que la asesina mano ejecutora del lunático presidente, Patricia Bullrich, tenía previsto reprimir salvajemente. Fijate que la represión comenzó antes que la marcha empezara, unos 20 minutos antes de las 5 de la tarde, que era el horario previsto. Todo parece indicar que por la cantidad de gente que estaba llegando, la concentración iba a ser multitudinaria. Estaban llegando familias con chicos, estaba llegando mucha gente, iba a ser muy importante. Y el jefe del operativo, al ver que se concentrarían tantos –onda lo que fueron las marchas de los universitarios-, advirtió a la responsable política que “inciaban la represión en ese momento, antes que los manifestantes llegaran a la plaza del Congreso o ya no la podrían llevar adelante” porque es impensable que pueda haber represión a escala masiva, del tipo arrojar gases lacrimógenos, cuando hay una multitud tan significativa. Primero porque reprimiendo de ese modo en una plaza colmada estarían por fuera del protocolo y después porque las víctimas se contarían por decenas. Y fue por eso que Bullrcih dio la orden a los oficiales superiores de la fuerza, de que comenzaran antes de la hora, y empezaron no más a reprimir, sin razón de ser, generando todo lo que generaron. Habían decidido reprimir esa concentración y lo hicieron, prueba de esto es que horas después, al anochecer, espontáneamente, hubo cacerolazos movilizándose barriadas a Plaza de Mayo y ni custodia policial hubo.

En una excelente nota el periodista Luis Bruschtein asegura que no hubo excesos ni errores, y que el gobierno de Milei al mentir, como lo hizo la Bullrich cuando dijo que Pablo Grillo, el fotógrafo herido de gravedad, estaba detenido, para justificar que había recibido el granadazo en la cabeza porque era militante kirchnerista. O como mintió el diario La Nación cuando publicó que había un video que mostraba cómo una anciana agredía a un policía con su bastón y por eso la reacción de éste tirándola contra el piso, para después cambiar esa versión miserable porque en el video no se veía ninguna agresión de la mujer… Al mentir así, para ocultar actos de crueldad, como fue la represión a los jubilados, el gobierno demuestra que es consciente de su crueldad, sostiene Bruschtein.

También me parece esclarecedor compartir lo que publicara el secretario general del Partido Solidario, Juan Carlos Junio: “El gobierno de Milei se desliza hacia un estado de excepción, liderado por un presidente omnímodo, un poder judicial inmoral y desprestigiado (bendita sea la excepción representada en la jueza Karina Andrade que ordenó liberar a los manifestantes detenidos) y mutilando al Congreso, ponderado como “el nido de ratas”; castrando su función constitucional como poder democrático”.

Milei, ovacionado como era esperable en la Expo-Agro, sentó a su lado a la Bullrich, exponiendo todo su respaldo a su ministra de seguridad que también lo fue de Macri y desde entonces nos viene boludeando: Maldonado se ahogó, porque era un comunista que no sabía nadar; Rafael Nahuel murió, porque era un mapuche que se puso de espaldas justo cuando salió la bala policial; Facundo Morales se infartó en medio de la represión, porque en lugar de quedarse haciendo reposo en su casa, se estaba manifestando. A la nenita de la manifestación en el Congreso, ¿te acordás?, la gaseó un militante creyendo que era espuma de carnaval. La jubilada tirada al piso sin querer, tirada al piso por el policía, es una violenta golpeadora comunista que le había dado 10 golpes con un palo, al buen policía de azul. Pablo Grillo es un K que tuvo mala suerte porque fue un rebote…

Lo insólito, lo inaceptable, es que ante la bestialidad criminal del miércoles no haya habido de inmediato una respuesta consensuada de las fuerzas parlamentarias, de esas que todavía no fueron cooptadas por Milei… Lo insólito, lo inaceptable, es que el horror de la cabeza estallada de Grillo no los haya motivado a redactar unas líneas de comunicado condenatorio o a llamar a una conferencia de prensa siquiera a los dos o tres que se limitaron a expresarse sólo por redes sociales. Lo insólito, lo inaceptable, es que reine el desamparo y que lo del miércoles sea el reflejo de lo que la desconcertada dirigencia, del palo nacional y popular, hoy ofrece: el caos de jubilados y gente con camisetas de equipos de fútbol, sin ningún organizador.

