
Desde el Colectivo Chakra Raíz criticaron el papel del intendente de Toay en la demanda judicial contra la aldea ecológica. Recordaron que están relevados como barrio popular desde el año 2016 y que presentarán un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia, ante el fallo adverso que los obliga a desalojar el predio en el que hay diez casas y dos espacios comunitarios.
Anahí del Mar, integrante de la aldea ecológica Chakra Raíz, dialogó con Plan B, en el marco de asamblea que realizaron este lunes por la tarde en la plaza San Martín, luego de que el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa confirmó el desalojo del predio ocupado en Toay, a raíz de una demanda judicial iniciada por el municipio de Toay.
“Venimos de hablar con nuestro abogado. Pedimos un recurso extraordinario por causa Federal, ya que tanto la Cámara de Apelaciones en su momento y el Superior Tribunal de Justicia no vieron la cuestión de fondo, que es el incumplimiento de una ley nacional, la 27.453 del ReNaBaP (Registro Nacional de Barrios Populares) sin proclamarla inconstitucional”.
“Además, que hay cuestiones propias de la Constitución Nacional, como el artículo 14 y el 72, que hablan de tratados internacionales y del derecho a la vivienda, como algo básico y universal. Por eso, pedimos un recurso extraordinarios y el Superior Tribunal no se expidió por eso. Por eso fuimos a la Corte y nos denegaron ese recurso. La cuestión judicial es que vamos a ir la Corte, con un Recurso de Queja, por un recurso extraordinario rechazado”, explicó Anahí.

“Por otra parte, nuestro abogado presentará un recurso de amparo para que, hasta no resuelva la Corte, no se pueda efectuar el desalojo. En este momento, la situación es que tenemos un desalojo como una sentencia firme de la Cámara de Apelaciones que se debería resolver por 90 días. Esa es la cuestión legal y los pasos a seguir”.
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“En Chakra Raíz hay diez casitas habitadas y más de quince niñes y adolescentes. Algunos llegaron con cuatro años y hoy tienen quince. En la comunidad Chakra Raíz hemos construido huertas, bosques frutales, la colocación del Molino para proveernos de agua, en un derecho que nos negó el municipio de Toay”, detalló en referencia al desarrollo de la aldea ecológica.
“También hacemos talleres abiertos a la comunidad, tenemos una Feria, hemos realizado talleres de bioconstrucción y creemos que, socialmente, enriquecemos a la localidad. Nuestras propuestas siempre estuvieron sobre la mesa y las presentamos en el Concejo Deliberante de Santa Rosa y de Toay y tienen que ver con la necesidad habitacional como pilar fundamental, porque son viviendas únicas y es el único lugar para vivir. Si nos desalojan de ahí nos vamos a quedar en la calle, van a tener diez familias en situación de calle y alguien lo va a tener que resolver a eso”, afirmó Anahí.
“Hoy en día, contamos con nuestras casas y ellos, van a ser los responsables directos, que nos quedemos sin habitar. Yo y todos mis compañeros y compañeras construimos nuestras casas desde la base, sin pedirle nada a nadie, todo a pulmón, con un sacrificio comunitario y un esfuerzo de trabajo colectivo. Así, construimos diez casas, dos espacios comunitarios y vamos a seguir pidiendo lo que podemos siempre, que es la voluntad política. Que tengan una visión más amplia de la situación y no que nos saquen de ahí, hay que ver otras cosas”, evaluó Anahí del Mar.

“En el territorio hay diez casas y dos espacios comunitarios. Son construcciones sólidas, terminadas, con todo. ¿Qué pretende la justicia pampeana o el gobierno provincial? ¿Pasar una topadora y tirarnos las casas abajo? Esto no puede pasar, menos en un contexto nacional en el que estamos, donde los alquileres son un delirio. De hecho, lo saben mejor que nosotros, porque tienen gente golpeando la puerta de Asistencia Social, pidiendo ayuda porque no se llega a pagar los alquileres”.
“Además, están frenadas todas las viviendas desde Nación. Se supone que la política provincial debería distanciarse un poco lo que está haciendo la política nacional y -claramente- no lo está haciendo, no se están distanciando, sino que se agarran de la mano de esas políticas inhumanas que están aplicando”, criticó la integrante de la aldea ecológica.

En referencia a las tierras, Anahí del Mar recordó que eran tierras fiscales que estaban ociosas. “Por eso, en el juicio penal nos salió favorable y no se nos caratuló como usurpación. Las tierras eran fiscales, estaban ociosas, era un basural y así lo confirmó la policía que fue a declarar”.
“No era un lugar perimetrado. Ellos dicen que iban a hacer vivienda, cuando en dos años y medio, del juicio penal, no pudieron presentar un solo papel de un proyecto de vivienda. Era un proyecto inexistente, o lo hubiesen presentado. La realidad es que, guste o no, nos hemos sabido ganar ese espacio con nuestro esfuerzo”, afirmó.
“Y otra cuestión, que no es menor, es que hay una ley nacional que nos ampara y que tiene dos artículos que hablan que hay que frenar los procesos legales que puedan devenir en desalojo y otro que prohíbe directamente los desalojos, hasta el año 2032, que se está omitiendo”, afirmó Anahí del Mar.
Consultada sobre cuándo se relevó a la comunidad, Anahí recordó que fue en el 2016, con el decreto 380. “Cuando se sanciona la ley del ReNaBaP, ya estábamos relevado con el decreto, se nos emiten los certificados de vivienda única. Y ahí, también hay una cuestión de hostigamiento, de señalamiento, tal vez por la forma que elegimos de vivir y de habitar”.
“La realidad es que en La Pampa hay nueve barrios populares. Hay en 25 de Mayo,tres en Santa Rosa y uno en Catriló y la ley se aplica para esos barrios. Nosotros somos el único barrio del ReNaBaP que está en la provincia al cual se está negando el acceso a la justicia igualitaria”, criticó Anahi del Mar.

Preguntada por el papel del actual jefe comunal de Toay, Ariel Rojas, que impulsó la demanda contra Chakra Raíz, Anahí dijo que claramente influye su figura. “En los primeros años que habitamos Chakra, hubo un hostigamiento, incluso, él hizo una reunión en la plaza, dos ordenanzas municipales en repudio al Colectivo, algo completamente fuera de lugar para un funcionario público”.
“De hecho, genera rechazo y odio, algo que no debería ocurrir nunca de parte de una persona que tiene un cargo, como él tiene. Tuvimos años más tranquilos con el gobierno de Álvarez, si bien siguió el proceso judicial que se debería haber frenado. Y ahora, él volvió al poder y nos sentimos en la mira de él, todo el tiempo. Es clarísimo. En años anteriores, hemos ido a buscar bonos de leña, que le dan a cualquier vecino y ahora, desde que está Rojas en el gobierno, nos han negado hasta los bonos de leña, hay algo en contra del colectivo en sí mismo, por más que lo quieran negar”, finalizó Anahí del Mar.


