
El gobernador rondaba el 35% de los votos en los comicios para convencionales constituyentes; entre los opositores del peronismo sacó una luz de ventaja sobre La Libertad Avanza y el espacio de Granata; la participación del electorado fue baja
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, obtuvo este domingo una clara ventaja sobre sus rivales en el conteo de los votos de las elecciones a convencionales constituyentes que lo habilitarán a impulsar una reforma de la Constitución provincial, con reelección incluida.
Contabilizado el 80 por ciento del padrón, el gobernador rondaba el 36 por ciento de los votos, mientras que el candidato del peronismo, Juan Monteverde, se ubicaba en el segundo lugar, con el 14% de los sufragios. Con estos guarismos, Pullaro tendrá entre 32 y 33 convencionales, a escasos dos o tres de la mayoría necesaria para impulsar las 43 modificaciones a la Carta Magna provincial.
A su vez, el candidato libertario Nicolás Mayoraz alcanzaba el tercer lugar (13,45%), lejos de las expectativas del presidente Javier Milei; mientras que la postulante pro-vida Amalia Granata sumaba el 12,88 por ciento de las voluntades.
En un contexto de derrota, en La Libertad Avanza festejaron el triunfo de Juan Pedro Aleart en la puja con el oficialismo por la silla de convencional por el departamento Rosario.
Por su parte Marcelo Lewandowski (Activemos), otro candidato peronista, lograba el 8 por ciento. La boxeadora Alejandra Oliveras se transformaba en otra de las sorpresas, con un 5 por ciento de los votos y la chance de ingresar como convencional constituyente.
De todos modos, en el sector de Monteverde especulaban con altas dosis de optimismo que la suma final de los dos candidatos, más quienes se inclinaron por Roberto Sukerman (poco más del 1 por ciento) “va a alcanzar el 30 por ciento”, lo cual obligará a los tres sectores a la unidad futura. “Somos segunda fuerza a nivel provincial, primeros a nivel de concejales en Rosario, y a tres puntos de ganarle a Pullaro acá. Mucho futuro por delante”, dijo Monteverde a LA NACION.
En el inicio de una jornada prácticamente sin incidentes de peso, el gobernador se mostró atento a los porcentajes de votación. “Es un minuto, contra el futuro de los próximos 20 o 30 años”, definió el gobernador, casi a modo de ruego, cuando los periodistas le pidieron un mensaje a la población, luego de votar en la escuela Sarmiento, en el pueblo de Hughes, donde nació.
La frase del gobernador radical, que alentaba sin medias tintas la participación ciudadana, sirvió para dejar al descubierto una preocupación del oficialismo santafesino: a la par del confiado optimismo que ya tenían en relación a un holgado triunfo en la elección de los 69 convencionales constituyentes que definirán en los próximos meses la nueva carta magna provincial, el mandatario y sus colaboradores vivieron durante la jornada electoral la incertidumbre por la cantidad de votantes.
Después del mediodía, la participación superaba el 50 por ciento de los más de 2, 8 millones de electores habilitados para votar. Pasadas las 19, la secretaría electoral confirmaba que el porcentaje de votación llegaba a “un número cercano al 58 por ciento”, sin precisiones.
Desde la mañana, la cantidad de asistentes a las escuelas y centros de votación se mantuvo baja, y sólo empezó a repuntar en las primeras horas de la tarde, cuando arañaba el 40 por ciento.

