
(Por Javier Urban) “Yo tengo, día a día, minuto a minuto, la responsabilidad de gobernar para todos los pampeanos. Si bien es cierto que encabezo una lista, todos los afiliados saben quién soy, me conocen, saben qué hago y no necesito sobreactuar nada, ni tampoco puedo destinarle tiempo, así que será natural y es un proceso donde los afiliados decidirán”, dijo en la semana Sergio Ziiotto, ratificando su costumbre de priorizar su gestión como gobernador por encima de los procesos electorales. De ahí que pareciera que le dará a la interna (que encima no disputará porque la otra lista se cayó) casi la misma “bola” que la mayoría de los pampeanos que, comprensiblemente está en otra cosa. Enredos, desencuentros tan inesperados que se confunden con traiciones y conductas que sorprenden, pero se terminan entendiendo porque “de carne somos”, forman parte del muy buen repertorio que, como siempre, nos trajeron los de la murga Agarrate Catalina en su reciente recital en el Teatro Español, donde los expusieron a todes, sin siquiera conocerlos.

Ganaron (y perdieron) todos
Acostumbrados al exitismo del gobierno nacional, que festeja lo que sea, no llamó la atención que se proclamara ganador en las elecciones del domingo, cuando en realidad, LLA no se impuso en ninguna de las provincias donde se votó. En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz, peronista hasta 2015 (cuando Sergio Massa lo llevó como su candidato a vicepresidente) y de un perfil personalista que muchas veces le jugó en contra y desdibujó la tarea de sus funcionarios, se alzó con 11 de los 12 senadores y con 20 de los 30 diputados que se renovaban, y el mileismo se perdió la oportunidad de ir en el mismo barco porque, como el mismo gobernador lo dijo, “fueron hipócritas al rechazar ir juntos (hubiera sido lógico, ya que siempre le hace la segunda a Milei en cuanta iniciativa clave en el Congreso Nacional) y presentar su propia lista, porque así lo quiso Karina Milei”. No obstante la LLA sí ganó en Salta Capital, pero tampoco ahí tendrían que celebrar los hermanísimos, porque según Santiago Caputo, “ganamos nosotros, Karina ni apareció». Al peronismo le fue tan mal como se esperaba, no logró ingresar ningún representante en el Senado, pero eso no hizo más que ratificar la crisis que vive y que justificó su intervención por parte de la conducción nacional del Partido.

En San Luis, el gobernador Claudio Poggi, peronista devenido en cambiemita, pero ahora, como Juntos por el Cambio devino en nada, en alianza con la UCR, el PRO, y el partido de Adolfo Rodríguez Saá, entre otros, le ganó con comodidad, más de 15 puntos al peronismo de Alberto Rodríguez Saá, que ya tendrá como un magnífico recuerdo aquel domino absoluto de su provincia, que no volverá a ser. Poggi se quedó con las 4 bancas a senador provincial y el PJ sólo ganó en Pringles. Los libertarios fueron divididos y entre los dos sectores juntaron poco más de diez puntos. Desde la presidencia dicen que ninguno de los dos tuvo apoyo explícito de la presidencia. En Jujuy, el gobernador radical Carlos Sadir doblegó, le sacó 20 puntos, a los candidatos de Milei, y el peronismo aprovechó estas elecciones como una PASO para definir candidatos para las elecciones legislativas nacionales de octubre. Dicen que ahí será otra cosa, pero el domingo, el que más votos juntó, el Frente Justicialista, terminó a 30 puntos del ganador.

