Plan B Noticias
  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas
  • LIBERTAD DE EXPRESION
  • Sale o Sale
  • Webe@ando

Plan B Noticias

  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas

Movidas calculadas y otras inesperadas

26 marzo, 2026
Compartir esta noticia:

(Por Javier Urban) – Nadie indiferente ante cada movimiento de Verna. Al gobernador lo preocupa el hoy, más que lo que viene.  Como gobernar, producir es crear trabajo. Lo de MIlei es relato y represión.  El 24 de marzo ¿da para todo?

Es de lo más habitual, en quienes analizan la política nacional, apelar a frases de Juan Domingo Perón, algunas incluso jamás dichas por él, pero que igual se las atribuyen, con el fin de dar contexto y justificación a determinados movimientos que advierten en ese ámbito.  Es así que, por las particularidades del momento histórico que estamos viviendo, más de uno hayamos apelado a una de sus primeras afirmaciones, de cuando era el titular de la mítica Secretaría de Trabajo y Previsión, en sus primeros tiempos, “gobernar es crear trabajo”, expresión que, además de ser la inspiración tácita para cualquier proyecto de desarrollo, se convertiría en el verdadero núcleo de la doctrina justicialista. Más tarde, en sus últimos años y tras el largo exilio, el general pondría énfasis en que “la verdadera política es la política internacional”. Las 22 mil empresas y los 290 mil puestos de trabajo que se perdieron desde que Milei empezó con sus desventuras hace poco más de dos años, y la locura guerrerista genocida de Trump, le dan calce a esa afirmación del General.  Y un acontecimiento en particular de la última semana en nuestra provincia, bien puede responder a una frase que Perón, cuentan, solía decirles, más a modo de reclamo que de agradecimiento, a representantes de sectores que algo habían hecho por su retorno: “ahora a dedicarse a lo específico”. Para el quehacer político, ya estaba él.

La simultaneidad de dos potentes hechos que se dieron el miércoles de la semana pasada, marcaron claramente qué rol jugará, de hecho ya están jugando, cada uno de los referentes del acuerdo que supo sacudir por los aires, en los últimos días del mes pasado, al statu quo del peronismo en La Pampa.  Que el gobernador Sergio Ziliotto haya estrechado la mano (virtualmente o vía representantes que actuaron en su nombre) del ex gobernador Carlos Verna, poniendo de relieve que el Ruso siempre estuvo enrolado en la línea Plural despejó (definitivamente ¿verdad?) promocionados intentos por enfrentarlo, desde otro sector interno que no pocos querían implusar, pero que nunca pasaron de ser mera especulación.  Ese día y a la misma hora (un rato antes o un rato después) mientras el que el gobernador presentaba frente a los referentes de todos los sectores de La Pampa su Plan de Desarrollo Económico y Productivo 2026; el ingeniero bajaba de General Pico a Santa Rosa, para reunirse con un selecto y minúsculo grupo de vernistas capitalinos.  Definitivamente mostraron ese día que, mientras Verna empieza a tejer el entramado político para lo que viene, Ziliotto se dedicará a lo específico, su gestión de gobierno. Así, evidentemente, quedaron repartidas las cosas y ambos empezaron a deslizarse por andariveles distantes.

La aparición de Verna por Santa Rosa, se enmarca en lo que, desde fines del año pasado, hemos venido anticipando en este espacio. Como todo el peronismo, el ingeniero analiza que las elecciones del año que viene se les presentarán complicadas. Ahora, el grado de complicación es lo que lo llevará a transitar por una ruta u otra, le hará ocupar un rol u otro.  Verna es consciente de que, para que el peronismo retenga la gobernación, él es decisivo. Para ganar, tiene que jugar, comprometerse como en sus mejores épocas, cuando no dejaba dudas.

