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Por Javier Urban * Mirá que distintos son, frente a los y las legisladoras, Milei y Ziliotto. Uno insulta, el otro propone. El peronismo busca el rumbo, porque esto se tiene que acabar. Producción y trabajo frente al desastre total. En La Pampa ¿habrá operativo clamor? Cambios que no sorprenden y desaires que enojan.
Ya estamos en marzo, mes que, como todos los años, retoma la temporada política a pleno, algo que está representado con los discursos del presidente, los gobernadores e intendentes, según el ámbito legislativo que dejan inaugurado.
Y el domingo el presidente Javier Milei habló en el Congreso, así como el gobernador Sergio Ziliotto lo hizo en la Legislatura provincial, en presentaciones absolutamente dispares, hasta más allá de lo previsible.
Lo de Milei se limitó a una catarata de agresiones contra los peronistas, despotricando contra opositores y empresarios en un papelonesco show que recordó a sus épocas de panelista televisivo, abandonando así su promesa de no insultar. Y, pese a lo bien que le está yendo en materia política legislativa (en sesiones extraordinarias supo juntar el acompañamiento de cuanto legislador/a está del centro a la derecha y “comprar” a varios más, e hizo ley la Reforma Laboral que beneficia a grandes empresas y plataformas, pero perjudica a trabajadores, jubilados y sindicatos; porque no importan los accidentes laborales, importan los juicios que tienen que pagar las empresas; no importan las enfermedades laborales, solamente es fundamental cuidar los números de los patrones; no sirven los años de antigüedad, apenas el presente es funcional a los intereses de los empresarios; y es tan regresiva que en uno de los artículos dice con claridad que se pagará en pesos, dólares o especias, la sal del siglo XV, en pleno XXI.

También durante el verano consiguió que sea ley el Régimen Penal Juvenil, bajando la edad de punibilidad a los 14 años lo que implicará más niñes y adolescentes encarcelados sin resolver los problemas asociados a la violencia, cuando en todo el país, sólo 226 jóvenes de entre 16 y 17 años están detenidos por delitos contra las personas y apenas el 0,5% de las sentencias condenatorias corresponden a menores. A esto se suma la situación crítica de los centros de detención —hacinamiento, frío, hambre y violencia— y la ausencia de políticas de reinserción, en un contexto donde más de 1,8 millones de niñes y adolescentes viven en situación de pobreza) no ofreció un solo anuncio, ni siquiera la modificación de la ley de financiamiento universitario, ya sancionada, vetada y vuelta a sancionar, que estaba en carpeta y es por lo que ya tendrían decidido ir. Llamando insistentemente “chorra” a la ex presidenta, “empresaurius” a la casta de industriales con los que ahora no simpatiza, denigrando cuanto le fue posible la investidura del parlamento e ignorando (haciendo que en la transmisión televisiva se le cortara la cabeza en su imagen) a su vice, Victoria Villarruel; el neuro-divergente retomó la rabia adolescente que había empezado a moderar tras la derrota electoral en Provincia de Buenos Aires, en septiembre pasado.

Ziliotto, un señor
Aunque más aburrido, en su discurso, el gobernador, ante diputadas y diputados, hizo lo que es habitual, anuncios que se reservan para este tipo de ocasiones. Es así que Ziliotto aseguró que frente al «abandono nacional, la falta de trabajo y el cierre de empresas, nuestro principal objetivo seguirá siendo el bienestar de La Pampa. Un bienestar que sólo se construye con la productividad de la economía y con la oportunidad laboral y la seguridad económica de nuestro pueblo» y se despachó con lo más saliente de sus adelantos: el «Plan de Desarrollo Económico y Productivo 2026-2030» con la pretensión de «diversificar la matriz productiva, agregar valor y fomentar las exportaciones». Anunció que el BLP dispondrá de créditos productivos bonificados, ya que estarán exentos de Ingresos Brutos y Sellos, reduciendo el costo financiero en un 10%; que por ley los desarrolladores de software y proveedores de insumos para energía distribuida, podrán compensar impuestos provinciales con el pago de sueldos; que las empresas podrán cancelar tributos provinciales, aportando a la formación/educación de recurso humano calificado; que se ampliará el Parque Agroalimentario en Santa Rosa y se levantará un Parque de Actividades Económicas en Pico, en articulación público-privada; y que se implementarán créditos para la transición energética, que favorecerán a las Pymes, un fondo de capital semilla para proyectos educativos, y el programa de becas «Iniciar» para que estudiantes universitarios se vinculen con empresas locales.

