
El comercio de La Pampa continúa atravesando un escenario de fuerte retracción. Así lo revela la encuesta bimestral correspondiente a mayo-junio de 2026 elaborada por la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP LP), que muestra que el 71,3% de los negocios registró una caída en sus ventas respecto del mismo período del año pasado. Además del descenso en el consumo, el informe advierte un crecimiento del endeudamiento, dificultades para cumplir con obligaciones básicas y un panorama de incertidumbre para lo que resta del año.
Según el relevamiento, el 71,3% de los comercios sufrió una disminución en su facturación interanual. Del total, el 21,4% registró bajas de entre el 20% y el 30%; otro 21,4% cayó entre el 10% y el 20%; el 19% tuvo retrocesos de hasta el 10%; mientras que un 9,5% sufrió pérdidas de entre el 30% y el 40%.
Al comparar los resultados con el bimestre marzo-abril, la Cámara señaló que hubo una leve desaceleración en el ritmo de la caída de las ventas, aunque aclaró que esa mejora no se tradujo en un alivio financiero. El dato más preocupante es que el 47,6% de los comerciantes aseguró que necesita refinanciar préstamos anteriores para poder sostener la actividad, reflejando un proceso de endeudamiento estructural.
La rentabilidad también continúa deteriorándose. El 52,4% de los comerciantes afirmó haber reducido costos fijos para poder mantenerse en actividad, mientras que la falta de liquidez comenzó a afectar el cumplimiento de obligaciones esenciales.
En ese contexto, solo el 54,8% pudo pagar la totalidad de los servicios públicos. La situación con los proveedores también empeoró: apenas el 33,3% abonó el total de sus compromisos, cuando en el bimestre anterior ese porcentaje alcanzaba el 44,7%. En tanto, el 47,6% reconoció haber realizado pagos parciales.
Las dificultades también alcanzan las obligaciones laborales. Solo un tercio de las empresas pudo pagar completamente el aguinaldo, mientras que el 26,2% lo hizo de manera parcial. Además, apenas el 21,4% cumplió en término con los aportes patronales.
En materia tributaria, el cumplimiento también retrocedió. Solo el 28,6% pagó íntegramente el IVA, el 33,3% abonó los impuestos provinciales y el 42,9% pudo afrontar las tasas municipales.
El informe atribuye buena parte de la caída de las ventas a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. Entre los principales cambios de hábitos detectados aparecen la menor frecuencia de compras presenciales, mencionada por el 54,8% de los comerciantes, y una creciente sensibilidad a los precios y promociones, señalada por el 40,5%.
Para sostener las ventas, las cuotas sin interés se consolidaron como la herramienta de financiamiento más utilizada por los consumidores, superando incluso a las transferencias bancarias, las billeteras virtuales y las tarjetas de débito. A su vez, el 73,8% de los comerciantes considera que las plataformas de venta online representan una competencia directa que afecta su actividad.
En cuanto al empleo, el relevamiento muestra una situación algo más estable que meses atrás. El 47,6% de los comercios logró mantener su plantilla de trabajadores, aunque un 21,4% realizó recortes de personal. Además, disminuyó al 19% el porcentaje de comerciantes que prevé nuevos despidos en el corto plazo.
De cara al cierre de 2026, el panorama sigue siendo mayoritariamente pesimista. El 40,5% de los comerciantes cree que la situación empeorará, el 38,1% considera que permanecerá sin cambios y solo el 21,4% espera una recuperación del sector.

