
En un duro pronunciamiento, el Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP) cargó contra las políticas de ajuste que, asegura, se implementan tanto a nivel nacional como provincial.
Bajo la consigna “de Guatemala a Guatepeor”, el secretario general Christian Rosso advirtió que el gobierno de Javier Milei prepara una “ofensiva a puro ajuste y represión” a través de sus reformas, mientras que en La Pampa, el gobierno de Sergio Ziliotto -aunque de matriz diferente- “descarga el ajuste sobre los sectores públicos y sus trabajadores”. El documento enumera una serie de recortes en el sistema educativo pampeano y anuncia que, de no revertirse estas medidas, la respuesta será con “acciones de huelga y movilización”.
Textualmente señalan lo siguiente:
DE GUATEMALA A GUATEPEOR…
Luego del resultado electoral del 26 de octubre pasado, el gobierno de Milei, prepara una ofensiva a puro ajuste y represión, junto con una reforma estructural en el sistema educativo.
Sus proyectos de Reforma Educativa, Fiscal, Laboral y Previsional, no apuntan más que a legislar para agudizar los sufrimientos de los sectores populares, y a aumentar la brecha entre pobres y ricos.
Conocidas las condiciones del “acuerdo” con el FMI y el gobierno de Trump, la soberanía nacional y el futuro de las próximas generaciones queda en riesgo. En ese contexto, el proyecto de Reforma Educativa, tiene el mismo sentido, legitimar el desguace de la educación pública, laica, gratuita, científica y de calidad, en todos sus niveles. Pero saben los libertarios de la resistencia que esto implica, por eso judicializan la protesta social, denunciando al Sec. Gral. De ATE, Rodolfo Aguiar, porque es un dirigente que lucha contra la entrega (la Ministra Bullrich lo denunció penalmente por expresar su opinión y la de sus compañeros). Lo mismo que sucede en Misiones donde los maestros y dirigentes Mónica Gurina y Leandro Sánchez, enfrentan un proceso judicial que intenta culparlos por defender los salarios de maestros y estatales durante el Misionerazo (2024). Así, combinan represión directa, como la de los miércoles contra los jubilados y criminalizar la protesta. Quieren generar rechazo sobre las organizaciones y dirigentes que luchan por una alternativa para nuestro pueblo. Quieren “meter miedo”. Nuestra respuesta serán discusiones, movilizaciones y paros generales. Desde el SiTEP expresamos nuestra solidaridad, y nos sumamos a las estrategias de resistencia conjunta con todas las centrales, movimientos, sindicatos, agrupaciones que tengan como objetivo frenar y revertir las políticas del gobierno nacional.
A nivel provincial, la cuestión se tensa. Claro que el gobierno de Ziliotto no es de matriz libertaria y cuestiona al modelo nacional. Las políticas de destrucción del poder adquisitivo del salario y del empleo, como el endeudamiento y la macroeconomía, corresponden a Nación que reduce los fondos coparticipables, desfinancia nuestras cajas jubilatorias, elimina obras públicas y un largo etcétera. Pero también, el gobierno provincial, responde a lógicas patronales que descargan el ajuste sobre los sectores públicos y sus trabajadores. Así, en educación, asistimos a: vulneración del derecho a huelga; cierre de cursos, divisiones y cargos (General Pico, Santa Rosa, Lonquimay); reducción de partidas y viandas de desayuno y merienda; reducción en comedores (escuela de Telén); cierre de escuelas Hogares y Rurales, y la discriminación salarial hacia los docentes que trabajan en esta modalidad y en la de Jornada Completa. Además, la convocatoria a paritarias el 27 de noviembre busca sólo aplicar la “cláusula gatillo” sin implementan ninguna recomposición salarial.
Ante este panorama, debemos profundizar la discusión de cómo se financia la provincia, cuáles son las prioridades, qué sectores se favorecen y siguen concentrando riqueza, y quiénes sólo miramos el almanaque para llegar a fin de mes. Si el gobierno provincial enfrenta al modelo nacional, nos encontrará en la misma vereda, pero si decide mantener estas políticas de ajuste, nos encontrará en acciones de huelga y movilización, en defensa de nuestros intereses como clase trabajadora y pueblo en general.

