
Con PCR licenciando personal como amenaza porque no sale la licitación. Con los intendentes suplicando ayuda para pagar los aguinaldos. Y con sus pares encolumnados, el gobernador pampeano se le planta a Milei. Todos con Cristina. Freno para otra medida libertaria de di Nápoli. ¿Ariel vuelve?
(Por Javier Urban) Como una letanía repetida sistemáticamente en las tres últimas sesiones (cabe aclarar que los diputados se reúnen en forma ordinaria cada 15 días) Espartaco Marín, el jueves, manifestó que “al no haberse aún alcanzado un acuerdo para unificar dictamen” y pidió que se reservara en secretaría el proyecto de ley del Poder Ejecutivo, por el que se lo autoriza a otorgar por el plazo de 25 años y previo llamado a Licitación Pública Nacional e Internacional, la concesión de explotación, transporte y distribución de hidrocarburos en el área El Medanito. Y un rato después, casi al toque, nos enteramos que Petroquímica Comodoro Rivadavia había suspendido a 90 empleados, en realidad trabajadores de 13 empresas contratistas, que van a cobrar el mínimo salarial sin asistir a los lugares de trabajo. Inevitable concluir que es una demostración de la capacidad de PCR de paralizar la producción y desmantelar parte de su infraestructura con la que viene explotando El Medanito desde hace años, porque no tienen la seguridad de preservar la concesión del área, más allá de mediados del año que viene. O sea, toda una amenaza que, si es imposible de ser ignorada, tampoco debería serlo la impavidez ante semejante chantaje.
El sorpresivo ingreso, a finales del año pasado, del proyecto del gobernador solicitando la autorización para licitar la explotación del yacimiento más relevante de La Pampa, con unos 200 pozos activos, un año y medio antes de la finalización de la actual concesión, desató una confrontación política que, a todas luces, parece ir más allá de lo puntual de la iniciativa en cuestión.

En los primeros meses de este año se dio el debate en la Legislatura en torno a ese proyecto y ahí fue donde apareció la urgencia del intendente de 25 de Mayo que en un par de ocasiones se reunió con diputados y diputadas, reclamando el pronto tratamiento del mismo, porque ya entonces advertía que “las regalías no han disminuido, pero no hay inversiones, lo que afecta directamente la generación de empleo. Por eso necesitamos certidumbre para poder planificar el futuro. Sin inversiones, los puestos de trabajo seguirán mermando y esto afecta a las personas que se encargan desde la limpieza hasta quien vende tortas fritas», decía Leonel Monsalve, el único intendente del PRO en la provincia, todo un dato para entender por qué Laura Trapaglia se mostraba más dispuesta que ninguno/a para acompañar la iniciativa del gobernador. Y cuando decimos “más que ningún otro legislador” no nos referimos sólo a los de la oposición, porque los menos dispuestos a votar sin modificaciones lo que Sergio Ziliotto pedía, fueron las y los diputados vernistas, sector dentro del PJ que históricamente más interesado ha estado en el tema de la explotación hicrocarburífera en La Pampa.

Con toda lógica el diputado Daniel Lovera se le plantó a Monsalve y le dijo “si la empresa no invierte, si no hace las perforaciones secundarias ¿no deberían ustedes, como municipio, exigirle al gobierno y a la empresa el cumplimiento del actual contrato? Porque todo eso está pactado en el contrato actual”. Y luego cuestionó otro punto poco defendible del proyecto oficial: “la verdad, a mí, las matemáticas no me dan ¿por qué ante la necesidad de recursos les favorecería que bajen las regalías al 10%, antes que mantenerlas al 35% como están hoy?” Eso fue en medio de aquella reunión plenaria en la que la diputada Noelia Sosa dejó claro que “al único que tengo que rendirle cuentas no está aquí, ni tampoco en Casa de Gobierno” dejando sentado que sus posicionamientos provenían de General Pico. La oposición, por su parte, centraba su rechazo al proyecto por la “falta de información”, que implicaba no haber ejecutado un data-room, antes del pedido de autorización para el llamado a licitación.