En ese entorno, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, fue uno de los pocos dirigentes que repudiaron la represión, acusando a Milei de “restringir derechos” y “desconocer los valores democráticos” escenario que conforma un contexto de “violencia y retroceso”, manifestó. Con ese posicionamiento sumado al que asumió en Pico, ante los dirigentes cegetistas patagónicos, señalando que “el camino es la redistribución de la riqueza”, reafirma no sólo su antagonismo con Milei, si no cierto alineamiento con las posturas más extremas en el Partido Justicialista, que creen que la destrucción social tendrá como resultado un incremento de la oposición y que la suma de los dañados será suficiente para ganar las elecciones. O al menos así lo ven aquellos que, incluso dentro del peronismo pampeano, lo ven muy jugado en su relación con el gobierno nacional que ya pateó a un año, aquel plazo de 90 días para acordar con las provincias la compensación de deudas en el marco del decreto de creación del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas. Aunque La Pampa, con Nación, no tiene nada que compensar, porque no le debe nada al Estado Nacional, el que tiene que pagar es el gobierno nacional los dos cientos mil millones que le debe a nuestra provincia.

Por fuera del entorno del gobernador, hay referentes peronistas que sostienen que con semejante posicionamiento, el “Ruso” tensa demasiado la cuerda como para aspirar a que Milei salde esa deuda. Y también observan que en el gobierno provincial las consecuencias de la posición irreductible del gobernador se van sintiendo cada día más, al punto de tener que armar una operación tendiente a fortalecerlo: mostrar que en La Pampa hay uniformidad en el rechazo a las políticas nacionales y para eso juntar las firmas de todos los intendentes al pie de un documento. Una “opereta” en la que terminaron con “los dedos marcados”, al salir el ministro de gobierno airadamente a cuestionar al único intendente, el radical con tendencia facholibertaria, Sergio Arrese, por no haber firmado esa nota. Dejaron en evidencia –dicen- que el documento “habla más de la necesidad del gober de recibir el apoyo, que de la voluntad de reconocimiento en quienes estamparon su firma”.

Y fue una semana donde ocurrieron cosas raras, difíciles de desentrañar.

El ruido mayor de estos días lo provocó la aparición del video donde a la salida de un boliche en Victorica, el fiscal de General Acha, Alejandro Mendiara, increpa a un par de policías que custodiaban la salida del mismo, “chapeando” con su condición de fiscal y el supuesto poder que la misma le daba por sobre el ministro de seguridad y el jefe de policía. Fácil es, cotejando esa grabación, advertir el abuso de autoridad del funcionario que, además, no pareciera lucir cien por ciento sobrio.

No debería entonces llamar la atención que el Superior Tribunal de Justicia lo denunciara por desorden de conducta, ante el Jurado de Enjuiciamiento, para que impulse un jury en su contra que podría culminar con su destitución. Sin embargo llama mucho la atención por un par de motivos absolutamente inesperados.

En primer lugar porque Mendiara es uno de los funcionarios públicos, del que todos piensan, que goza de la protección del mayor, o uno de los mayores, líderes políticos de la provincia. El inconsciente colectivo de la arena política pampeana indica que después de que desde la fiscalía de la tercera circunscripción (Acha), que por entonces ocupaba como sustituto, impidiera el juzgamiento del por entonces más significativo intendente surgido de la línea Plural del Peronismo, el “Sapito” David Bravo en 25 de Mayo, se ganó la protección “eterna”.

El “Sapito” estaba acusado de abuso de autoridad y violación de las obligaciones de funcionarios públicos, en concurso ideal con peculado, porque así lo había dispuesto el fiscal al que Mendiara sustituyó. Se hizo cargo de la fiscalía e inmediatamente pidió la absolución de Bravo manifestando tener “grandes diferencias de criterio con la acusación que heredé». Así, la causa no prosperó, el “Sapito“ zafó y el mito de que Mendiara gozaría de la protección del líder de la Plural por siempre, se instaló.

Y cuando a esa fiscalía se la regularizó disponiendo la titularización de su responsable, dicen que ahí “quedó en evidencia ese favoritismo por Mendiara, porque jamás podría haber pasado por la zaranda de los diputados y diputadas –sobre todo en estos tiempos de reivindicación de la mujer- con el lastre que acarreaba al haber sido denunciado, en el Ministerio Publico Fiscal de Santa Rosa, por una abogada, Marcela Rita Chaves, de «lesiones leves agravadas con medidas de violencia de género». Así como zafó de esa denuncia, tampoco la misma le impidió ser el elegido por las y los legisladores para titularizar en la fiscalía de Acha.