El programa opositor
Lo del domingo dio muestras de lo que se viene. Una vez más Milei apuesta a instalar un clima afectivo donde el miedo, la angustia y la desconfianza funcionan como dispositivos de gobierno. La operación es conocida: construir enemigos disponibles, Cristina vuelve a ser la elegida, que puedan ser señalados como amenaza, y encuadrar allí todas las frustraciones sociales. Una simplificación brutal que, aun así, le supo rendir políticamente.
Y es lógico que vuelva a apelar a eso, ante la recesión seguida de estanflación y depresión económica que ha llegado a ser indisimulable (el gobierno argumenta que ha cambiado el hábito de consumo, pero las ventas por internet de productos de almacén, lácteos, bebidas, carne, no existen o son muy bajas; lo que ocurre es que el distópico gobierno de la LLA aumenta exponencialmente, por arriba de la inflación, determinadas tarifas que hacen que haya un conjunto de servicios esenciales o de primera línea -aumentos en las tarifas de servicios públicos y canasta escolar, que habrán de precipitarse este mes adheridos al renovado impacto del precio de alimentos- en un contexto donde los salarios pierden contra la inflación. Los alquileres, la luz, el gas, las expensas, aumentan más que la inflación.
Entonces, el laburante, primero y antes de todo, con su sueldo, que pierde contra la inflación, afronta todos esos gastos y después de pagar todo eso, le queda, de su ingreso, un disponible muy pequeño para hacer frente a gastos en otros bienes, incluidos los alimentos, con lo cual, cae el consumo de estos productos) con consecuencias espantosas como el cartel que les anunciaba, a los trabajadores de FATE en San Fernando que “nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo” hundiendo en el devastador universo del desempleo a casi un millar de empleados, un millar de familias, unas 3000 a 5000 personas, unas 2000 niñas y niños; en un contexto en el que las importaciones asiáticas en neumáticos crecieron en un 35 %. Pero también los 50 kioscos que cierran diariamente, las quiebras de empresas lácteas, los procesos de despidos y suspensiones en cualquier rubro que no esté vinculado a energía, minería y agro, cuyo impacto en mano de obra es inferior al 10 por ciento. Hay industriales y pymes acogotados, endeudamiento masivo con las tarjetas de crédito, aumento de cheques rechazados y crédito prácticamente nulo.
Aunque también, hay que decirlo, significativos voceros del empresariado salieron a respaldar a Milei. Y eso tiene una explicación. El empresariado argentino siempre quiere ser el poder de turno porque vehiculiza su manera de hacer negocios, haciéndolos de la mano del Estado. Por eso aplauden constantemente, aunque hipócritamente, como focas. Hoy, vende menos, tiene menos mercado, pero tiene la esperanza de que, con la reforma laboral, Milei le elimine la contingencia laboral (ya no les será caro despedir trabajadores) que, en el valor de la mayoría de los activos de las empresas, ocupa un lugar importante. Paralelamente tiene la esperanza de que les baje los impuestos. Entonces, esos dos cambios, piensan los empresarios, justifican pasar dos o tres años de recesión, porque lo que deja para después es un valor del aumento del stock, y el flujo se puede recuperar. Ahora, las patronales derivarán ahí, a la cuenta FAL, una parte de los salarios que pagan, lo que hasta ahora era su aporte obligatorio a la Anses. Eso, para que el Estado se haga cargo de las indemnizaciones con lo que hasta hoy iba a la caja de jubilados y pensionados, que pasa a unos fondos de administración privada (bancos, compañías de Seguros, billeteras virtuales).