Lo cierto es que a principios del mes pasado el único bloque que aconsejó la aprobación del proyecto de Ziliotto fue el PRO, aunque exigiendo la contratación posterior de una empresa que realice el data-room. Los radicales presentaron otro dictamen con la misma exigencia, pero previa a la aprobación de la iniciativa oficial. Y el bloque FreJuPa le metió mano al proyecto del gobernador, básicamente llevando el porcentaje de regalías del 10%, que contemplaba el Ejecutivo, al 20% como mínimo y estableciendo que el bono de ingreso al área, consistente en proyectos de generación de energías renovables, sea de 60 millones de dólares como mínimo.
Así las cosas, ninguno de los dictámenes estaba en línea con lo proyectado por Ziliotto. Las reuniones en búsqueda de un acuerdo fueron cada vez menos frecuentes y se ha venido pateando el tratamiento de sesión en sesión.
Se entiende la premura del gobernador cuando, en su momento, seguramente presagiaba lo que hoy es una dolorosa realidad, en la que de los 64 mil pampeanos/as económicamente actives, 16 mil (uno de cada 4) busca trabajo en un contexto agravado en nuestra provincia; el derrumbe en un 46% de la exportación de carne (nuestra principal industria) y por el posible riesgo que correría la fuente del 10% de los ingresos provinciales que genera Medanito. Y ese fantasma, el del desempleo, es el pánico de Monsalve y el ancho de espada con el que presiona impunemente PCR. Frente a lo que el poder de policía del gobierno no debería no actuar y sí, exigir la normalización de las tareas de acuerdo al contrato que tiene que cumplir hasta su vencimiento, a mediados del año que viene. Porque hoy apuran el llamado a licitación y mañana ¿qué? ¿la licitación direccionada?

El “Ruso” Super-Start
Acostumbrado a tener que lidiar con una cotidianeidad jamás libre de mayores preocupaciones, Ziliotto ha asumido, por derivación de sus pares ante su inquebrantable posicionamiento contrario a las políticas públicas destructivas del interior nacional del gobierno libertario, la representación de todas las provincias frente a Javier Milei o sus esbirros. “Hoy las provincias soportan toda la responsabilidad de la salud, la educación, la seguridad, la justicia, la contención social y la obra pública sin ningún tipo de recursos, y las provincias tienen un límite. En La Pampa seguimos teniendo equilibrio fiscal, pero claramente vamos a ver que el Estado cada día va a dar menos respuestas, va a generar una convulsión y una crisis social, lo que no sólo va a afectar a las provincias sino también al Gobierno nacional”, se sinceró el gober ante medios nacionales, demostrando que son sus posturas las que hoy comparten, si no la totalidad, casi todas de las provincias que ayer se reunieron en el CFI. Y no fue para nada casual que en ese encuentro Ziliotto se sentara en la cabecera y que su nombre encabezara el listado de los participantes, en cuanta publicación se refirió al mismo.
Todos admiten que la hora de la confrontación ha llegado. Por ejemplo, la crisis de Scania, que cerró su planta, y de Topper dejaron el tendal de tucumanos sin laburo y eso lo ha hecho recapacitar a Osvaldo Jaldo que después de haberse calzado la peluca de la peor forma (armó un bloque en Diputados, separado al del FdT) confirmó su distanciamiento de la Casa Rosada con fuertes críticas hacia el gobierno libertario. Y en eso están también los mandatarios de Córdoba y otras provincias, que se han dado cuenta que ningún negocio han hecho acompañando a Milei en sus dañinas medidas. Y es así que pasaron de la furia a la acción, sorprendiendo al gobierno de Milei que, desde la reunión que tuvo Guillermo Francos con Ziliotto y otros 4 mandatarios, operó mediáticamente para que se dijera que “podrían tomar lo propuesto (coparticipar el impuesto a los combustibles para obras viales y regularizar el envío de fondos a través de Aportes del Tesoro Nacional, ATN) a cambio de que sus legisladores no volteen el veto que está dispuesto a ejecutar Milei sobre las leyes próximas a consagrar el Senado de aumento a jubilados, prórroga de la moratoria y eventualmente una que asegure fondos a las universidades. Todos los gobernadores y el alcalde porteño fueron por más y anunciaron la presentación de un proyecto de ley, en conjunto, para coparticipar directamente “los recursos que nos pertenecen”, después, incluso, de haberles propuesto a los enviados de Francos y “Toto” Caputo, la eliminación de los fondos fiduciarios, una amenaza que hizo el propio Milei el año pasado, pero “parece que ahora el gobierno no los quiere tocar”, revelaron irónicamente, preguntándose “¿por qué será?” recordando que siempre los apuntaron como fuente de corrupción.

