
El juez de control santarroseño, Néstor Daniel Ralli, condenó a un hombre de 35 años, con antecedentes penales registrables, a un año de prisión de cumplimiento efectivo como autor de los delitos de amenazas con arma de fuego, abuso de armas y portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal. Además lo declaró reincidente.
Todas las víctimas fueron mujeres y los hechos se produjeron en Santa Rosa. El primero ocurrió el 19 de septiembre del año pasado, a la noche, en Blanco Encalada y Congreso, cuando el imputado L.N.Y. realizó “varios disparos con un arma de fuego, sin tener autorización para su tenencia y/o portación, hacia el domicilio” de una de las damnificadas; impactando uno de ellos en la óptica delantera de un auto Volkswagen Gol.
Seis días después, al mediodía, en Congreso y Sequiera, volvió a efectuar “varios disparos con un arma de fuego, sin contar con autorización para su tenencia y/o portación”, en dirección a la misma vivienda.
El 19 de octubre, a la noche en el barrio Micaela García, el acusado increpó a otra mujer y le exhibió un arma “tipo de bolsillo, plateada con óxido, con la cual le apuntó”, manifestándole ‘¿cómo la quieran ustedes, querés tiros o no querés tiros?’”. Luego gatilló, pero no salió ningún disparo.
Por último, el 22 de enero de este año, le manifestó a su expareja “en reiteradas oportunidades que iba a matarla”. Lo hizo cuando estaba siendo demorado por la policía, a raíz de un allanamiento a su casa. Fue así que “envió a terceras personas a que le digan a la mujer que cuando saliera, en unos minutos iba a ir a buscarla para matarla”.
La sentencia de Ralli fue dictada en el marco de un juicio abreviado convenido entre el fiscal Cristian Casais, el defensor oficial Marco Mezzasalma y el propio imputado, quien cuenta con antecedentes. La última condena, a cuatro años y un mes de prisión, le había sido dictada a mediados de 2024 y fue cumplida.