Pero eso genera una pérdida de recursos fiscales que terminará convirtiendo en equilibrio al superávit primario y en déficit fiscal al equilibrio financiero. Entonces, si el gobierno tiene una política de déficit fiscal cero, va a tener que subir la recaudación un punto y medio del PBI para volver a tener el superávit fiscal primario y equilibrio financiero. Eso es aumentar la base imponible o sea aumentar nuevamente la presión fiscal. Por lo que terminará siendo un palo en la rueda, ya que, al empresario, tal vez se le haga más barato despedir gente, pero no va a ganar más dinero. Y si no gana más dinero, o no mejora sus márgenes, o no produce más o no factura más, o no se da todo eso junto, o varias de esas cosas juntas, no va a contratar gente y no va a tener un mejor flujo. Y los stocks se alimentan de los flujos.
Entonces, a ese stock que el empresario cree que va a mejorar (esa es su esperanza) después el flujo a futuro lo va a volver a deteriorar.
Insistiendo en que “seguimos siendo de las economías más cerradas del mundo”, Toto Caputo dixit, el gobierno (además de mentir subestimando la inflación con la medición del INDEC para sobreestimar el crecimiento y los salarios en términos reales, subestimando la pobreza y la indigencia) asegura que las importaciones buscan favorecer la inversión y la competencia. Y ahí está el huevo y no lo pise: desde que el energúmeno es presidente, la Argentina perdió 180.000 empleos en el sector privado registrado y, definitivamente es un ratio de sacrificio muy alto, porque se destruyó ese nivel de empleo para llegar solamente a un nivel de PBI e inflación que es más o menos idéntico al de 2011, al de 2015, al de 2017 y al del 2021, tres gobiernos distintos. Si nos vamos a quedar con este mercado de trabajo y 30% de inflación anual y este nivel de PBI, el gobierno de Milei es un fracaso, porque, por ejemplo, se acaba de anunciar la mayor inversión en materia de minería en Argentina de 6.000 millones de dólares que en 6 años generaría un máximo de 1.100 empleos, apenas cien más que loe que echó FATE al haberle destruido su empresa con la importación de neumáticos.

A ese ritmo no habrá refugio (monotributistas, servicios personales, apps, rebusques como vender importaciones por mercado libre) que aguante, porque los precios de traslados de paquetes y de personas, los precios de importaciones, también están bajando y eso es una mala noticia porque lo que está pasando es que ese sector se está empezando a saturar: empieza a haber más conductores de aplicaciones, que pasajeros. Definitivamente, de abrirse la economía argentina en su conjunto, frente a una producción como la china altamente subsidiada (algo ratificado por el FMI) podría sobrevivir no más que el 15-20% del total del empleo que tiene la Argentina.
La buena noticia es que la oposición, el peronismo, ha empezado a hacer su autocrítica (lo dijo el diputado nacional Miguel Pichetto, después de haberse reunido con Cristina: «el peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar que cualquier gobierno peronista es mejor que este gobierno que nos está mandando a la miseria”) y parece haber descubierto que “Frenar a Milei” (postulado que no le alcanzó en las elecciones del año pasado) no es un programa, sino apenas una consigna limitada y que refleja desconexión social. Y más allá de que la batalla también sea emocional, simbólica y afectiva, desde lo racional tiene que volver a Perón: “gobernar es generar trabajo».
Y el Ruso Ziliotto, en su discurso del domingo, reconoció que la cosa va por ahí. «La Pampa tiene orden trabajo y cobertura social, algo que nos enorgullece pero también algo que comienza erosionarse», dijo. «Cada acto de supuesta modernización es un dolor para quienes quedan rezagados. Ante todo ello trabajaremos para dar respuestas».
Al delinear los ejes de su gestión en un contexto complejo, marcado por el «abandono nacional» y la «caída de la actividad económica», dijo que las líneas centrales de su administración para este año, tendrán un fuerte énfasis en lo social, pero también en lo productivo, sumándose así a quienes desde el peronismo plantean la unidad del espacio para enfrentar escenarios como un posible balotaje en 2027, combinando el movimiento territorial con un perfil productivista.
Arranca este 2026, entonces, con un programa opositor medianamente consensuado (el de un Estado productor con controles cambiarios y de precios, lo que se promueve desde el núcleo duro cristinista, o el de una estabilidad macro con desarrollo productivo), a lo que debe seguirle la construcción de un nuevo liderazgo dominante que ordene y elija la opción de síntesis que se le ofrecerá a una sociedad que, antes o después, necesitará superar los estragos de la experiencia libertaria. Y hoy por hoy, parece ser desde el armado de los gobernadores desde donde emergería ese liderazgo.

