
El pediatra Américo «Chacho» Taborda renunció a la matrícula profesional en el Consejo Médico de La Pampa porque reclamó que sancionaran a Máximo Pérez Oneto por su participación en la dictadura y el organismo que se encarga de entregar las matrículas hizo caso omiso a su pedido. Pérez Oneto fue juzgado y condenado como colaborador durante las sesiones de tortura durante el terrorismo de estado en La Pampa.
Máximo Pérez Oneto fue condenado en el juicio Subzona 14 II a 16 años de prisión por delitos de lesa humanidad cometidos en La Pampa durante la última dictadura.
Cuando era médico policial, fue considerado responsable de privaciones ilegales de la libertad agravadas e imposición de tormentos. Se trata del primer civil condenado por ser parte del terrorismo de Estado en La Pampa.
«Chacho» Taborda anunció su decisión y el pedido hacia Pérez Oneto en la conferencia de prensa que realizaron en el Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos en el marco de la organización del acto popular del 24 de marzo, al conmemorarse 50 años del inicio de la última dictadura militar.
Taborda contó que el reclamo fue desoído por el Colegio Médico, por lo que decidió renunciar a su matrícula.
Taborda
«Mi renuncia está motivada en que no quiero compartir la matrícula con un colega que ha sido penalizado por crímenes de lesa humanidad, por la tortura, por toda la actitud que tuvo Pérez Oneto y que no ha cumplido con los cánones éticos de la medicina», dijo.
«Mi decisión radica en que, después de un año y tres meses de que la Corte ha ratificado la sentencia, el Consejo Médico no ha cumplido con quitarle la matrícula, como ha ocurrido en otros casos, como el de Bergés, o cómo hicieron en Europa con médicos que colaboraron con el franquismo», añadió en declaraciones al movilero de Radio Kermés, Mauro Monteiro.
«El tema es que alguien que está con pena de prisión no puede estar ejerciendo. Creo que tiene que ser un trámite expeditivo por parte del Consejo Médico. Basta con evaluar cuál fue la transgresión de este médico. !Fue suficiente para quitársela!», destacó.
«Él era el médico de la seccional Primera y, por la declaración de los torturados, se supo que los revisaba y les ponía ´SN’, que significaba sin novedad», añadió sobre la intervención de Pérez Oneto.
La decisión del médico condenado implicaba determinar si se continuaba con la tortura o si se cesaba por el estado de salud. Con un ‘SN’, continuaban los tormentos.
«Es la única condena en La Pampa para un médico civil. Históricamente es trascendente la pena, sino que los propios médicos que manejan la matrícula, tienen que quitarle la matrícula», finalizó.
Foto: Mauro Monteiro.

