
Lo de Milei, su destrucción de la economía y la desesperación de Toto Caputo por conseguir más deuda, no se aguantan más. Todo cambió en la administración política de La Pampa, no hay sectores en pugna. El acuerdo reposiciona y a muchos, desespera. Hay ganadores y perdedores.
(Por Javier Urban) La cantidad de acontecimientos, que siguen en pleno desarrollo, que han ocurrido en las últimas dos semanas han sido memorables. Tanto en la política nacional, como en la pampeana, se podría decir que fueron, si no decisivos, justamente por la dinámica de los hechos, poco menos que decisivos. En el orden nacional va quedando cada vez más expuesto que el relato oficialista se basa en una gran ficción de fondo, en la idea de que el ajuste fiscal y la transferencia de ingresos del trabajo hacia el capital fueron el costo a pagar por la estabilidad, un relato que se ajusta poco, con consecuencias que demuestran que cada vez menos, a la realidad. Y en La Pampa, sobre todo en el peronismo pampeano, lo que ha ido quedando es un nuevo panorama que ha perfilado eventualmente a varios beneficiados, pero fácticamente ha colocado a algunos en medio de un ataque de nervios.
La realidad nos ha revelado a todos y todas, los y las, argentinos que lo queramos ver, que las políticas monetaria y fiscal sólo sirvieron para provocar el estancamiento de las actividades productivas. Y si bien las recesiones, aunque de la peor manera, siempre ayudan a que no se convaliden las alzas de precios, el verdadero freno, relativo, de la inflación, fue el freno sobre el precio del dólar. Por eso tampoco es verdad que la inflación esté controlada, como el dólar comenzó a deslizarse, también lo hicieron los precios. Desde el piso de 1,5 por ciento de mayo del año pasado, la inflación nunca dejó de crecer. Y, aunque la mayoría de las consultoras adelantan que la inflación de febrero bajará unas décimas del 2,9% que marcó en enero, también aseguran que se ubicaría cómoda por arriba del 3% si el gobierno no hubiera decidido abortar la implementación del nuevo IPC, que ponderaba de una manera más cercana a la realidad el peso de los servicios públicos en el costo de vida. O sea, un desastre definitivamente incontrolable.
Primeriando y ordenando
Mientras a nivel nacional se ha llegado a escuchar que un importante sector del peronismo estaría promoviendo una gran primaria para definir el o la candidato/a a presidente y con ella empoderarlo de gran forma; por otro lado, otros, creen que es la hora de configurar un gran pan-peronismo porque en el 27 enfrente “estará el mayor partido político de la Argentina que es el antiperonismo”; y Axel Kicillof decidió un giro en su plan de recorridas provinciales, que ya había comenzado por La Rioja y tenía dispuesto acelerarla en estos primeros meses del año. El gobernador de Buenos Aires ni siquiera se hizo presente en el lanzamiento de su espacio en la CABA, donde habían fijado el kilómetro 0 en el barrio de Flores. Postergó todo para el segundo semestre, después del Mundial, dicen, sin aclarar el por qué de esa posposición, en una contramarcha que no muestra a su tribu demasiado ordenada.
En La Pampa se van conociendo detalles de lo que fue la decidida confluencia de sectores a los que se los daba por enfrentados y más pronto que temprano exhibieron una unidad que sorprendió y dejó consecuencias.

Según varios, fue porque dejar lugar a las especulaciones en torno a las intenciones de quienes creen que les “calza el saco” (el propio gobernador Segio Zliotto había dicho que “van a aparecer candidatos… me parece bárbaro. Es un enorme, pero un lindo desafió elegir entre más de uno que tenga potencialidad para ganar una elección, hay varios compañeros y compañeras que se sienten con entidad, y bienvenida sea») no hace otra cosa que potenciar las aspiraciones de quienes desde la oposición avanzan con la idea de que “es la hora, si nos juntamos todos, desbancamos al peronismo por primera vez en la provincia”. De nuevo lo que decíamos líneas arriba, hoy parece consolidarse aquello de que el antiperonismo es el partido más importante del país, ¿por qué no en La Pampa?