Remarcando que no es su vocero, ni mucho menos (cómo olvidar la dura respuesta a Fernanda Alonso cuando en el 2020, algunos la tomaron como su vocera), Hernán Pérez Araujo dijo, después del encuentro, que “…lo vi muy bien, enfocado en que hay que formar a los jóvenes…” y, por otro lado, agregó “como candidato es lo mejor que le puede pasar a La Pampa”.   Y por ahí pasa lo que anunciáramos el año pasado cuando, adelantábamos que el panorama post electoral que lo empoderaba a Milei como indiscutido favorito a quedarse con la re elección en el 2027, lo obligaba literalmente a Verna a plantarse como escudo protector de la hegemonía peronista en la provincia, asumiendo que sólo él podría doblegar al antiperonismo, unido tras el candidato del energúmeno pendenciero de nombre Adrián Ravier, el dueño de su franquicia.

En todo conciliábulo peronista se evaluaba el eventual contexto en el que a Milei todo le seguiría saliendo bien, a partir de un Congreso configurado de tal forma que le garantizaría la aprobación de cada una de sus iniciativas, sin sobresalto alguno. La coincidencia era inevitable, tan necesario como desdoblar las elecciones gubernamentales de las presidenciales, sería contar a Verna como candidato, porque sería el único pleno, con el que se podían imaginar el triunfo en los comicios del año que viene.  Y fue así que, desde Pico, comenzaron a hablar, cada vez con mayor insistencia, de la puesta en marcha de un operativo clamor para después del Mundial. Cuentan que los más cercanos al ingeniero no pudieron con su ansiedad, no se permitieron esperar tanto y de charlas que fueron teniendo con el Barba, sacaban en conclusión que “ganas no le faltan de volver a ir por todo” aunque les habría advertido que la demanda de los tiempos, con la gente tan embroncada, es que se vayan todos, por lo que,  “en caso de darles el sí, dispondría que sus equipos de gobierno fueran integrados con gente nueva, sin antecedentes de haber sido  funcionarios, lumpenes totales en ese sentido”. De ahí que señaláramos tantas veces que, en el año del mundial, el peronismo iría con “Messi y 10 más”. Verna y un grupo de “cualunques” en la arena política tradicional.

Claro que la dinámica de las condiciones no es para nada lineal y lo que parecía un “ir en coche” hacia la re-elección de Milei, suponiendo esto una supremacía electoral en todo el país, se ha ido desconfigurando de una manera hasta inexplicable, tanto que hoy se lo ve a Milei cuesta abajo en la rodada.  Y encima, en La Pampa, el lanzamiento de Martín Berhongaray como potencial candidato a gobernador, obligaría a Ravier y su mandante (Karina, la hermanísima) a replantearse su presencia en la alianza antiperonista, lugar que están dispuestos a ocupar únicamente con el dueño de la franquicia encabezando fórmula.

Con ese panorama menos hostil para las aspiraciones peronistas, Verna podría darle el gusto a sus seres queridos y no exponerse a jugar a fondo como única posibilidad de triunfo para el 2027. Y se reservaría el rol de “gran elector”, lugar que, con Ziliotto, acordó en la movida de fines de febrero, le sería indelegable.

“Aunque no podemos estar tranquilos, ni dejarlo tranquilo a Carlos” comentó alguno preocupado “con la maldita dinámica”, sobre “la que teníamos que influir para que Berhongaray no bajara su bandera de candidato por derecho propio y así, ante la exigencia de Karina de que el uno debía ser Ravier, terminaran yendo cada uno por su lado y ganancia de pescadores peronistas”…Pero “resulta que ahora la proyección del destino de Milei es tan malo, que no sería extraño que de acá a fin de año, el que sea motivo de preocupación vuelva a ser Berhongaray,  que en el 2023 tan cerca estuvo de birlarnos la gobernación, porque a los libertarios no les va a quedar otra que ir de vagón de cola de la formula radical…y otra vez necesitaremos del Barba, pero para ganarle a Berhongaray y ya no al de la franquicia”.

