
Bajo la pregunta “¿Por qué estamos tan mal si dicen que nos va bien?”, los economistas Sebastián Lastiri, presidente de iComex, y Abelardo Ferrán, candidato a diputado nacional, desmenuzaron las inconsistencias del proyecto de Presupuesto 2026, señalando que el anunciado superávit fiscal es una “ficción contable” que dejó de existir en la práctica hace más de un año.
El eje de la crítica radica en el tratamiento de los intereses de la deuda pública. El Gobierno insiste en mostrar un superávit mediante una “magia contable”: en lugar de registrar los intereses como un gasto corriente, los capitaliza. Esto significa que se suman al capital de la deuda como si fueran un nuevo préstamo, haciéndolos desaparecer artificialmente de las cuentas fiscales del período, aunque su peso sobre la economía sea cada vez mayor.
La cruda realidad detrás de los números
Lastiri y Ferrán citaron datos del FMI y del Ministerio de Economía para dimensionar el problema: los intereses de la deuda en Argentina ya representan el 1,2% del PBI. A nivel doméstico, y con datos acumulados a julio de 2025, equivalen al 25,7% del gasto nacional total. “En otras palabras: uno de cada cuatro pesos que gasta el Estado se va en intereses”, explicaron. Esta situación se deterioró drásticamente con el aumento descomunal de las tasas de interés para contener el dólar, profundizando el ajuste y haciendo el modelo económico “más insostenible”.
La analogía: la familia y la PyME
Para graficar el mecanismo, los analistas utilizaron una analogía simple: “Supongamos una familia que debe $100.000 en la tarjeta y debe $20.000 de intereses. Si los paga, es un gasto real. Si los capitaliza, el banco le hace firmar una deuda nueva de $120.000. En el resumen ya no aparecen intereses, solo más deuda. En los papeles no hubo gasto, pero la deuda creció”.
Lo mismo aplica,señalaron, para una PyME que, al no poder pagar $2 millones en intereses de un crédito de $10 millones, los suma al capital. Su deuda salta a $12 millones y su balance figura sin gasto financiero, “cuando en realidad lo transformó en más deuda”.
Ficciones presupuestarias para 2026
A esta inconsistencia central se suman, según Lastiri y Ferrán, otras “ficciones” dentro del Presupuesto 2026:
· Se proyecta un dólar a $1.423 para diciembre de 2026.
· Una inflación anual de apenas el 10,1%.
· Un superávit fiscal para 2025 que, aseguran, “ya no existe desde hace tiempo”.
Estos supuestos, concluyeron, “lejos de anticipar la realidad económica, funcionan como anclaje político para sostener un relato de estabilidad y futuro que los propios números desmienten”. El resultado final es un maquillaje de las cuentas públicas que oculta el verdadero gasto, muestra un superávit ficticio y permite que la deuda crezca como una bola de nieve, refinanciando intereses para sostener un relato de equilibrio fiscal que choca de frente con la realidad de los argentinos.