Como sea, mucho antes que en otras oportunidades, Carlos Verna, de quien en las últimas décadas el peronismo pampeano viene esperando su decisión, respecto a las elecciones que se avecinaran, para advertir la suerte que correrán en su conjunto, esta vez tomó el toro por las astas e intervino de una forma mucho más contundente que el de sólo un “guiño”.
El ingeniero con base de operaciones en Pico, el 31 de octubre de 2020, con su “los muertos que vos matais gozan de buena salud” mantuvo la expectativa de su participación como candidato, o elector de los candidatos, para las elecciones legislativas nacionales del 2021; después, nos hizo saber que “yo no tuve un carajo que ver con esas elecciones (que perdió el peronismo) en las que se olvidaron de Pico, ningún candidato fue de acá”. Activamente estuvo en el 2023 cuando, con una candidata a vicegobernadora piquense y vernista, Alicia Mayoral, Pico se impuso por más de 10 puntos sobre los candidatos de Juntos por el Cambio, para que Ziliotto fuera re electo. Verna celebró que Pico volvía “a ser la capital del Peronismo”. Y fue el 20 de febrero del año pasado, menos de 8 meses antes de las elecciones, cuando Verna anunció que su línea, la Plural, no aportaría candidatos, y el peronismo perdió por goleada en Pico, y apenas por un puñado de votos se impuso en la provincia.

Esta vez, largamente más de un año antes de las elecciones, el ingeniero dispuso hacerse cargo de la demanda de la hora y alineó a su línea interna para dar batalla.
“¿Te acordás lo que pasó el 3 de enero?” me preguntó un allegado al ex gobernador. “Tres de enero, 3 de enero…no…¿qué pasó?” le consulté en medio de la charla en la que me aportaba data de lo que venía pasando, desorientado, porque recién comenzaba el nuevo año y no volaba una mosca en el ámbito político provincial.
“Ja, ja, ja, no, te estoy hablando de lo que pasó cuando EE UU bombardeó Venezuela, desplegó unas pocas tropas, secuestraron al presidente Maduro y se lo llevaron preso junto a su mujer…después acordaron con la Delcy Rodríguez y listo. Pensalo, lo mismo que Trump, hizo Carlos”.
Los que quedan en pie y los que desesperan
Suena exagerado, pero…mucho se venía hablando del desgaste de Espartaco Marín como presidente del bloque. Fundamentalmente disgustó a Verna que no se hiciera cargo de su presencia en aquella reunión de diputados de la Plural (sólo ellos) en junio pasado. Fue cuando salieron con dureza a apuntar a la Secretaría de Energía de La Pampa por la crisis que se estaba generando en 25 de Mayo por la indefinición para aprobar la ley de El Medanito, diciendo que no hubo suficientes controles por parte de las autoridades gubernamentales. Aquel documento fue presentado por los vernistas como una declaración conjunta, aunque sólo fue firmado por ellos y aquella borrada del presidente del bloqueo quedó como entripado, porque decían que en esa reunión había estado. Y justamente por haber estado allí y no poder acercar posiciones con los de la Plural, desde el gobierno de Sergio Ziliotto también quedaron disgustados con el hijo del 4 veces gobernador.
Pero el conservadurismo que lo caracteriza a Ziliotto y la intrascendencia de los meses veraniegos, hacían inimaginable cualquier cambio inmediato. Hasta que Verna, como Trump al toque de año nuevo, dijo es ahora y pasó.
Pasó que sin previa reunión informativa, ni mucho menos anuncio oficial, se lo desplazó a Marin de la presidencia del bloque y, en acuerdo con Ziliotto, el hombre de extrema confianza de Verna se hizo cargo de ese lugar, con lo que todo lo que el peronismo en la Legislatura haga o deje de hacer, será impulsado o aprobado por Daniel Lovera, que tendrá facultad de veto ante cualquier propuesta.