Sí podría celebrar Milei el resultado en el Chaco porque los suyos fueron en alianza con el gobernador radical Leandro Zdero, para así ganarle al “Coqui” Capitanich que, de todos modos, consiguió evitar el quorum propio del oficialismo. En Chaco queda para la reflexión la inteligente jugada de Zdero, porque los libertarios no le sumaron nada, pero si hubieran ido por afuera, seguro le restaban. Todo lo contrario al peronismo, que fue con dos listas y si la del “Coqui” hubiera ido sola, unida a la de Magda Ayala hubiera terminado cabeza a cabeza con los de Zdero: 45,2 a 44, 8.
Como se ve, lo de Milei es todo “falopa”, festeja como si hubiera ganado las elecciones sin haberse impuesto en ninguna, como también se muestra indignado porque no salió la farsa ley de ficha libre, a la que definitivamente boicoteó.
Telenovelas
Respecto a ese esperpento, con la preocupación económica que reina sobre la gran mayoría, es muy poco probable que la obsesión de los medios haya tenido o tenga impacto entre la mayor parte de las y los argentinos. Lejos de haber sido lo que ocurrió en el Senado lo que relatan los de Agarrate Catalina en el fabuloso tema “Telenovelas” en el que cuentan que en la política como en los teleteatros es infaltable “algún protagonista, testigo arrepentido, que sabe bien la historia, en su lecho de muerte, nos va a cantar la posta….y pierde la memoria”, con esta ley lo que querían era proscribir a Cristina Kirchner. Un mamarracho jurídico porque sería declarada inconstitucional por cualquier juez con competencia electoral en los distritos donde ella (o cualquier otro afectado, ponele) se presentara como candidata. Fue toda una movida sin sentido, ya que no había necesidad de generar una norma que reemplazara a la existente, que dice que si alguien tiene una sentencia firme no puede ser candidato y si no está firme, no es sentencia. Pero claro, todavía solventados por Mauricio Macri (que llegó a ser presidente con 214 denuncias judiciales en su contra) la corporación mediática, los gorilogopolios, creían que esta vez sí y fue apoteótica la transfiguración de la diputada Silvia Lospennato, la supuesta autora del proyecto, que en vivo pasó de ser la cara de la victoria, a la de la frustración absoluta. Ese rictus quedará por los tiempos.

Y lo que pasó fue lógico. En una maniobra perfectamente ejecutada, no importa si los del bloque senatorial libertario la sabían o no (porque hubo indignados oficialistas que resultaban creíbles), desde Casa Rosada llamaron telefónicamente a Carlos Rovira (que demuestra en Misiones que se puede conducir un territorio sin necesidad de tener cargo. Cualquier parecido no es mera coincidencia, si no que “lo viejo funciona”, enseña El Eternauta) y esta vez Milei le alquiló a los senadores para que voltearan ficha limpia. Milei (para quien todas las soluciones eran malas) optó entre serle funcional a Lospennato, que es la rival a la que quiere postergar en cantidad de votos en las elecciones del domingo en CABA con su candidato Manuel Adorni, ya que si el macrismo (que no va a ganar pues se impondrá Leandro Santoro) fuera más votado que LLA, la negociación por el armado de una lista unificada en la provincia de Bs As, lo dejaría en minusvalía; o tirar abajo la ley, por más que dejara que el peronismo pueda jugar todas sus cartas en las próximas elecciones. Eligió ir por lo que supone será el mal menor, dejar a Cristina en la cancha, competitiva, convencido de que eso agrupará al gorilismo y al resentimiento contra la imagen que dejó el gobierno anterior. Eso es lo que Milei considera el mal menor, aunque quizá termine siendo, a la postre, su mal mayor.
Lo que es seguro es que la confirmación de la traición del presidente, en la que otra vez deja a Macri, como dicen los Catalina en la canción te “venden un buzón y sos un gil”, es sencillamente que nadie escuchó que Milei les dedicase un solo insulto a esos dos misioneros que supuestamente se dieron vuelta antes de votar y dejaron a la caterva de macristas, radicales y libertarios (al menos pour la galerie) con un voto menos que los que necesitaban para aprobar la ley.