Uno de los principales dirigentes que trabaja en la estrategia nacional de Axel Kicillof asegura que la cesión de la presidencia del PJ bonaerense por parte de Máximo Kirchner a Kicillof, fue fruto de una decisión política (seguramente acordada con Cristina) que incluyó un guiño a la candidatura presidencial del gobernador bonaerenese y que, «la etapa que se abre exige ampliar, integrar y construir una mayoría social más extensa, capaz de disputar poder en un escenario nacional cada vez más fragmentado». Dicen que Kicillof profundizará las recorridas «con la gente, sin escenarios», con los gobernadores afines. Ya estuvo con Gildo Insfrán en Formosa y figuran en su agenda Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Ricardo Quintela (La Rioja) y una visita a La Pampa para juntarse con Ziliotto. También, reuniones con referentes en las provincias donde no gobierna el PJ o son peronistas al modo local, como Córdoba, y así dar vuelta la página y abrir una nueva etapa. En ese movimiento hay también una señal: liberarse de cargas políticas del pasado y empezar a moverse con una mochila más liviana. La idea es llegar a fin de año con una estructura sellada y funcional, para que, como dijo un intendente, vuelva la etapa «del Clío» pero a nivel nacional.
Lo angustiante
Más acá de todo eso, por más que la queja en forma de “chicana” de algún intendente sea que “a Sergio se le hace difícil juntarse con nosotros, pero siempre está al pie del avión para atender cuanta entrevista en los medios nacionales le demandan”, al gobernador no lo deja dormir tranquilo la situación provincial. Y fue revelador de eso, lo que marcó en su discurso del domingo, cuando llamó a sostener el «activo» de la tranquilidad social pampeana: «Nos quieren llevar a un lugar que no hemos vivido en la historia» apuntó, para luego reafirmar: «La Pampa tiene orden trabajo y cobertura social, algo que nos enorgullece pero también algo que comienza a erosionarse», dijo.
Ocurre que es el primero en saber que, por más que los aumento que la provincia otorgó el año pasado a sus empleados está “muy por encima de la media nacional y de otras provincias”, como también subrayó el domingo; ese 42,3% no alcanza para recuperar la «notable pérdida de su poder adquisitivo» por el contexto inflacionario.