«Las provincias ya no tienen margen para sostener solas el Estado», aseguró Ziliotto, cuestionando el ahogo financiero de Nación sobre las provincias, revelando que «estamos haciendo una ingeniería financiera para pagar sueldos», algo que ya lo estará dejando sin poder dormir, tomando en cuenta las declaraciones del intendente de Macachín, Martín Mujica: «ningún municipio llega a pagar los aguinaldos», revelando que «la caída de la coparticipación durante el último mes fue del 11.6%».
Cristicentralidad absoluta
El crecimiento de la consideración entre sus pares de la palabra de Ziliotto, no sólo se ha visto reflejado en el concierto general frente a las políticas públicas de Milei, si no que fue clave su discurso en la reunión de gobernadores peronistas para convencerlos de la necesidad de la presencia de todos ellos en la imponente movilización que desbordó la Plaza de Mayo para pedir la liberación de Cristina Kirchner. Fue clave para que los mandatarios del palo no quedaran tan expuestos como quedó la CGT, cuya ausencia orgánica fue consecuente con su negativa a convocar a un paro y, por ahora, mucho tendrán que explicar cuando los juzgue la historia. Ziliotto advirtió que se estaba ante un momento histórico que los interpelaba. “Principalmente por la necesidad de la gente” dijo, para celebrar que “se notó que la movilización rompió con la apatía en la cual se había insertado la sociedad a partir de lineamientos que no sólo bajan desde los sectores de poder de la Argentina sino del mundo, de aportar al individualismo como esa panacea que va a resolver todos los problemas. El miércoles surgió el desafío de volver a luchar por causas colectivas, el peronismo escribió otra página histórica, recuperó la calle y la mística que se había perdido en el último tiempo. El peronismo sabe mucho de tropezar y volver a levantarse, esto no es algo que haya terminado sino algo que empieza», se entusiasmó el Ruso.

«Hoy empieza la resistencia», dijo el locutor del acto que reunió a no menos de 500 mil personas que emparentan la detención de Cristina con la proscripción a Perón y se mostraron dispuestos a dar la batalla que debería concluir con el regreso del peronismo al poder, para indultar a Cristina y, por lo menos, depurar a la Corte Suprema y buena parte de la justicia federal. Es que esa Plaza de Mayo (y sus alrededores) colmada por manifestantes de todo el país, desnudó a esa crisis que no desaparece por indicadores económicos fraguados, relatos de crueldad que se pretenden imponer como sentido común y amenazan con castigar la situación social de una inmensa mayoría de compatriotas. Urgencias y emergencias sociales que no se traducían en conflictos, pero permanecían latentes en el dolor social que respira todo ámbito comunitario que aún resiste y que encontró su primer cause (si se quiere) en la movida histórica que colocó contundentemente en el centro de la agenda a CFK.
Internamente eso se vio representado en el tardío ingreso de Axel Kicillof a la Plaza, recién cuando estaba terminándose de transmitir el mensaje grabado de Cristina, para ubicarse, lo más pronto posible, a prudente distancia de La Cámpora. Kicillof se quedó sin alternativas: tuvo que estar y denunciar la condena a Cristina como un «golpe de autoritarismo», por más que mantenga con Cristina y La Cámpora, la tensión por la confección de las listas, para las elecciones de setiembre y octubre en provincia de Bs As.