Piojo resucitado
Y a esto vale remarcarlo porque desde la última hora del miércoles, cuando se votó en el Senado, la indignación se apoderó de muchos de los que advirtieron que el único senador peronista que estuvo ausente y no participó de la votación fue el Paly, Daniel Bensusan. Daniel Kroneberger como Victoria Huala levantaron sus manos a favor de ficha limpia, claro. Las preguntas saltaban ¿y si se perdía porque el Paly no estaba? ¿y si se empataba 36 a 36 y tenía que definir la vicepresidenta? Error. Nada que ver. Para que una ley que refiere a lo electoral sea tal, debe contar con una mayoría especial en el Senado que la apoye. O sea, aunque hubiese estado Bensusan, si la caterva antes señalada juntaba los 37 votos, hubiese sido ley. No lo fue porque no los pudo juntar. De hecho a la votación el peronismo la perdió. O sea, la ausencia de Bensusan era y fue insignificante.
Ahora, lo que sí aplica acá, es otra de las canciones de los Catalina: “Los piojos resucitados, son gente que la pegó, estaban medio arruinados y el destino los salvó”. Claro que el senador ahora puede vacacionar en Europa, pero el Senado no funciona de diciembre a marzo, ¿tenía que viajar justo ahora? Y… ahora es cuando hay sol en las playas españolas. “Sale el Iphone nuevo y se compran uno de esos, pero sin contrato y con recarga de cien pesos” cantaron los uruguayos en el Teatro.

Mitad de tabla
La tabla mensual que publica CB Consultora Opinión Pública con la medición de las imágenes de los mandatarios en sus provincias, fue celebrada por Clarin que en este mes de mayo tituló: Nueva encuesta de gobernadores: cambios fuertes arriba y abajo del ranking, festejando tanto que el tucumano Osvaldo Jaldo, el peronista que rompió con el bloque kirchnerista de diputados subiera a liderar el ranking, como que los dos últimos en las posiciones sean Axel Kicillof y Ricardo Quintela, el bonaerense y el riojano, dos de los principales detractores de Milei.
El descenso de Ziliotto, que también “detractor de MIlei” es considerado, que por primera vez no está entre los 10 de arriba, motivo que seguramente también genera satisfacción en el gorilogopolio mediático, se podría decir que quedó compensado con los elogios que el mandatario pampeano recibió al participar del encuentro de gobernadores “Una hoja de ruta hacia un futuro federal” en Entre Ríos. Fue el anfitrión, Rogelio Frigerio, el que dijo en su discurso oficial “Hoy le contaba a Sergio que cuando me tocó tener una responsabilidad en un gobierno nacional hace ya casi un cuarto de siglo y fui a conversar con las provincias respecto a la necesidad en aquel entonces —imagínense ahora— de tener algo tan obvio y vinculado al sentido común como equilibrio en las cuentas públicas, en La Pampa me dieron una lección. Porque ya desde hacía años ellos venían con este trabajo de un Estado austero, de un Estado responsable, de un Estado que sabía en dónde tenía que meterse y en dónde no tenía que hacerlo. Quince años después tuve otra responsabilidad y de nuevo me enfrenté con esa misma realidad. Claramente la contundencia de los beneficios de esa política de responsabilidad fiscal se ve en un Estado que puede no sólo pagar salarios sino también apoyar a los sectores productivos, que puede subsidiar tasa de interés, no sólo con el esfuerzo que hace el Consejo Federal de Inversiones y que agradecemos profundamente sino también con una política propositiva por parte de los recursos provinciales”. “No más palabras señor juez” twitearía el presidente.