Y si bien eso no deja dormir al “Ruso”, pone cada vez más nerviosos a los representantes gremiales que rechazaron de una, la propuesta de aumento salarial que les hicieran en la paritaria de la semana pasada. Los de la mesa intersindical no dejan de reconocer lo meritorio que es que perdure la paritaria para establecer aumentos salariales y consideran a la cláusula gatillo, ligada al incremento de la inflación, como herramienta válida a ese fin. Ahora, lo que los sindicalistas manifiestan es que esa validez se pierde ante un gobierno nacional que miente en cuanto a la inflación real. “Lo que el gobierno provincial tiene que entender es que la cláusula gatillo se desestimó cuando en octubre del 2023, llegó a un 142,7% interanual, cuando Sergio Massa era ministro y devaluó un 22% después de las PASO de ese año; y también cuando al toque de haber asumido, Milei duplicó la inflación, que ya era del 13% mensual y eliminó los subsidios a los servicios y el transporte. Ahí nuestro poder adquisitivo se nos desplomó y sigue a la baja si sólo nos aumentan tomando como referencia el porcentaje mentiroso que el INDEC de Milei dice que hay de inflación”, dice uno de los referentes, que reclama “un seis por ciento de aumento todos los meses, hasta junio, o un palo 300 de salario inicial, con lo que estaríamos recuperando de verdad todo lo que perdimos”.

En el gobierno están preocupados porque al secretario de trabajo, Marcelo Pedehontaá, se le sientan enfrente, representantes gremiales, con una actitud cada vez más combativa o, cuanto menos, con una disposición menos negociadora. A los siempre beligerantes directivos de ATE, se le suman los nuevos líderes del SOEM, los cada vez “más afilados” representantes del Legislativo y la Justicia, y hasta los de UPCN, que esta vez se mostraron con poca predisposición a aceptar la propuesta del gobierno (cláusula gatillo más 2% o más 50 lucas de suma fija).
En otras circunstancias el gobierno hubiera cerrado la negociación (insólitamente es lo que hizo la UTELPA en la paritaria docente, como el aumento es poco ¿eligen quedarse sin aumento?) pero advierte que el clima social nacional, en el que se avecina un año de creciente y enorme conflictividad social, puede contagiar inéditamente a La Pampa, si no mejora sus ofertas.
Los de las Paty, nuestro Fate
Nada alentador puede ser el panorama con el derrumbe constante de la recaudación a nivel nacional, que tiene como lógica consecuencia la caída libre de la coparticipación. Es así que La Pampa perdió en febrero un 10% respecto a la coparticipación de enero, el gobierno de Milei envió sólo 96 millones 200 mil pesos, un 9% menos que en febrero del año pasado.
Eso redunda en una falta de previsibilidad que también afecta, lógicamente, a las municipalidades, que nada pueden planificar, porque no saben con qué plata contarán, aunque siempre deberán saber que será menos que el mes anterior. Insufrible.
Y en el sector privado, así como FATE es símbolo de lo que pasa a nivel nacional, el angustiante equivalente en La Pampa es el Frigorífico Pico que tiene colgados a 400 empleados. Los Lowenstein, inventores de las hamburguesas Paty, allá por los años 60, se comprometieron a pagar la carga horaria de febrero a todo el personal e intentar una venta del frigorífico ubicado en Trenel o ligarse a algún socio, para retomar la faena, algo que suspendieron, convocando, en forma rotativa al personal, sólo para tareas de mantenimiento de las instalaciones. Previamente habían echado a 190 de los 580 empleados bajo convenio colectivo, aplicando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita el pago reducido de la indemnización ante una supuesta «falta o disminución de trabajo no imputable al empleador».

Porque también esa tenemos, antes de que se aprobara la esclavizante reforma laboral, en La Pampa, su aplicación ya estaba en vigencia, o su espíritu, seguro. La nueva ley introduce la figura del prestador de servicios independiente de plataformas tecnológicas, eliminando cualquier presunción de relación laboral con empresas como Rappi o PedidosYa. El mensaje es claro: más flexibilidad, menos derechos. Pero la experiencia concreta de quienes trabajan en estas aplicaciones muestra que esa autonomía es, en gran medida, formal. Fijate, las plataformas gestionan el trabajo mediante algoritmos que asignan pedidos, fijan prioridades, aplican sanciones y pueden bloquear cuentas sin intervención humana. La posibilidad de «conectarse y desconectarse libremente» convive con sistemas de ranking y métricas que castigan el rechazo de pedidos y premian la disponibilidad permanente. En un contexto de inflación persistente y pérdida del poder adquisitivo, esta flexibilidad se traduce en jornadas más largas, ingresos inestables y una transferencia sistemática de riesgos hacia el trabajador.