Y los hermanos Milei quedaron paralizados por el impacto de la marcha masiva. Apelaron a bajar la línea de despegarse de la condena a Cristina Kirchner, tratando de relativizar el “copamiento” del peronismo a la Plaza de Mayo. No se les ocurre otra salida que la de evitar “hacer olas”, hablando demasiado del tema.
Claro que la pregunta del millón sigue siendo ¿cuán gravitante será en el calendario electoral la detención/proscripción de la ex presidenta y la contundente reacción puesta de manifiesta en “la calle” por el “medio palo” de participantes que naturalmente representan a muchos más?
Desde la derrota electoral de diciembre del 2023 se ha venido sentenciando que “el peronismo no está condenado a volver, que va a volver si hace las cosas bien», que “el peronismo debe atravesar un largo desierto para recuperar su verdad histórica», que “a Milei le puede ir bien o mal, pero el peronismo tiene que renovar sus ideas si quiere ser mayoría otra vez», que «Milei mantiene centralidad por el vacío que hay en la política tradicional» y cuestiones similares que no están alejadas de la verdad.
Pero el nuevo escenario ilusiona con acelerar la resolución de ese plano de discusión, ahora relegado por el nuevo contexto donde los peronistas se ven obligados a luchar contra un frente que busca su extinción política. O sea, la obsesión de siempre de las elites en la Argentina que conciben una visión de puro presente donde el pueblo no tendría conexión con su pasado, creyendo que en el mismo no vive la historia de sus padres, sus abuelos y abuelas, sus compañeros y compañeras que vivieron los años de proscripción y dictaduras, no hace más que de combustible para la resistencia. Como dijimos ni bien encarcelaron y proscribieron a Cristina, el odio gorila, los hace volver a equivocarse.

Incluso este escenario lo montaron, involuntariamente, en el peor momento para el gobierno libertario donde, por un lado, está cambiando la esperanza que la gente tenía en este proceso, porque empieza a ver lo que está pasando y se va dando cuenta que estas políticas están empeorando su situación. Y por otro, el peronismo ha ganado fuertemente esa representación que venía perdiendo, encerrado en los límites partidarios. Quedó clara su potencia cuando está en la calle.
Ahora, lo que es muy temprano para vislumbrar es si esa frustración que va creciendo en la gente, ocasionada por el gobierno de Milei, encuentra su cauce político en este contexto que ha cambiado. Es así que el desafío más grande que tiene el peronismo es organizar una alternativa para la sociedad. Y la única victoria que puede construir el peronismo ante la ofensiva que lo atraviesa, es aprovechar la oportunidad histórica de recuperar su naturaleza ansiosa de poder, su convicción profunda de apego doctrinario a los elementos constitutivos de la liberación nacional y social, y su sentido revolucionario para poner las banderas históricas en su correcto lugar.
La decadencia
Opacado por la centralidad de Cristina, Milei sigue enfrentándose a una realidad que se le viene encima y ante la que parece no tener el menor recurso para revertirla. En la semana se oficializó que el desempleo ya llega al 8% de la población económicamente activa, unos dos millones de personas. Que crece la cantidad de quienes buscan trabajo hace más de un año. Que la informalidad ya supera al 42%, la tasa más alta de los últimos 5 años. Que el consumo se desploma y eso explica en buena, o en toda la medida, el índice inflacionario a la baja, algo que el gobierno celebra y lo envalentona al presidente para seguir sembrando odio a través de sus mentiras. Esta vez sobre el hospital Garrahan diciendo que recibieron un 240% más de recursos, que el 70% de la planta son administrativos militantes políticos, y que, en otros países, los residentes no cobran o tienen que pagar. Todo eso es falso. Son mentiras estigmatizantes con la pretensión de generar odio a los médicos, a los residentes. Con la pretensión de generar bronca nada menos que contra quienes esta semana operaron a un bebé dentro del vientre de su madre para salvarle la vida y para que nazca sano. Qué patético ¿no?

Y desde lo económico sigue, junto al Toto Caputo, metiéndole mecha a un endeudamiento descomunal que les permita mostrarles a los que vienen desde el FMI que cuentan con las reservas suficientes para que, por lo menos, no les inhabiliten la posibilidad de seguir endeudándose. Los mercados no reaccionan. El riesgo país perforó los 700 puntos demostrando la endeblez del planteo económico del gobierno, que habrá que ver si pueden llegan a octubre sin que antes haya una crisis financiera de magnitud. Y para peor, la política empieza a catalizar, a acelerar el proceso económico. Porque la gente en la calle manifestándose en contra de la cárcel y proscripción de Cristina es un hecho político que retroalimenta y acelera lo económico. El gobierno sigue tirando bonos al mercado generando una abundancia que naturalmente hace que bajan sus precios. Y si bajan de precios los bonos, sube su rendimiento. Y si sube el rendimiento, se aleja del rendimiento del bono norteamericano y sube el riesgo país, que se calcula comparando la tasa de interés de los bonos de un país con la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados como referencia por su bajo riesgo. Y se sabe, un riesgo país más alto indica una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores, lo que puede llevar a tasas de interés más altas para ese país al solicitar préstamos. Y la Argentina no puede ni podrá dejar de solicitar cada vez más préstamos.

