
La agrupación Rosa y Verde de UTELPa Santa Rosa, aseveró que “el paro docente del 12 de junio fue una jornada histórica. No solo por el nivel de adhesión, que alcanzó entre el 95% y el 100%, sino porque visibilizó el profundo malestar que desde hace tiempo atraviesa a la docencia pampeana. El reclamo es justo, urgente y sostenido. Hace tiempo que exigimos mejores condiciones salariales, laborales y educativas. Este jueves, la docencia habló en la calle, y habló claro”.
A su vez, señalaron que “la conducción de la UTELPa durante años hizo oídos sordos y ahora intenta mostrarse combativa. ¿Por convicción? No. Lo hace porque ya perdió representación, porque la docencia avanzó sin esperar su aval, y porque el descontento ya no puede contenerse”.
El paro provincial de este 12 de junio fue convocado por UTELPa en el último Congreso Extraordinario.
Y chicanearon: “muchos docentes se preguntaban durante la movilización: ¿desde cuándo son tan luchadores? ¿Será la interna justicialista lo que finalmente los sacó del letargo? Si es así, no es la conciencia gremial, sino la conveniencia política lo que los mueve. Y eso no construye ni representa”.
La agrupación Rosa y Verde, cuya participación no fue visible en la manifestación por falta de banderas, agregó que “se llenan la boca hablando de unidad, pero niegan, excluyen y ningunean a quienes pensamos distinto. ¿Esa es la unidad que pregonan? La realidad es otra: la desunión se ve en la calle, donde las escuelas de Jornada Completa, Hogares, autoconvocados y el SiTEP marcharon por separado, con sus propias banderas. Porque la representación de UTELPa hoy es mínima, y eso se nota en cada escuela, en cada pasillo, en cada conversación”.
“La situación salarial es crítica. La pérdida del FONID (obra del gobierno nacional) no fue compensada por una provincia con superavit, y un docente con doble turno perdió más de $200.000. El salario testigo apenas roza los $890.000. Mientras tanto, la inflación avanza sobre nuestros ingresos y el Gobierno se escuda en cifras que no reflejan el costo real de vida. Además, las condiciones laborales siguen sin resolverse: reuniones eternas, borradores que duermen en los escritorios del Ministerio y ninguna respuesta concreta”, enumeran y coinciden con el diagnóstico del gremio.
Pero, aseveran, que “el problema va más allá de lo salarial. Es estructural. Las políticas educativas están agotadas. Las escuelas están sobrecargadas, los conflictos aumentan y las normativas no se actualizan al ritmo de las urgencias escolares”.
“Frente a este panorama, el paro fue una necesidad vital. Porque era justo. Porque era urgente. Porque ya no se puede esperar más. Desde la Rosa y Verde vamos a seguir movilizando, exigiendo y construyendo. Esta es una lucha por lo que es justo, por lo que nos quieren quitar, por lo que necesitamos recuperar”, dijeron.
Por último señalaron: “no se puede construir una escuela pública fuerte sin diálogo verdadero, sin participación real y sin compromiso con quienes la sostenemos día a día: las y los docentes.
La lucha continúa. Está en la calle. Y no vamos a parar”