Se asemeja a la movida de Trump en Venezuela porque el gobierno no queda literalmente en manos del vernismo, pero la confirmación una y otra vez (comunicado de la línea Plural Santa Rosa y afirmación y reafirmación de Lovera de que Ziliotto es de la Plural Santa Rosa) de que el gobernador es vernista, nos hace ver que definitivamente queda sepultada la intención (muchas veces amagada) que varios tenían alrededor del mandatario de conformar un nuevo espacio.
Cuando poco más de una semana antes de la elección general del 2021, Ziliotto aclaró firmemente que no era su intención hacer una línea interna, todos lo asociaron a un desesperado intento por contar con el apoyo vernista, después que en las PASO el peronismo fuera derrotado, como también ocurrió en la general.

Aquello quedó lejano en el tiempo y los más cercanos al Ruso nunca resignaron su aspiración a que se animara a ser otro de los varios Edipos tan comunes en la política en general. Que el gober no se desprendiera de los funcionarios de los que Verna decía que no funcionan y pedía literalmente que los cambiara, les alentaba a ilusionarse con esa ruptura que los movilizaba. En general siempre se habló de uno de sus secretarios como el más interesado en eso.
Nunca se sabrá si en algún momento Ziliotto tuvo esas intenciones, porque lógicamente, ahora, se impuesto un acuerdo definitivo para que en las cuestiones centrales del gobierno será Verna el que oriente a Ziliotto, lo veremos en las próximas horas cuando la adjudicación de Medanito se resuelva como juntos Verna y Ziliotto quieran. Como ocurre en Venezuela, donde la presidenta a cargo, le vende a EE UU todo el petróleo que Trump quiere.
Pero poniéndonos a pensar son bien parecidos los casos eh. Porque no sólo el ingeniero tomó el control como lo hizo Trump, sino porque así como secuestraron y llevaron presos a Maduro y a la primer combatiene; la movida vernista clausuró al Taco y, sobre todo, a ese funcionario otrora tan empoderado que, cuando Alicia Mayoral ocupa el sillón de Ziliotto, cuando éste no está en la provincia, ya no lo recibe, algo inconcebible por el rol que semejante funcionario tiene en todo Poder Ejecutivo, pero lógico después de los insultos del año pasado, en la previa al día de elecciones.
Y naturalmente el panorama político en general se vio alterado con todo esto. Fundamentalmente en el peronismo, donde la decisión de quien será el próximo candidato a gobernador ya no será una disputa donde más beneficiado se vería el que contara con el apoyo de uno de los dos popes, si no que ahora serán los dos quienes acordarán la carta a jugar.
Y ese reposicionamiento deja a algunos con mayores posibilidades y a otros sumamente preocupados. Y no fueron casualidades lo que unos y otros se apresuraron a mostrar.
Las sucesivas apariciones mediáticas, la semana pasada cuando los hechos estaban en pleno desarrollo, de Daniel “Pali” Bensusan, que supo aprovechar la coyuntura de tratamientos de temas grosos en el Senado, lo muestran como un sobreviviente con proyección. Porque si bien Verna lo había señalado como quien no lo invitaba a participar de la campaña del año pasado, siempre fue de su riñón, lo sindican como de la Plural Santa Rosa y goza del respaldo de Ziliotto, que hasta se podría decir que lo cuidó no bajándolo del Senado para que haga campaña desde un lugar en el Ejecutivo.

E incómodo, dicen, ha quedado el intendente de Santa Rosa, que demostró su sorpresa haciendo mover a sus trols con análisis insólitos que hasta muestran su desesperación.
Siempre se dijo que la idea madre de Copete fue la de convencer a Ziliotto que se imponía la hora de Santa Rosa para desplazar la hegemonía piquense cada vez que se resolvía quién debía gobernar La Pampa. Se incluiría al diario La Arena para conformar esa tríada dispuesta a mudar el poder desde el norte. Y se entendió que algún guiño siempre le hacía el gober cuando le bancaba, con fondos provinciales, la reconstrucción de una capital detonada como la que recibió di Nápoli después del desastre Altoaguirre.
