
Foto: Juan Vargas – Noticias Argentinas.
El Presidente Javier Milie encabezó el acto en Plaza San Martín, donde leyó con dificultades un discurso de 10 minutos en el que mezcló una defensa de su ajuste y ataques a «la casta». Abrió la puerta a que los habitantes de Malvinas decidan sobre la soberanía de las islas, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Más tarde viajará a EEUU, el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
Milei leyó un breve discurso y dijo que su objetivo es que «los malvinenses quieran ser argentinos»
El Presidente encabezó el acto en Plaza San Martín por el 2 de abril. Allí leyó con dificultades un discurso de 10 minutos en el que mezcló una defensa de su ajuste, ataques a «la casta» y una definición propia de soberanía.
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
El mandatario participó del evento junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri y a integrantes del Gabinete, como la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, mientras que Victoria Villarruel estuvo ausente. La vicepresidente no fue invitada por el Poder Ejecutivo y viajará a Ushuaia, donde encabezará una actividad organizada por excombatientes.
Milei llegó al cenotafio de la Plaza San Martín, ubicada en el barrio de Retiro, junto a su hermana Karina Milei. Primero, la comitiva de funcionarios realizaron un saludo en la placa del “soldado desconocido” y entregaron una ofrenda floral en el monumento a los héroes.
En su alocución emitida por cadena nacional, Milei reafirmó el reclamo por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y acusó a la «casta política» de damnificar la demanda soberana. «Nadie puede tomar en serio el reclamo de una nación cuya dirigencia es conocida en el mundo por su corrupción y su incompetencia», afirmó.
«Quien empobrece sistemáticamente a su sueldo y hace causa común con dictadores y dictadoruzuelos entra a la negociación diplomática desde una posición de desventaja», sostuvo, en contra de las gestiones anteriores.
Además, ratificó su apoyo a las Fuerzas Armadas, dio por finalizado «el tiempo en el que eran menospreciadas» y señaló que el país requiere de fuerzas militares «robustas» en medio de «un contexto global de creciente incertidumbre».
En este sentido, aseguró que «el desarme y la demonización deliberada» de las Fuerzas Armadas es «la receta perfecta para que las Islas Malvinas permanezcan para siempre en manos extranjeras» y defendió «las ideas de la libertad» como herramienta para «recuperar el lugar en la comunidad internacional». «Un pueblo soberano es un pueblo floreciente, pujante, respetable y, sobre todo, orgulloso de sus Fuerzas Armadas», agregó.
n una señal de apoyo a las fuerzas militares, Milei anunció la publicación del decreto que reconoce como Subtenientes de Reserva «a los soldados aspirantes que combatieron en Malvinas y no habían recibido el rango» y dijo: «El primer paso para impulsar nuestras demandas es honrar a quienes pelearon. Se trata de saldar una deuda que lleva 43 años siendo ignorada por sucesivos gobiernos, que pretendemos rectificar».
«Soberanía no es que el Estado tenga muchas empresas, ni que financie la industria cinematográfica, ni recitales de cuarta, ni cosas semejantes. Creer que a mayor Estado, mayor soberanía es un concepto orwelliano», expresó.
Fue al finalizar el discurso que el presidente Milei habló sobre los keplers, los habitantes de las Islas Malvinas, a quienes se refirió como «malvinenses», y declaró que desea que quieran ser argentinos. «Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros dejamos en claro que el voto más importante de todos es el que se hace por los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros».
Y continuó: «Por eso buscamos hacer de Argentina una potencia tal que ellos prefieran ser argentinos y que ni siquiera haga falta la disuasión o el convencimiento para lograrlo. Emprendimos el camino liberador para que todos los ciudadanos del mundo fantaseen con el sueño argentino». (Fuentes: Página/12 – Perfil).

