
La Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP) presentó los resultados de su relevamiento de ventas minoristas correspondiente al bimestre enero-febrero de 2026, con datos que reflejan un escenario complejo para las PyMEs de la provincia. Según el informe, más del 60% de los comercios encuestados registró una caída en sus ventas en comparación con el mismo período del año anterior, consolidando una tendencia negativa en el consumo.
El estudio también muestra que, en relación al bimestre noviembre-diciembre de 2025, un 23% de los comercios sufrió una caída superior al 40% en sus ventas, mientras que solo un 10% logró mantenerse estable. En tanto, más del 76% reportó descensos de entre el 10% y el 40%. A esto se suma que casi el 50% de los comerciantes consideró que la temporada de ventas escolares no cumplió con las expectativas.
Otro dato relevante es el impacto de las plataformas digitales: el 90% de los comercios indicó que las ventas online, tanto nacionales como internacionales, afectan directamente su actividad. Este fenómeno se suma a un contexto donde el 80% de los negocios debió reducir o controlar costos para sostener su funcionamiento.
En cuanto a las decisiones empresariales, el 70% de los encuestados evalúa realizar cambios significativos en su funcionamiento. Sin embargo, el 60% no prevé modificar su estructura de personal. Durante el período analizado, un 27% redujo su planta, mientras que más del 50% la mantuvo sin cambios y no se registraron casos de incorporación de empleados.
El informe también advierte dificultades financieras: el 50% de los comercios no logró cubrir el pago a proveedores en su totalidad. Si bien disminuyó la cantidad de negocios que recurrieron al endeudamiento —alcanzando el 37%—, los costos continúan en alza, en línea o incluso por encima de la inflación registrada por el INDEC en ese período.
Finalmente, desde la CACIP remarcaron que el escenario refleja un contexto desafiante para el comercio local, donde la caída del consumo, el aumento de costos y la competencia digital configuran un panorama que obliga a los comerciantes a adaptarse para sostener su actividad.