La lucha de clases
Eufórico porque toman la excitación de los mercados como señal de aunque la olla cambiaria siga sumando presión, nadie muere en la víspera, el ministro de economía pretende crear un “Súper IVA” que le permitiría a los gobiernos provinciales aumentar la parte local del IVA, a cambio de eliminar impuestos provinciales. O sea, otra vez, Milei sacándole recursos a las provincias antes que tocar los impuestos que van directo a las arcas del Estado nacional.
Frente a esto las provincias se le plantaron al Toto Caputo exigiéndole algo que Ziliotto desde hace tiempo viene reclamando: si Milei quiere aliviar la presión fiscal, como el Estado nacional no hace obras viales ni mantiene las rutas nacionales, que elimine el impuesto a los combustibles, el que recauda para esos fines cada vez que se despacha un litro de combustible. Parece que será la pelea que se viene.
Ahora, el Ruso en diputados siguen sin poder hacer aprobar la ley que hará factible el llamado a licitación para concesionar la explotación del área petrolera Medanito. Y seguimos sin entender por qué los legisladores de la línea plural impusieron en su dictamen un porcentaje mayor de regalías que el propuesto por el gobernador que baja sustancialmente lo que hoy está pagando Petroquímica Comodoro Rivadavia. Por el posicionamiento histórico de los diputados de ese sector del PJ en cuanto a este tema, uno imaginaba que los que más rápido querrían acordar serían ellos y sin embargo, parece que por ahí está empantanada la cosa.
Del mismo modo, que el senador Bensusan tan identificado esté con el gobernador Ziliotto que tan cercano está al kirchnerismo (al de Cristina o al de Kicillof, que no es lo mismo pero sí) y se haya recordado en estos días de confusión por su ausencia la noche de Ficha Limpia que se lo sindicaba como uno de los que conformaría una suerte de mini bloque por fuera de la conducción de la ex presidenta…todo eso, nos lleva a canturrear otra canción de los Catalina, Lucha de Clases, donde dicen “ya no se si somos fachos progresistas o si somos zurdos chetos puta madre”.

Reglas claras
Y la buena semana de Ziliotto también pasa por aquello que apuntábamos en el inicio. “Saben quién soy, saben qué hago y no necesito sobreactuar nada”. En Paraná dijo “No hay desarrollo armónico sin producción y trabajo. No hay igualdad de oportunidades sin federalismo». Y, a su vuelta, en Toay garantizó los fondos para el estudio que se tiene que hacer para concretar los desagües pluviales la red de cloacas y la de agua potable en el barrio Lowo Che. “Una reparación histórica” dijo que sería, afirmando que “la salida es colectiva”. Indudablemente es un gran abrazo al intendente Ariel Rojas, a quien tentaron para que tuerza el rumbo, ignorando que “más se sabe por viejo” y eso te ubica donde tenés que estar. Abrazo que hizo extensivo a otros intendentes, los que forman parte del programa “Municipios digitales” que recibirán equipamiento e infraestructura tecnológica, soluciones digitales para la gestión pública y capacitaciones para agentes municipales y vecinos, una inversión de 52 millones para acercar el Estado al ciudadano y, así, darle agilidad y transparencia a los trámites públicos.
Sin sobreactuar nada, “quiero reconocer, especialmente, el esfuerzo de las trabajadoras y los trabajadores pampeanos que, en estos tiempos complejos, siguen aportando para el progreso de nuestra querida provincia”, dijo, y desde su secretaría de trabajo cerraron con un acuerdo el extenso conflicto con los judiciales, hizo lo que el gobierno nacional no, homologó el acuerdo paritario de los mercantiles (gestión Rodrigo Genoni, por más que Roberto Nevares desde la Cacip quiso desconocerlo) con aumentos escalonados hasta junio y llamó a paritarias para el viernes, en una actitud impropia en estos tiempos.
Del otro lado de la brecha, lugar en el que se quiso colocar, el intendente Luciano di Nápoli, siguió mostrando por qué le resulta más cómodo ese lugar de pertenencia.
Los gobiernos de derecha en Argentina, señalan a los medios públicos como generadores seriales de déficit y a sus laburantes como personas que se encuentran cobrando un sueldo sin motivo alguno. Es imposible no asociar con esa concepción su repetida actitud de no hacerse cargo de reparar el equipamiento de la Radio Municipal.

