
Las clínicas privadas de La Pampa adelantaron a sus trabajadores que no les pagarán los sueldos de enero en tiempo y forma, ante el conflicto por la falta de pago de las prestaciones de PAMI.
Clínicas privadas de La Pampa atraviesan una delicada situación financiera y en las últimas horas, adelantaron que no podrán pagar sueldos en tiempo y forma a las y los trabajadores, ante la falta de pago de las prestaciones de PAMI.
La información fue adelantada por la vicepresidenta del Sanatorio Santa Rosa, Analía Torres, en declaraciones radiales a Radio Noticias.
La situación afecta al Polymedic, la Clínica Modelo, la Clínica Regional y Argentina de General Pico y el Sanatorio Santa Rosa.
Torres explicó que PAMI le debe al Sanatorio 350 millones de pesos de enero y ya se vence los 450 millones de febrero. En el caso puntual del Sanatorio, las autoridades notificaron a los empleados que no podrán pagar los sueldos de enero porque “el Gobierno nacional no pagó a la fecha la facturación del PAMI”.
A su vez, indicaron que gestionan un anticipo financiero ante el gobernador, Sergio Ziliotto, a través de la Secretaría de Trabajo, para cumplir con el pago de los sueldos.
Cabe recordar que días atrás, clínicas, sanatorios y hospitales privados de las provincias de La Pampa, Chubut, Río Negro y Neuquén advirtieron sobre las deudas en las prestaciones de salud del organismo nacional.
En una nota enviada a las autoridades nacionales, los prestadores patagónicos señalaron que la situación económico-financiera de las instituciones es “sumamente crítica”. Señalaron que este escenario es consecuencia directa de una “depreciación sostenida de los valores arancelarios” y un marcado atraso en los pagos, problemática que se ha agudizado considerablemente durante los últimos dos meses.
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
El impacto de estos retrasos es determinante para la subsistencia de las clínicas, dado que la participación del PAMI en los ingresos totales de estas instituciones representa, en promedio, el 40%. En un contexto de estructuras económicas ajustadas, las autoridades sanitarias remarcaron que “cualquier demora en los pagos genera desequilibrios de muy difícil resolución”.
Uno de los puntos más alarmantes destacados en el comunicado es la dificultad para afrontar las obligaciones laborales. Las clínicas dependen del cobro de la facturación de los módulos de Nivel II y III para pagar los salarios de su personal, los cuales históricamente se abonan el último día hábil de cada mes.
El corrimiento de las fechas de pago por parte de la obra social implica, en muchos casos, “la imposibilidad material de abonar los haberes”, lo que conlleva graves consecuencias para la operatividad diaria de los prestadores. A esto se suma un atraso de un mes en el pago de las prestaciones ambulatorias y una pérdida del valor real de los módulos frente a la inflación.
Si no reciben una respuesta acorde, desde el 10 de febrero cortarán los servicios de manera progresiva: comenzarán con la suspensión de “prestaciones ambulatorias y programadas”, con el objetivo de preservar, mientras sea posible, la atención de urgencias.
“Estas acciones no son medidas de fuerza gremial ni responden a una voluntad deliberada, sino que son la consecuencia inevitable de la imposibilidad de sostener los costos operativos únicamente con el esfuerzo de las empresas”, señalaron.
De persistir el silencio oficial, advirtieron que “la suspensión total de las prestaciones se tornará inevitable”, generando un perjuicio directo para los jubilados y pensionados de la región.
Reclaman:
La regularización inmediata de la deuda existente.
Una reunión urgente para consensuar soluciones que garanticen la sustentabilidad.
La reactivación de una “mesa técnica” de trabajo para adecuar los aranceles.
Entre los firmantes de la provincia de La Pampa que acompañan este reclamo se encuentran el Sanatorio Santa Rosa, la Clínica Argentina, la Clínica Modelo y la Clínica Regional. Estas instituciones se suman a una larga lista de prestadores de Río Negro, Neuquén y Chubut que esperan una pronta respuesta para evitar que la situación “escape a todo control”.