De todo eso, seguramente, habrán estado conversando los de la mesa chica de la Plural Santa Rosa, con Verna, que los sorprendió cayéndoles a matear en la tarde del miércoles.  Claro que no fue de improviso, el líder les avisó antes de arrancar desde Pico.  Y mientras Verna venía para acá, el dato de su visita se filtró y llegó a oídos del intendente capitalino que inmediatamente canceló lo agendado para el resto del día (no muchas actividades, más que su presencia en el anuncio del Plan de Desarrollo del gobernador, nada menos) y se dispuso a esperarlo. Se veía recibiéndolo al ingeniero en San Martín 50 o yendo él de invitado a la Casa Plural…¡lo que cotizaría esa foto! estuvo imaginándose largamente, por más de un par de horas…pero la llamada nunca se dió y no hizo falta que se peinara, en la foto que distribuyeron en los medios, él no salió.

Atendiendo lo específico

Naturalmente, aunque dedicado de pleno a su gestión, que el gobernador no deja de hacer política, porque lo que le quita el sueño desde hace mucho tiempo tiene que ver con una cuestión que esencialmente es política.  Los datos revelados por el INDEC del último trimestre del año pasado, indican que en La Pampa, tomando como referencia el conglomerado Santa Rosa –Toay, hay 5 mil personas desocupadas y unas 14 mil más buscan otro empleo porque sus actuales ingresos les son insuficientes. Son los peores números desde la pandemia y eso es lo que obsesiona a Ziliotto.

Peronista, para el gobernador, el trabajo dignifica y es el gran organizador de la sociedad. Y le angustia la posibilidad de que se le despelote la cuestión social. Por eso el esfuerzo por acordar con sus empleados de la administración pública y por eso también el Plan de Desarrollo Económico y Productivo que presentó el otro día y la demanda a Nación para que transfiera las obras que abandonó, con recursos, así puede pagar su concreción y generar empleo.  Lo suyo siempre es de manual, quiere impulsar la producción, para distribuir el valor agregado entre el capital y el trabajo, algo que depende de la relación de fuerzas entre los actores. Gestionar eso, vaya si no es hacer “política”.

Y así Ziiotto acompañó a las 24 empresas pampeanas que estuvieron en la Expoagro, señalando que “no hay desarrollo pleno ni justo si no es a través de la producción y el trabajo” y el Plan que presentó ante los distintos sectores productivos, tuvo como objetivo dotar de previsibilidad, un factor clave para que haya inversiones en la provincia, y facilitarles herramientas claras que les permitan seguir adelante en un marco nacional que los empuja a bajar las persianas. Y esas herramientas centralmente son financieras, tanto las líneas de crédito del Banco de La Pampa como programas de cuotas con tasas subsidiadas y financiamiento para capital de trabajo.  Cayó bien entre los empresarios que destacaron su dinámica con pretensión de acompañar a las Pymes y comercios, en este momento tan complicado a nivel nacional.

El desafío es que lo planificado salga bien, en un marco poco menos que diseñado para que todo salga mal. Hubo fenomenales resultados en cuanto a los negocios de las empresas pampeanas en la Expoagro, con operaciones por cien mil millones de pesos, ingresos que el gobierno provincial libera, exceptuándolos del impuesto a los ingresos brutos y sólo a través del Compre Pampeano hubo órdenes que llegaron a los 75 mil millones.  Ahora, esos resultados ¿redundarán en aumentos de la producción?

E incluso hasta podría suceder que la producción aumente, pero el trabajo no, generándose una apropiación desigual de los ingresos entre los actores.  Porque estamos en la Argentina de Milei, donde el PIB crece contra viento y marea por el desarrollo de sectores intensivos en capital, como el agro, pero, especialmente la energía y minería, a la vez que se destruye el mercado de trabajo, no sólo porque se contrae por el fuerte aumento del desempleo, sino porque se deterioran las condiciones de los ocupados, los salarios son bajos, tienden a decaer más y eso destroza el consumo, lo que afecta la demanda de todas las actividades ligadas al mercado interno, que es lo que provocó la caída histórica de la industria en alrededor de 8 puntos en dos años.

