
En nuestra sección Libertad de Expresión, el vecino santarroseño César Gatica, se refirió a la crítica situación de los incendios forestales que afectan al país, bajo el título «El fuego y la desidia». En su columna, analiza con detalle las causas, recuerda promesas históricas de equipamiento y cuestiona la falta de recursos efectivos para combatir las llamas, argumentando que lo que parece una catástrofe natural inevitable es, en gran medida, resultado de la negligencia y la desidia.
(César Gatica) Una vez más, el fuego arrasa con centenares de miles de hectáreas y viviendas en diferentes provincias y regiones de nuestro extenso país, producido por tormentas y la principal causa: la negligencia humana.
Todos los años el fuego se cobrará miles y miles de hectáreas en el territorio nacional. Recordemos que el 25 de Mayo del año 2017, el expresidente de la Nación, el ingeniero Mauricio Macri, dio “luz verde” por 7 millones de dólares para equipar un avión KC-130 Hércules con el sistema Maffs (Modular Airborne FireFighting System/Sistema modular aerotransportado contra incendios), el cual le permite arrojar 12 mil litros de agua mezclada con agentes químicos y operar en solo 15 minutos. Desde ese anuncio, varios argentinos vimos como una “solución” la adaptación de estos nobles aviones.

Sin embargo, habiendo pasado 9 años de aquel anuncio, —como todos los años— el fuego volvió a decir: “Presente” en la República Argentina arrasando con todo a su paso. Evidentemente, el trabajo de los bomberos, brigadistas y pequeñas aeronaves no alcanza, por lo cual se siguen generando y reactivando incendios en la región; cientos de miles de hectáreas son castigadas ferozmente por el fuego y los recursos, una vez más, parecen no estar al alcance de las manos de quienes nos gobiernan y dicen representarnos ante las peores de las pérdidas como la vida.
El Plan Nacional de Manejo del Fuego envía algunas aeronaves y helicópteros para combatir incendios, las cuales son las siguientes:
1)- PZL Mielec M-18 Dromader, este aeroaplicador, adaptado como “hidrante”, posee una capacidad de 1.900 litros de agua.
2)- Airtractor AT802”(foto). Con una capacidad de 3.000 litros.

Las demás aeronaves prestan servicio de apoyo, como los Cessna 182, 152 y los helicópteros Bell 206 Jet Ranger y Bell 407 Long Ranger. Este último podría estar ahora mismo, no solo cumpliendo con la misión de trasladar brigadistas, víveres y funcionarios, sino que además podría estar apagando los incendios si se le empleara Bambi Buckets, ya que posee una capacidad para 800 litros de agua.
¿Por qué vuelve el fuego que apaga un avión aeroaplicador adaptado como hidrantes ?…
El fuego que apaga un avión de estas características, más precisamente un Air Tractor 802A, que en realidad es un avión fumigador adaptado para este tipo de misiones, vuelve a renacer, porque en los 3000 (tres mil litros) de agua que puede llevar, no es mezclada con agentes químicos que mejoran la capacidad extintora y retardante de la descarga.
Varios funcionarios de los actuales gobiernos saben perfectamente que la adaptación de los aviones HÉRCULES KC-130H y helicópteros controlaría de manera muchísimo más efectiva los incendios, pero a su vez dejaría de ser un negocio para algunas empresas privadas.

Si pesaran un poco, el gobierno nacional podría emplear algunos de los helicópteros que poseen la Fuerza Aérea Argentina, la aviación del Ejército, Gendarmería y la Armada, para combatir incendios, traslados de brigadistas y demás. Pero el presidente, como actuales ministros, parece no importarle los incendios, sino levantarse todos los días, desayunar y pensar a quiénes reprimir y ver a quiénes entregar nuestros recursos. De esta manera vemos reflejado que la seguridad no es solo más policías en las calles, gas pimienta, ajuste y entrega, sino que es prevención, educación, información y hacer cumplir las leyes vigentes.
Nota y fotos: César Gatica.
Fotos: HÉRCULES KC-130H. Cessna 182 Skylane, Boing Chinook y Bell 412 EP.

