Increíble que este tipo sea Presidente pic.twitter.com/7guaHTlqzm
— Miguel Ledesma (@miguel_ledesma) August 20, 2026
El presidente Javier Milei estuvo sin agenda pública nueve días y recién reapareció en el acto del 17 de agosto. Ayer, en un auditorio afín y amigable, el presidente se mostró en su propio mundo, en su propia realidad, en el modo agresivo y burlón al que apela para tratar de imponer un relato que se choca con la realidad que vive gran parte de la sociedad.
Javier Gerardo Milei no necesita que le impriman “el diario de Yrigoyen”. Lo tiene en la palma de su mano. Y luego de varios días “guardado” apareció en su salsa para negar que los despedidos de las empresas que cierran, sean tal cosa, para hacerle creer a la gente que son más las empresas que abren que las que cierran o para minimizar el endeudamiento que preocupa a más de 5 millones de personas – hogares.

Javier Milei se comparó con la dictadura.
Javier Milei defendió las “17 mil desregulaciones” que tienen en su mente y la de Federico Sturzanegger.
Para Javier Milei no aumentó el desempleo
Para Javier Milei no cayó el salario
Para Javier Milei “se crearon fuentes de trabajo”
Para Javier Milei “cierran empresas de una persona” y “abren empresas de diez personas”.

Para Javier Milei, que no tiene hijos, y que gobierna con su hermana, que no tiene hijos, la baja en la natalidad es culpa de “las aborteras” o “estamos pagando muy caro los pañuelitos verdes”.
Javier Milei reapareció para burlarse, descalificar e imponer su relato, su mundo. Mundo que la sociedad percibe en modo bajos salarios, cierre de empresas, alto endeudamiento, tarifazos y empeoramiento de la vida cotidiana, por las políticas que Javier Milei aplica desde que asumió.
Las pintadas que enfurecen a la extrema derecha pampeana
Algunas pintadas en Santa Rosa despertaron al ejército de ultraderecha libertario que se mueve en las redes sociales para imponer su algoritmo de Yrigoyen.
Molestos con frases como “quiero un pendrive”, “Milei e$ Tarifazo”; Milei $ Adorni”; “Milei es hambre”, salieron a discutir con la realidad para tratar de imponer una paralela. Similar al discurso de su líder en el foro económico y empresarial de este jueves.
Datos, no relatos: hubo tarifazos de gas, luz, aumento permanente de los combustibles, inflación que ya en tres años supera el 200 %, encarecimiento de la vida diaria, destrucción de 310 mil empleos registrados (SIPA y empleados públicos despedidos), cierre de empresas de producción y de industria nacional.
Pero, con el celular en la mano y el algoritmo de Yrigoyen a la derecha argentina lo que mejor le sale es insultar a discapacitados, burlarse de los despedidos, de los empresarios que cierran, de los docentes y personal no docente universitario, de los científicos que cambian los tratamientos neurológicos y son echados del CONICET, del personal de Salud Pública que a diario atiende a las y los argentinos con salarios de pobreza, de las mujeres, de las diversidades, de las infancias, de la prensa, de la cultura y varios etcétera en una lista que parece interminable.
Pero, todo marcha acorde al plan.