La Pampa, como provincia ganadera que es, está encerrada en la nueva paradoja: el precio de la carne cada vez más caro y los frigoríficos cerrando.  El derrumbe del poder adquisitivo afecta lastimosamente al consumo de carne que se desplomó en el último año un 13%, el porcentaje más bajo de las últimos dos décads.  Los argentinos y argentinas estamos comiendo menos de 48 kilos de carne por año. La lógica indicaría que menos consumo debería moderar los precios, pero ocurre lo contrario.  Es cierto que la inflación empuja los costos de energía y logística básicamente, pero, como siempre, el motivo central es la demanda internacional que produce presión alcista al precio interno de la carne, contra la soberanía alimentaria. Por eso es lógico que unos pocos (aunque mucho) hayan festejado el nuevo acuerdo comercial firmado con Estados Unidos, Milei amplió el cupo de exportación hacia este país de 20.000 a 100.000 toneladas.  La paradoja se da en que, en paralelo al deterioro del mercado interno, aunque no en un volumen determinante, las importaciones de carne vacuna crecieron con fuerza: en 2025 ingresaron al país unas 17.000 toneladas por USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas por USD 9,7 millones registradas en 2024. Vale agregar que las exportaciones también tuvieron subas interanuales tanto en volumen como en valor. El punto clave entonces, al entender de los expertos, es que la menor oferta de animales terminados, derivada de condiciones climáticas previas, continúa presionando los valores hacia arriba a pesar de la baja demanda interna. Duele en el alma que el kilo de asado pise las 20 lucas, tras una suba interanual del 67,6%.

Pero más duele que en La Pampa, que históricamente reconoce al campo como su sector productivo por excelencia, y lo acompaña con medidas reales, a través de beneficios fiscales y financiamiento en las rondas de negocios, no pueda escaparse más que de la producción primaria, sin poder agregarle valor, generando más industria local. Hoy lo preocupante es el destino de los frigorífcos que generan abundante trabajo insustituible.   El frigorífico General Pico, conocido por producir las hamburguesas Paty, recientemente desvinculó a 194 empleados, enfrenta una situación financiera delicada y la empresa, vinculada al empresario Ernesto “Tito” Lowenstein, arrastra una deuda superior a los $30.000 millones y su continuidad depende del ingreso de un nuevo inversor. Semanas atrás había suspendido a más de 450 trabajadores por la caída en las exportaciones y la presión de los costos.  Y en la misma línea el Frigorífico Bernasconi, reportó crisis y un conflicto laboral con más de 100 trabajadores, además de una deuda millonaria con proveedores.

Si el empuje a la producción, que es intento constante del gobernador, ocurre sin efecto multiplicador sectorial, sin desarrollo de proveedores locales, sin integración productiva, sin el desarrollo de manufacturas y servicios asociados, se trata de únicamente grandes ganancias para la ganadería y en menor medida para la agricultura, lo que deja satisfechas a unas pocas familias, pero lejos del bienestar a quienes les falta el laburo.

Endeudamiento mata producción

En la semana Caputo, frente a sus amigotes en el Yacht Club de Puerto Madero, anunció tener asegurado pagos por 9 mil millones de dólares para cubrir los próximos tres vencimientos de capital, julio de este año y enero y julio del año que viene. Textual dijo “ya tenemos financiamiento identificado, hablamos del mercado no del Fondo Monetario Internacional”. En criollo eso se llama más deuda, más deuda nueva para pagar compromisos viejos y encima estamos hablando de un nuevo salvataje para emparchar la economía desangrada de un gobierno que mató su economía real, sus recursos genuinos y vive de salvataje en salvataje para pagar la deuda que el mismo Caputo tomó en el 2018.

