
El presidente de la Nación volvió a quedarse solo con el teléfono y se mostró en su peor faceta.

Encerrado en su mundo, donde la sociedad Argentina no tiene deudas, le sobra sueldo a fin de mes y las empresas que abren superan a las que cierran, Javier Milei se dedicó a insultar a la prensa porque lo critican.

Esta vez el objetivo de sus críticas fueron La Nación, Clarín, C5N, Infobae y El Destape.
Engañado por el “algoritmo de Yrigoyen”, el presidente se muestra alejado de la realidad que provocan sus políticas y se conforma con quienes lo adulan y le dicen lo que quiere escuchar.

Y a esos que le soban el lomo, les pone masterclass; a los que le muestran lo que ocurre para la gran mayoría, pero no para él y su teléfono, les escupe: “Mierda, mierda, mierda”


