
Está anotada en el IPAV y en 2024 su hija de ocho años fue diagnosticada de Krabbe, una enfermedad incurable y degenerativa.
Brisa Ballesteros (25) le contó a Plan B Noticias que “estamos alquilando, pero no está en condiciones para vivir con los chicos. Isa hace un año que está diagnosticada de Krabbe, una enfermedad degenerativa e incurable. Solo le queda ir a natación y rehabilitación.”.
Agregó que “estamos anotados en casa de barrio hace 7 años, hicimos todo. Su enfermedad va a seguir avanzando, no tiene cura, y necesitamos un lugar en el que se pueda vivir sin frío, en condiciones. Cuando me dieron el diagnóstico me ofrecieron hacer una casita y un baño en el terreno de mi mamá, pero no pasó nada”.
“Nos dieron ese diagnóstico cuando nos quedamos sin nada. Acá hace mucho frío, no tengo gas natural. Estoy pidiendo un lugar para darle mayor calidad de vida a mis hijos. He ido varias veces a Villa Germinal (Secretearía de Acción Social de Santa Rosa), pero nada. Por la enfermedad, mi hija tiene prioridad para recibir una vivienda”, señaló.
“Estoy sola, su papá no me ayuda en nada y mi hija necesita mucha atención, por lo que no puedo trabajar”, indicó.
“Mi hija está así como la ves, en silla de ruedas. Después de esta situación va a perder la vista y la audición. Fui al IPAV, me dijeron que informara esta situación por internet, pero no sé si le llegó la información a quien le tiene que llegar”, finalizó.
Brisa y con su hijo e hija vive en Trenel al 2100 de Santa Rosa, donde alquila un lugar que antes era una despensa. Krabbe es un trastorno lisosomal poco frecuente que afecta a la sustancia blanca del sistema nervioso central y periférico y que se caracteriza por neurodegeneración cuya gravedad depende de la edad de aparición (lactancia, lactancia tardía, infantil, adolescencia y edad adulta).