Ahora, a esa deuda él toma y la pagará en altísimo porcentaje, ese 80% de argentinos y argentinas que está padeciendo el plan económico. Y muchos más, porque con esas deudas están hipotecando tres o cuatro generaciones y Caputo, como funcionario púbico tiene la obligación de decir a qué tasa y en qué plazos. No es el CEO de una empresa privada que le dice al auditorio en dos meses voy a revelar de dónde vienen los fondos y, por supuesto, como dice la Constitución, la toma de nuevos créditos no es algo que Caputo pueda decidir en su despacho, es una decisión del Congreso (aunque sea un infantilismo aclararlo, porque hace un rato largo que eso no sucede).  La deuda Caputo la tiene con el FMI, que todavía no le ha transferido mil millones de un desembolso que está atado a la revisión de la última misión que vino aquí a ver cómo andaban los papeles de la Argentina. Y hay que tener muy en cuenta que el FMI está mirando para otro lado, porque el FMI es Estados Unidos.

Esa aparición de Caputo diciendo que va a ir a buscar más guita en el mercado privado, en el mercado de capitales, por más que diga que ya la tiene asegurada, es muy relativo.  Porque la semana pasada el Riego País subió a 622 puntos, el valor más alto desde el 15 de diciembre y, según las consultoras internacionales, para acceder a tazas más o menos dignas, un país tiene que tener un riesgo país de no más de 200 puntos. Por eso, seguramente es un nuevo intento de engaño, uno más de este gobierno distópico, al que sólo le queda relato y represión. Con relato intenta suturar todas sus mentiras sobre la macro y la micro. Duran un ratito nada más. La de la macro es una mentira gigantesca, porque si se pretende tapar deuda vieja, con deuda nueva, no tienen nada ordenado. Todo sigue igual, todo en su lugar, la deuda sigue intacta, y el problema que tiene la Argentina es inmodificable. Y también se conoció que las reservas brutas del Banco Central cayeron 226 millones de dólares, que se ubicaron en 44.495 y es el registro más bajo desde el 9 de enero.  No hay nada bueno, ni en reservas, ni en riesgo país, ni en la toma de deuda, ni en inflación, porque llegaron nuevos aumentos a los supermercados, algunos dicen de casi el 10%. Si esto es así, esto es terrible para la inflación del mes en curso. ¿Cuál sería el dato que más jode? Y… el aumento de los combustibles que, como siempre, en efecto dominó, caerá sobre los precios minoristas.

Y encima la guerra sigue y la semana pasada Irán atacó con misiles la refinería de Haifa, la más grande de Israel, que produce el 50% de la nafta y el diésel que usan los israelíes. Traducido a lo que nos afecta a nosotros, dio un salto del 17% el costo del gas natural licuado que importamos para pasar el invierno. Acá hay un juego macabro, porque suspendida la obra pública por Milei desde hace poco más de dos años, se suspendieron los brazos del gasoducto Néstor Kirchner y seguimos importando gas natural licuado, sin poder abastecer al mercado interno de lo que necesitamos. Y ahora se va un 17% arriba. Pero hay otro problema más grande. A Milei le importa nada si la Argentina tiene cómo pasar al invierno, porque él lo que pretende es que no se achique el saldo exportable de hidrocarburos, porque de ahí es donde saca, más o menos, los dólares para sobrevivir. Nada más que para sobrevivir. Entonces, no te acomoda esta historia porque suspendió la obra pública y tampoco va a meter mano en generar, como había en algún momento, un barril criollo de petróleo, porque avala al productor/extrativista/ exportador que nos pone el precio del combustible a precio de exportación. Lo mismo que nos sucede, por ejemplo, con la carne.