Frente a esto, parecía que en nuestra provincia esa flexibilidad sin derechos no pasaría. En agosto del 2022, después de una inspección sobre jornadas, forma de cobro, quién definía horarios y zonas, y otras condiciones de la actividad, la Secretaría de Trabajo dictó la Resolución que presumía la existencia de una relación de trabajo dependiente entre Repartos Ya y los riders, y le clavó una multa de más de 9 palos. Pero hete aquí que una jueza, más mileista que Milei, Marina Álvarez revocó la sanción y argumentando que Trabajo se excedió en sus facultades al sancionar sin un control judicial de fondo, anuló desde la Cámara de Apelaciones del fuero laboral, la multa millonaria aplicada.
Volviendo a la situación de los frigoríficos, preocupa también lo que pasa en HV, el de Bernasconi, paralizado hace tres meses y sin pagar salarios ni aguinaldos desde diciembre.
La empresa se encuentra en concurso de acreedores y estaría cerrando un acuerdo con una firma china: Metatech y los trabajadores denuncian que están siendo chantajeados para renunciar (por lo que perderían sus años de antigüedad) con la promesa de recibir los pagos adeudados y de ser recontratados por Metatech, que adelantó que no se hará cargo de indemnizaciones ni de reincorporar a la totalidad de los despedidos.

Un par de cositas más sobre esto. Por más que es serio lo de la continuidad de Medanito, son muchos más los laburantes de la industria cárnica. Por eso es lógico que Ziliotto haya celebrado el acuerdo Unión Europea–Mercosur. Hasta ahora, a la carne argentina que ingresaba a la Unión Europea fuera de los cupos preferenciales tenía aranceles hasta superiores al 40%, lo que limitaba seriamente su competitividad, el acuerdo, a la Cuota Hilton le reducen a 0 el arancel del 20% que cobraba, mejorando el precio neto recibido por los exportadores argentinos. Además, se crea un nuevo cupo anual de 99.000 toneladas para el Mercosur. En el 2024, las exportaciones pampeanas hacia la Unión Europea alcanzaron los 3 millones 700 mil kilos por casi 30 millones de dólares, más de la mitad que el año anterior, ventas que explicaron más del 15% del total exportado por la provincia, con una marcada concentración en la carne bovina, que representó más del 99% del valor exportado a ese destino. Se supone que eso crecerá exponencialmente con el acuerdo, disipando el riesgo de la estabilidad del empleo en el eslabón frigorífico de la cadena bovina. Pero guarda con el entusiasmo, no sea cosa que nuestros frigoríficos queden en manos chinas porque ¿Cuánto quedará para el consumo interno y a qué precio?
Movidas de verano
En lo político sorprendió que, después del tenso momento que pasara el secretario general de gobierno José Vanini, frente a los diputados/as, solicitando, a fines del año pasado, autorización para que el gobernador pudiera efectuar cambios de ministros durante el verano, exceptuando tener que contar para ello con la autorización de los legisladores/as, Ziliotto no haya oxigenado para nada su gabinete.
La especulación que manejábamos en ese momento era que estaba cantado que Daniel Bensusan dejaría el Senado, para bajar a ser ministro de gobierno, una excusa para instalarse como precandidato a gobernador, aspiración que ya a esas alturas había hecho público tener, cuando «me siento preparado», dijo. La especulación que se tiene ahora es que, cuando Ziliotto hizo su balance de fin de año y anunció que “no hay ninguna alternativa de que el peronismo quiera seguir gobernando en 2027 si no hay unidad” le mandó un mensaje a Carlos Verna, que podría estropear haciéndolo bajar al Pali, a quien el ex gobernador había responsabilizado, en su momento, el año pasado, el día de las elecciones, de ser quien no lo invitó a participar de la última campaña electoral.