Aunque después, y experimentando que no se podía ganar la provincia sin el apoyo vernista, hizo trascender cortocircuitos con el gobernador para que se leyeran como acuerdos con el ex gobernador. Al punto que hasta amenazó con enfrentarlo por la conducción partidaria. No le dio la nafta, pero además, nadie podría asegurar que eso es lo que Verna quiso que hiciera. Es más, hasta recibió el repudio de Ziliotto, cuando planteó la necesidad de modificar el modelo histórico de provincia que encarna el Partido Justicialista. ¿Sólo a Ziliotto habrá molestado semejante declaración?
E insólito fue lo que, con letra de peperina le publicaron en rebuscado análisis donde dieron vueltas y vueltas, para hacer creer, en la nota, que luego de todos estos cambios, quedaba claro que era el elegido por Verna…pero terminaron publicando la foto que lo alinea a todo lo que el ingeniero terminaba de remover: di Nápoli abrazado por toda Convergencia, diputados y concejales. La imagen de chofer de ambulancia recogiendo a los heridos que la movida dejó, ubican más que mil palabras de qué lado está.
Realidad incontrastable
La semana que dejamos atrás dio muestras acabada de lo que se viene. Moody’s, una de las principales consultoras de riesgo de todo el planeta, dio a entender en un informe, que era imposible en la Argentina, la aplicación de la reforma laboral de Milei. También The Economist, uno de los diarios neoliberales más importantes del mundo, gran defensor en Gran Bretaña de las políticas del presidente argentino, planteó que después de haberlo escuchado y visto, en su discurso del primero de marzo, entendían que el formato con el que el libertario pretendía llevar a la República Argentina a los rebencazos, de acá en adelante, no era muy conveniente. Por otro lado, seis Bancos de los más respetados en Wall Street, prácticamente que calificaron al de la LLA como un gobierno que se está despidiendo, básicamente porque le recomendaron a sus clientes que abandonen el barco, que retiren capital más intereses, que se lleven la ganancia y a otra cosa, porque ya este sistema no da más señales de vida. Entre esos bancos, importantísimos, está el Bank of América, ni más ni menos, que planteó, ya sin eufemismo: atentos inversores, una eventual derrota de Trump en noviembre, acabaría definitivamente la Argentina de Milei. Así, ven el futuro cercano argentino, en el mundo.
Ahora, más contundentes fueron las publicaciones argentinas. Fijate, Ámbito Financiero publicó un informe secreto del Servicio de Investigaciones del Congreso de los Estados Unidos del 30 de diciembre de 2025, en el que asegura que la Argentina enfrentará decisiones políticas muy difíciles en el corto plazo, puntualizando en el incumplimiento de su deuda. O sea que está diciendo que Argentina va camino al default, que no tiene como pagar los próximos vencimientos y urge permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso. Definitivamente afirma que tendrá que asumir que tendrá que devaluar. Insisto, el Servicio de Investigaciones del Congreso de los Estados Unidos, reveló dos destinos para la Argentina: asumirse como un país que va a defaultear y permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso: devaluar. Pero agrega que, si Argentina busca apoyo financiero adicional de Estados Unidos, del FMI o de otros prestamistas oficiales, las perspectivas de obtenerlo son inciertas. O sea que plantea que se cerraría la canilla, que lo del 2025 fue demasiado. Los 20 mil millones de abril, el swap de principios de septiembre del Tesoro de los Estados Unidos, los 5 mil millones de dólares que puso Scot Bessent para bancar la corrida cambiaria que se llevaba puesto el gobierno antes de las elecciones de octubre, más el consorcio de seis bancos que puso 3 mil millones de dólares para pagarle a los bonistas el 9 de enero y los 800 millones de dólares que sobre mediados de mes pasado puso el FMI para, a través de un asiento contable, pagarse a sí mismo la cuota que se tenía que cubrir. Fueron 45 mil millones de dólares entre abril del año pasado y enero de este año. Bueno, ya está, listo. Ya pusimos todo lo que hay que poner, dice Estados Unidos, el trabajo del Servicio de Investigaciones del Congreso de los Estados Unidos, que calificó como influencia indebida sobre un comicio democrático extranjero, al apoyo financiero de Trump a Milei para que gane las elecciones y recomendó que si hay que ayudarlo otra vez, solamente se le amplie el swap y nada más. O sea nada de un nuevo crédito. Y fundamentalmente lo que dice es que, para eso, tendrá que intervenir el Congreso de los Estados Unidos, no lo deberá ser algo que Trump adopte en soledad.