Otro freno al mileismo en La Pampa
A contramano de lo que de él se esperaba cuando la mayoría de los santarroseños lo votó, “Copete” di Nápoli, convencido (al menos por entonces), como lo venía diciendo, que “la gente demandaba políticas de achicamiento del Estado”. En espejo con lo que hace Milei (que tiene a los empleados públicos con los sueldos pisados prácticamente desde que asumió para que se resignen a abandonar la planta permanente que les da seguridad) decidió, a principios de este año, bajarles los salarios a los trabajadores del EMHSU (Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana). Es así que modificó arbitrariamente la fórmula que estaba consensuada desde 2011 (se multiplicaba por tres el promedio mensual de la masa salarial bruta del trimestre y luego se le sumaba un 3%) disponiendo la aplicación directa de un 1% sobre el promedio mensual, generando una importante pérdida para los trabajadores.
Lo novedoso de esta semana, para envidia del “Tano” Catalano (que no afloja ante los problemas gigantescos que tiene el empleado público en la ciudad de los Aires Dudosos, con resiliencia pero en general con magros resultados) es que la justicia (Sala 3 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de La Pampa, a cargo de Carina Ganuza) hizo lugar al recurso del Sindicato de Choferes de Camiones y revocó el fallo de primera instancia que había rechazado una medida cautelar solicitada, y ordenó la prohibición de innovar en el cálculo del adicional por productividad que perciben los trabajadores, tal como lo venían haciendo desde 2011 y hasta enero de 2025.
No es poca cosa que la justicia en La Pampa le ponga freno a estos neolibertarios que pretenden arrasar con los derechos de los trabajadores, y lo celebramos.

Movimientos en cascada
Hace 4 años Ariel Rauschenberger no fue re-electo como legislador nacional porque al peronismo sólo le alcanzaron los votos para asegurar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, la que hasta fin de año ocupará Lichy Marín. Ariel, de todos modos, fue electo en el 2023 y hoy es diputado…pero ¿lo seguirá siendo?
Los rumores, que cada vez se escuchan con más fuerza e insistencia en Casa de Gobierno, hablan de una decisión estratégica que estaría tomando forma y en la que a Rauschenberger lo harían bajar para ser parte del gobierno provincial (¿ministro de la producción?) para que esté bien cerca, y empapado de lo que le podría tocar, si el oficialismo lo necesitara en un cargo mayor. Es más, no son pocos los que aseguran que están trabajando en el convencimiento de la hoy secretaria de la mujer, Gabriela Labourie, para que se quede ocupando ese lugar y así acceda al Congreso, el segundo suplente que tenía Rauschenberger en las elecciones de 23. ¿Quién? Ta tan ta tan: Pascual Fernández.

Y se acercan las elecciones
En medio de todo esto las mujeres radicales celebraron un importante encuentro nacional en nuestra provincia y se comprometieron a exigir, en la Convención Radical, que en la conformación de alianzas el límite sea Milei. Un compromiso relativo, claro, porque como asegurara la histórica dirigente María Luisa Storani, “en Mendoza, Cornejo gestiona bien como gobernador en alianza con LLA, pero la UCR es cabeza de la misma”. Así que habrá que ver. Lo saliente de este encuentro, con justicia denominado “Chicha” Altolaguirre, fue el reconocimiento unánime a la gestión de Marcela Coli como diputada nacional. ¿Será el nombre de la fórmula?
Una fórmula para la que los macristas aportarían el nombre de, nada más y nada menos, Mario Aguerrido. Hace cuatro años, una señorita que un buen día vió luz y se mandó a la Fundación Pensar, Victoria Huala, terminó siendo senadora nacional. ¿Quién te dice que el Colo, que hace 10 minutos (después de haber pasado por el peronismo y el tiernismo) se sumó a las filas del PRO no termine de diputado nacional?
¿Y Maquieyra? Volvemos a decirlo, se la juega para ser tenido en cuenta en una gran alianza con los libertarios. Negocia para ser su candidato, sin resignar aquel posible nombramiento en la conducción de YPF, demorado porque Iguacel parece que está flojo de papeles.