Tal vez Ziliotto, que también supo decir “me parece bárbaro que aparezca más de un candidato», esté esperando que se desate o no el operativo clamor, para luego determinar si juega o no la carta Pali. ¿Qué es el operativo clamar? Lo que adelantáramos hace bastante, el año pasado, cuando decíamos que desde el Norte viene bajando la opción “Messi y 10 más”.
En ese sentido no son pocos los que admiten que el vernismo se ha dispuesto a quedarse con todo. En el contexto de la situación personal que atraviesa el gobernador que, se supone tendrá que licenciar el cargo en varios lapsos, es lógico que ratificara a Hernán Pérez Araujo como vicepresidente primero de la Cámara, para asegurarse la línea sucesoria mientras Alicia Mayoral ocupe el sillón del Centro Cívico. Pero lo significativo, aunque no sorpresivo, fue el desplazamiento de Espartaco Marín de la presidencia del Bloque, que quedó en manos de Daniel Lovera. Sin embargo, esa movida no habría sido motorizada únicamente por el vernismo. Cuentan que desde el Ejecutivo le facturan a Taco el mucho tiempo que la Cámara estuvo paralizada cuando, en 2024, Ziliotto envió el proyecto de aporte solidario que, cuando logró que lo trataran ya ni siquiera fue parecido al original. Y lo mismo pasó el año pasado, con el proyecto de llamado a licitación por Medanito. Francisco Torroba, recién fue encontrado como la Emilce Ozán de estos tiempos, cuando desde el vernismo modificaron el proyecto original que meses antes había enviado el gobernador.

Y hubo otros dos hechos que sellaron la suerte de Marín. Muy molestos habrían quedado los de la mesa chica del Consejo Partidario cuando, les pidió un tiempo para definir si desde su línea, Convergencia, aceptaban que Lichy Marin fuera como segunda candidata a diputada nacional, que es lo que se había definido. Algunos hasta dicen que pidió ese tiempo para consultarlo al ex gobernador y eso los hizo sentir ninguneados. Y el otro, es el indisimulado acercamiento que ha tenido en los últimos meses a Luciano di Nápoli, que el año pasado vio frustrado su intento de desafiar a las autoridades partidarias y ahora volvería a desafiarlos si no lo eligen como candidato a gobernador. Como a los que definen, las extorsiones no les caben, Taco no tuvo quien lo defendiera.
Y si de malestar se trata, mucho generó entre los funcionarios del gobierno la actitud del intendente de Santa Rosa cuando, primero, sorprendió, desechando la asistencia del comité de crisis especialmente conformado por la vicegobernadora a cargo del Poder Ejecutivo, junto a Defensa Civil, Bomberos de la Policía, cuerpos de bomberos voluntarios de localidades vecinas y la totalidad de las fuerzas de seguridad disponibles, frente a la violenta y destructiva tormenta que afectó a la ciudad capital el 18 de febrero. Y después cuando, durante y posteriormente al monumental trabajo que esas instituciones desplegaron, el intendente salió, solo, a recorrer la ciudad convocando únicamente a la prensa para que lo acompañe.

Más allá de eso, fue gigantesca la reacción del comité de crisis en conjunto, del municipio en particular (notable la disposición de los empleados municipales, todos saliendo a la calle, relegando el destrato del que vienen siendo víctimas, sobre todo con la tercerización de sus tareas específicas, que los deja sin nada para hacer en las horas de trabajo. Ellos dijeron, como siempre, presentes) y de los trabajadores de la CPE que se prodigaron para que, en poquísimo tiempo, todo ya esté normalizado. «¡Chapeau!».