Y el diario Clarín publicó que el distópico gobierno libertario está sondeando a varios países para financiarse sin volver a Wall Street, ya que no puede volver a Wall Street porque el riesgo país no cae. Es más, el riesgo país todos los días da un saltito, seguramente, también, por el efecto de la guerra, pero por ese motivo ya no puede volver al mercado de capitales cuando, según el plan Caputo para el 2026, bajaría el riesgo país y se metería en el mercado de capitales para fondear todo lo que necesitaba para este año y un poquito del año que viene. Porque es lo único que sabe, puede y quiere hacer, destruir la economía real y al no tener recursos genuinos, vivir de prestado.

Y la nota de Clarín concluye con que, al no conseguir que le preste más nada el FMI, al no prestarle tampoco los bancos internacionales, sondeó a tres países: Estados Unidos, Israel e Italia. Caputo desespera porque hay que pagar 4 mil 200 millones de dólares el próximo 9 de julio a los bonistas y no van a estar. Si no llegan de afuera, no van a estar, entonces, están buscando que cualquiera de esos tres, EEUU, Israel o Italia, o los tres en una “vaquita”, pongan esos 4.200 millones de dólares. Ahora, Estados Unidos e Israel, comenzaron una guerra que se extiende geográficamente y en el tiempo, por lo que, será muy difícil plantear que van a abrir un cajón y van a sacar la “guita”, sin tener ningún conflicto político interior. Habrá que ver cómo llegan Estados Unidos e Israel, en el marco de la guerra con Irán, de acá a julio, pero el grado de dependencia del gobierno de Milei, porque entregó absolutamente todos los resortes de cualquier sesgo de economía independiente, ha generado un desastre. Y lamentablemente estamos en un país que vive mangueando, que pasa la gorra todo el tiempo, porque decidió matar su economía real.
Y matar la economía real es una decisión política, que tiene culpa y culpables. En los dos años de la gestión del energúmeno pendenciero, la industria argentina experimentó uno de los retrocesos más profundos de las últimas décadas.
Según el Informe Sectorial de la Consultora Audemus, entre 2023 y 2025 la actividad manufacturera acumuló una caída promedio del 8%, lo que posiciona al país como el segundo peor desempeño industrial del mundo, sólo por detrás de Hungría. Y en enero de este año, la industria volvió a caer, pero de manera estrepitosa. El INDEC dice que el dato interanual (enero del 25 a enero del 26) es del 3.2 promedio. Pero maquinaria cayó el 20%, vehículos casi el 26%, textil cerca del 24%, calzado el 20.6 y la venta de insumos para la construcción, industria madre, porque moviliza un montón de industrias directas e indirectas, cayó también cerca del 3% en febrero. Es un desastre, no hay otra lectura, es un desastre. Es un industricidio porque se destruyeron 10 de las 16 divisiones de la industria nacional en un escenario recesivo del que ya no hay forma de volver atrás. Y Milei aseguró que durante su gestión «no aumentó el desempleo», basándose en la transformación de asalaridos formales en nuevos monotributistas, lo que más crece en la economía junto con el pago de intereses. Pero la realidad es que se perdieron 280.000 empleos formales. Entendámoslo, es un desastre, no hay otra lectura, es un desastre.

