
Según los datos del INDEC para Santa Rosa-Toay en el último trimestre del 2025, se registró una tasa de actividad del 52%, una de las más altas del país. Sin embargo, la desocupación llegó al 7,3% y la subocupación al 11,8%, en un mercado laboral que muestra señales de tensión.
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2025, publicados el 18 de marzo, colocan a Santa Rosa-Toay en una posición llamativa dentro del mapa laboral argentino: es uno de los aglomerados con mayor participación de su población en el mercado de trabajo, pero esa alta actividad convive con niveles de desempleo y subocupación que superan a varias ciudades de tamaño comparable.
Con una tasa de actividad del 52,0%, Santa Rosa-Toay se ubica entre los aglomerados más dinámicos del país en términos de participación laboral, muy por encima del promedio nacional de 48,6% y también por encima de la media de la Región Pampeana, que alcanza el 49,8%. En términos concretos, de los 134.000 habitantes relevados por la EPH en el aglomerado, unos 70.000 forman parte de la población económicamente activa (PEA): trabajan o buscan activamente trabajo.
Sin embargo, no toda esa actividad se traduce en empleo efectivo. La tasa de empleo fue del 48,2%, lo que implica que aproximadamente 65.000 personas tenían ocupación en el período. La diferencia entre actividad y empleo —la brecha que evidencia quiénes buscan y no encuentran— se expresa en una tasa de desocupación del 7,3%, equivalente a unas 5.000 personas sin trabajo en el aglomerado.

Ese 7,3% supera el promedio de la Región Pampeana (7,7% incluye ciudades más grandes que distorsionan la media hacia arriba) y está por encima de lo registrado en aglomerados de características similares como Gran Santa Fe (4,8%), Gran Paraná (4,1%) o Bahía Blanca-Cerri (6,4%).
Más allá del desempleo abierto, el mercado laboral de Santa Rosa-Toay muestra otra señal de tensión: la subocupación llega al 11,8%, prácticamente igual al promedio nacional (11,3%). Esto significa que casi 8.000 personas trabajan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria y quisieran trabajar más. De ese grupo, la subocupación demandante —quienes además buscan activamente otro empleo— representa el 6,2%, mientras que la subocupación no demandante alcanza el 5,5%.
A esto se suma que el 19,5% de la PEA son ocupados demandantes de empleo, es decir, personas que ya tienen trabajo pero buscan activamente otro. Este indicador, que en el promedio nacional es de 16,5%, sugiere que una porción significativa de los trabajadores santarroseños no está conforme con su situación laboral actual —ya sea por los ingresos, la estabilidad o las horas trabajadas.
Si se suman todos estos grupos —desocupados, subocupados y ocupados que buscan más trabajo o están disponibles para más horas—, la presión total sobre el mercado laboral local resulta considerablemente alta.
Santa Rosa en el contexto de la Región Pampeana
La Región Pampeana, de la que forma parte Santa Rosa-Toay junto a otros diez aglomerados, es la segunda región con mayor desempleo del país después del Gran Buenos Aires. Su tasa de desocupación regional es del 7,7%, su tasa de actividad del 49,8% y su tasa de empleo del 46,0%.
Dentro de esa región, Santa Rosa-Toay se destaca por su altísima tasa de actividad —solo Gran Rosario (52,5%) y Mar del Plata (52,1%) la superan—, pero en términos de desempleo se ubica en un rango intermedio. Los aglomerados con mayor desocupación de la región son Gran La Plata (9,5%), Mar del Plata (9,5%), San Nicolás-Villa Constitución (9,4%), Gran Córdoba (8,8%) y Río Cuarto (8,6%). En el extremo opuesto están Gran Paraná (4,1%), Gran Santa Fe (4,8%) y Concordia (5,6%).
La región en su conjunto concentra 6,45 millones de habitantes en los aglomerados relevados, con 248.000 personas desocupadas. Santa Rosa-Toay aporta unas 5.000 de esas personas, lo que la hace un caso de tamaño acotado pero con indicadores que merecen atención dado el tamaño de su población activa.
Los datos de Santa Rosa-Toay se insertan en un contexto nacional de deterioro laboral. A nivel del total de los 31 aglomerados urbanos, la tasa de desocupación del cuarto trimestre de 2025 fue del 7,5%, una suba de 1,1 punto porcentual respecto al mismo período de 2024, cuando se ubicaba en 6,4%. Esta diferencia fue considerada estadísticamente significativa por el INDEC.
El grupo más afectado en todo el país son los jóvenes de 14 a 29 años: la desocupación en ese segmento llegó al 16,8% para las mujeres y al 16,2% para los varones, con subas de más de 3 puntos respecto al año anterior. En las edades centrales (30 a 64 años), en cambio, los indicadores se mantuvieron estables.
La informalidad laboral también persiste como problema estructural: el 43,0% de los ocupados a nivel nacional trabaja en condiciones informales, y el 36,3% de los asalariados no tiene descuento jubilatorio. Estos números son el reflejo de un mercado de trabajo que, incluso cuando genera empleo, lo hace frecuentemente sin las protecciones básicas del sistema laboral.