Ya cuando la información elaborada y difundida por esa emisora era utilizada por las empresas periodísticas de todo La Pampa para poder generar contenido, un multimedio local, a cuyo dueño siempre lo quiso de su lado, se le plantó al intendente y así la radio cayó en la desgracia de ser un sector más desplazado en sus funciones por una cooperativa. Entonces, como hoy, aparecieron funcionarios “deslizando que los trabajadores deberían buscarse otro lugar dentro de la administración municipal”. Pero esta vez, además, se teme que el que se le plante a di Nápoli sea su nuevo mentor político, David, el hijo del Toto. No hay que olvidarse que hasta que el municipio obtuvo su licencia en 2012, la frecuencia 94.7 estaba ocupada clandestinamente por la FM Vox, radio que el grupo Matzkin le compró a Oscar Christensen y fue presentada como el desembarco en La Pampa del Grupo Uno, perteneciente al empresario Daniel Vila y al ex funcionario menemista José Luis Manzano, un viejo conocido político del viejo «Toto» en los años de los que Copete cantaba “re-sis-ti-mos en los 90” y también “volvimos en el 003, junto a Néstor y Cristina…”. Claramente ha elegido hoy, transitar otros caminos.

Es así que insiste con su capricho de romper la unidad del peronismo demandando una interna para la que no reunió las condiciones mínimas para poder llevarla adelante. “Es una decisión política no presentar candidaturas a delegados en todos los distritos”, afirmó para justificar el no haber completado la lista con la que quiso enfrentarse a Ziliotto por la presidencia del partido. Podrá decir lo que quiera, asesorado por los Matzkin, pero por más que estés encaprichado en jugar un partido de futbol oficial con menos de 7 jugadores, no vas a poder, porque el reglamento es el reglamento. Y ya.
Además, dicen en las cercanías de la Junta Electoral que si no pudo siquiera completar la lista, deriva en abstracto controlar si consiguió o no los avales mínimos, pero ¿vos creerías que los tiene?

A propósito, di Nápoli fingió afinidad sindical, seguramente con la expectativa de que le arrimaran avales, y fue desde el riñón de Identidad Peronista que salieron a aclarar que Jorge Lezcano nada le aportó a di Nápoli salvo su consejo de que no estaba para nada bien lo que pretendía hacer. Y profundizaron, “El Ruso, el Pancho y Mirta sólo le habrán llevado sus sellos o ¿alguna vez movieron algo de gente?”. Como sea, ninguno de los gremios que lo interpelan, es decir los que representan a los trabajadores municipales, le pasan siquiera cerca al intendente.
Hubo una época en que un pintoresco personaje de apellido Iturrioz, elección tras elección, desafiaba a la dirigencia peronista de Villa Parque, sin ninguna posibilidad de triunfo. Incluso en una época aunque hubiera una sola lista las elecciones se celebraban igual. Era en los albores de la democracia, cuando la gente ansiaba votar. Nada que ver con estos tiempos en los que urge, ante un antojo que no reunió lo mínimo exigible, destinar los recursos que demandaría una elección a otros fines y donde la gente tiene otros problemas por satisfacer antes que ir a votar. El domingo, sin ir más lejos, la participación en las elecciones obligatorias fue bajísima: apenas superó el 50% del padrón en San Luis y no fueron más del 65% a votar en el resto de las provincias.
De vuelta. Asesorado por los Matzkin, di Nápoli podrá decir lo que quiera (incluso amenazar como solapadamente lo hizo al insinuar “esperemos que estas actitudes no pongan en riesgo la solidez necesaria para encarar la elección de octubre”) ahora que “pillaron” la manera con que quiso disimular su impotencia para cumplir con lo que demanda la carta orgánica partidaria. Está claro que, al menos por ahora, no es tiempo de aventuras narcisistas.

