
El gobierno de Javier Milei vuelve a embestir contra la ley del libro que se sancionó en 2001 con el aval de todos los sectores de la industria, que va desde los escritores, traductores, las editoriales, imprentas y hasta las librerías. La norma que quieren eliminar
El propietario de Fahrenheit y 451 libros, Gabriel Bardini, le dijo a Plan B que la medida “es parte de todas las derogaciones de leyes que está haciendo este gobierno. La ley del libro, la 25542, que es la de defensa de las librerías, es una ley del 2001 y lo que propuso es el precio fijo de los libros”.
En las últimas semanas se conoció que el Gobierno de Javier Milei quiere impulsar una nueva ley bases, que, entre otras cosas, elimina la legislación en torno a la producción, publicación, distribución y venta de libros. De avanzar, corren riesgo de cierre las pequeñas librerías del país.
“El libro tiene un precio de venta al público que es igual en todas las librerías del país. Esto genera una igualdad en las condiciones comerciales con respecto a las grandes cadenas, los monopolios o a los supermercados y las ventas online”, describió.

Advirtió que “una desregulación del precio permite el dumping que hacen muchas empresas. Bajan el precio incluso a menos del costo para eliminar la competencia. Es rarísimo lo que quieren hacer porque a esta ley que está vigente la respalda todo el sector que involucra al libro, desde las editoriales, los traductores, las distribuidoras, los libreros, los autores. Estamos todos de acuerdo con esta ley”.
“No hay ningún problema con la ley vigente, está perfecta, funciona de manera normal y está bien. La quieren derogar para facilitar el arribo de estas grandes empresas y de los amigos del poder. No estamos de acuerdo con esta modificación. Ya intentaron bajarla con la ley bases y no salió; y ahora vuelven con esto”, añadió.
– Incluso en la lógica de este gobierno, de eliminar el Estado, esta ley no habría que tocarla, ya que el Estado no pone nada…
– No, claro, no se entiende porque estamos bien con eso. Ellos aducen el libre mercado, la libre competencia, la desregulación del precio, que cada uno venda lo que quiera. Pero no funciona así. En otros países ya pasó y el resultado es el que decimos nosotros, la eliminación de las pequeñas librerías o el sector más pequeño en beneficio de los más grandes.