 Los 24 de marzo

¿Estará bien? Justo cuando en todo el país se unificaron marchas porque lo primordial fue identificar al enemigo, en La Pampa hubo tres expresiones distintas para recordar la fecha. Por un lado, estuvo el acto central (del que participó di Nápoli pero porque tenía que hacer de anfitrión) y la Marcha con manifestaciones artísticas impulsada por el Movimiento de DD HH, el gobierno y la UNLPam. Y luego se hicieron ver, otros dos acontecimientos conmovedores. Por un lado, el intendente y los suyos homenajeando a los vecinos del barrio Peñi Ruca a los que Regazzoli les salvó las casas, entregándoles sus llaves la noche misma del golpe (empastado, encimado, con la Marcha histórica, prácticamente a la misma hora), con un número caro, la presentación de Víctor Heredia. Y por otro la impresionante movilización kirchnerista que llevó 800 militantes a Plaza de Mayo, habiendo pasado antes por San José 1111 y sumar a las clásicas consignas, el “Cristina libre”. Tres manifestaciones distintas que ¿estarán presagiando confrontaciones que se vienen?

Ineludible la fecha icónica de esta semana, el 24 de marzo, en que se cumplieron 50 años del sangriento golpe de Estado que trajera el más grande dolor a nuestro país con un saldo de desaparición, tortura y muerte. Aquel fue el sanguinario método que el capitalismo usó para reacomodar el sistema que venía “repartiendo demasiado las ganancias” en un marco de “demasiada democracia”, que había que terminarla a como sea.  El plan económico que Martínez de Hoz anunció el 2 de abril de 1976 estaba basado en 3 pilares fundamentales. Uno era la reforma del Estado, la ley de prescindibilidad, autorizó a despedir sin motivos y hasta sin indemnización a los empleados públicos, se modificó la ley de contrato de trabajo, eximiéndose a los empleadores de obligaciones y penas, pudieron exigir a sus obreros renuncias firmadas en blanco y sin fecha. Eliminaron multas por no conceder vacaciones. Y modificaron artículos referentes al trabajo de la mujer, permitiendo el despido de embarazadas. El segundo pilar del programa fue la liberalización, modernización y apertura de la economía. Los mayores de 50 se acordarán de ese corto publicitario de la silla de fabricación nacional en la que se sentaban y se rompía, por eso llegaron sillas de otros lares: “Antes, la competencia era insuficiente. Teníamos productos buenos, pero muchas veces el consumidor debía conformarse con lo que había, sin poder comparar. Ahora tiene para elegir.”  Y todo eso lo impusieron con el tercer pilar, el terror sanguinario con el que pretendieron disciplinar a la población. Si alguna duda queda del ensañamiento que los caracterizó, sólo hay que reparar en lo que ha sido, en las últimas décadas, la Plaza de Mayo, bañada de lágrimas de madres y abuelas peregrinando y clamando por sus hijos y esposos desaparecidos, algunos eran estudiantes, otros gremialistas o simplemente obreros.

El Estado liberal-conservador de 1880, se instauró cuando Roca se consolidó, matando a gauchos y a indios. El Estado liberal-conservador de los ´90, con Menem y Cavallo; de la post década ganada con Macri en los 2000; y ahora con Milei, se consolida luego de la matanza que hizo Videla.  Es el mismo esquema: primero una gran matanza, después la consolidación de un Estado furibundamente restrictivo, oligárquico, clasista, conservador, pero que tiene como condición de posibilidad una gran matanza anterior y una absoluta dispersión de toda fuerza popular. Despejado el campo a través de la sangre y la violencia, en el ´80 se consolida la Argentina del poder liberal. Despejado el campo a través de la violencia y la sangre derramada por Videla;  Menem/de la Rúa, Macri y Milei (impresiona que en el 2001 la represión estuvo a cargo de Patricia Bullrich y de la economía neoliberal, Cavallo; que en 2015, cuando volvieron, la represión otra vez en manos de Patricia Bullrich y la estrategia neoliberal en las de Caputo y  Schwarzenegger; y ahora, de vuelta, la estrategia neoliberal en manos de Caputo y Schwarzenegger, y la represión en las de Patricia Bullrich) consolidan, otra vez, la Argentina liberal.