De allí que resultó cuanto menos inesperado que todos los integrantes del STJ motorizaran la denuncia en su contra que podría terminar con su destitución. Inesperado por aquel mito de la protección (quien más quien menos le deben su cargo en el máximo organismo judicial a la “predisposición” del líder político al que Mendiara le “salvó” a su intendente predilecto) e inesperado por otros dos motivos, la velocidad con que motorizaron semejante denuncia, habituados como tienen a la sociedad toda de que sus tiempos son laxos, tanto que en su transcurrir los motivos sobre los que tendrían que intervenir se terminan diluyendo en la dinámica enloquecedora de hechos que se van tapando unos a otros. Acá resolvieron esa denuncia en menos de 10 días, todo un record. Y después, podría decirse que, sobre todo, ese accionar de los ministros ha sido inédito. Nunca en la historia de la provincia, el STJ denunció a funcionario alguno ante el Jurado de Enjuiciamiento. Esta vez lo hizo y disparó la gran duda. ¿Será que Mendiara (si alguna vez la tuvo) ya no goza de la protección de la que tanta seguridad se tenía? O ¿Será que desde los denunciantes están desafiando al supuesto protector? Si lo ocurrido obedeciera a la segunda opción, ¿se trata de un cambio en los tiempos políticos de La Pampa? Je, todo porque siempre es difícil imaginar una independencia de poderes 100% ¿verdad?

Por otro lado, interpretaciones varias hubo del sorpresivo pedido de información relativo a la entrega de aportes no reintegrables del Poder Ejecutivo Provincial a distintas fundaciones. Lo llamativo en este caso fue que el pedido de informes no fue al Ejecutivo, si no que la diputada radical Gisela Cuadrado le demandó esa data a la presidenta del Tribunal de Cuentas, Marita Mac Allister.

Lo difícil de entender es que sean diputados de la oposición los que impulsaran esa demanda ante una funcionaria que es de la oposición, desde que el gobernador Carlos Verna dispusiera que a la presidencia del TdC la ocupara alguien de la oposición. ¿Será que al radicalismo les quedó la sangre en el ojo desde que la elegida fue la Mac Allister y no alguno de ellos? (vale recordar que, 9 años atrás, la mayoría de los integrantes de la bancada del FrePam se retiró cuando votaron a alquien tan identificada con el PRO, por más que ahora están Juntos por el Cambio, ¿no?).

Pero en los recovecos políticos se animan a hablar de una jugada inversa y admiten como posibilidad de que Marita, prestándose gustosa a brindar la información, incluso abriéndole la puerta a los legisladores para que vayan a charlar con ella, está demostrando el poder que ostenta. Son tiempos donde mucho se resuelve a carpetazos, aseguran.

Y la cuestión relacionada a la licitación por el área petrolera El Medanito empezó a menearse. Siempre se dijo que si a algún sector más le importaba que la misma rápidamente se resolviera, con el pronto llamado a licitación para así cerrar el tema para las próximas décadas, ése debería ser el mayoritario dentro del oficialismo. Sin embargo el que más apurado aparece es el gobernador que hasta convocó el año pasado a sesiones extraordinarias (que nos prosperaron aún con la oposición dando quorum) para clausurar el tema.

Eso se ve reflejado en que, más allá de ser presidente de bloque y como tal tener que gestionar todos los acuerdos, quien más esfuerzos hace para que el proyecto de ley que le permite al gobernador llamar a la “Licitación Pública Nacional e Internacional”, sea tratado en el recinto, es el diputado Espartaco Marín. Y así, una vez más, Taco ha tenido que lidiar no sólo con extraños, sino también con propios compañeros a los que pareciera (llamativamente) no interesarles darle premura a la definición del tema.

Tal vez gozando de esos desencuentros, diputados y diputadas de la oposición vuelven a ocupar el centro de la escena. Se habla de los criterios distintos entre los radicales (que junto a los tiernistas se oponen a la iniciativa y creen que la única forma de frenar su avance es no dando quorum) y de un par de macristas (mileistas son todos, se podría decir de la opo pampeana rememorando aquel remate del viejo chiste: peronistas somos todos) Laura Trapaglia y Enrique Juan, que estarían dispuestos a acompañar al oficialismo. Con la radical Andrea Valderrama presidiendo la comisión de asuntos agrarios donde se trata el proyecto (“le erramos el año pasado cuando les regalamos presidencias y mayorías de gusto”, se lamentaba en la semana un diputado del PJ), la opo hace jueguito, un día dicen una cosa, otro día otra y así le sacan el jugo a la predisposición de los medios que no le escatiman micrófono y eso, naturalmente, les sirve en un año donde las elecciones poco a poco se van acercando.

Comentarios

Comentarios

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

@2018 - Plan B Noticas - Contacto: planbnoticias@gmail.com / Diseño y Desarrollo de www.generarweb.com