Pero pese a las secuelas en el plano político, social, económico y cultural que aún perduran y cuyas resonancias reactualizan aquella oscuridad con otras oscuridades de hoy, es innegable que, en casi 43 años de democracia, se le dijo no a la autoamnistía militar con la creación de la CONADEP y el juicio a las juntas militares. Con la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos, con trozos de historia, se ha armado el rompecabezas de tanta barbarie y ciento cuarenta nietos fueron recuperados. Más de mil doscientos represores fueron condenados a partir del año 2006 y se erigieron sitios de memoria en todo el país, señalizando adonde se torturó y se llevó a la muerte a miles de seres humanos. O sea muchísimo.

Por impotencia o decisión, Alfonsín promovió las leyes de punto final y obediencia debida; Menem el indulto; de la Rúa para salvar a su cuñado, el contraalmirante Basilio Pertiné, del pedido de extradición del juez Baltasar Garzón, firmó un decreto por el que todos esos pedidos (para que 80 oficiales argentinos sean juzgados en España) fueran rechazados; y Macri intentó con el dos por uno, generar alivio para los que ya habían sido condenados.

Por suerte, llegó Néstor en el 2003 para terminar con la locura de la impunidad y, 20 años atrás se celebró el primer juicio que terminó con la condena al turco Julián, torturador del centro clandestino de detención El Olimpo y se empezó a concretar la consigna de Juicio y Castigo a los Culpables, el equivalente a lo que hoy llamamos Memoria, Verdad y Justicia.  Y después el pueblo empoderado, salió a las calles e hizo caer el pretendido dos por uno macrista.

Pero, cada vez que el poder real pudo generar impunidad a través de distintos formatos de perdón, siempre buscó limpiar las culpas de los represores que mataron en nombre del neoliberalismo.  Y claro que con el energúmeno pendenciero en el gobierno creen tener otra oportunidad. Jamás pensamos que iba a existir una diabólica vicepresidenta de la Nación, ni siquiera negacionista, sino apologista de la última dictadura, presidenta del club de fans del general Videla, que quiere revivir la teoría de los dos demonios, que equipara los actos de la guerrilla con el terrorismo ejercido por el Estado en la dictadura, y que provoca y lastima las heridas abiertas en tantas familias argentinas, negando el terrorismo de Estado y denunciando una visión amputada de los derechos humanos, dice que se ha demonizado a los militares de la dictadura y que “ya no les tenemos miedo”. Tampoco imaginamos a un grupo de diputados libertarios que un buen día aparecieron en Campo de Mayo para visitar a represores, entre ellos Astiz, que están cumpliendo condena, para ver qué necesitan. Milei parece haber encontrado el atajo para poder darle una manito al Partido Militar, propiciando que en el 2025 se diera un récord de absoluciones para acusados por delitos de lesa humanidad; pero además degradó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a subsecretaría, desarticuló la capacidad de investigación estatal no dejando ninguna oficina de la administración pública nacional con facultades legales para acceder a la documentación de las Fuerzas Armadas y ahoga presupuestariamente los sitios de memoria despidiendo trabajadores. Y como si fuera poco, designó a un teniente general como ministro de Defensa re militarizando la vida política.  El retroceso se da en todos los ámbitos. Y hoy, publicaron un patético video con la negacionista versión de una supuesta verdad completa.

Es frente a eso, referenciados en las luchas de quienes iluminaron la historia constituyéndose en un faro, con ellas y sus pañuelos, con ellos y sus rostros, que millones de argentinos marchan en todo el país este 24 de marzo, en el 50 aniversario, por Memoria, Verdad y Justicia. Son 30 mil. ¡Presentes! ¡Ahora y Siempre!

Comentarios

Comentarios

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

@2018 - Plan B Noticas - Contacto: planbnoticias@gmail.com / Diseño y Desarrollo de www.generarweb.com