
Juan José Andreis acordó un juicio abreviado tras admitir haber disparado contra Hugo Bello, presidente de la cooperativa de reciclaje local. Pese a la espectacularidad del ataque y la cacería armada, el caso se resolvió como “lesiones leves”.
Un violento hecho de sangre que alteró la tranquilidad de la localidad de Eduardo Castex llegó a su resolución en los tribunales pampeanos. La jueza de Control, María Florencia Maza, homologó un juicio abreviado y condenó a tres años de prisión a Juan José Andreis, de 33 años, quien baleó por la espalda a la máxima autoridad de una cooperativa de reciclaje del pueblo.
El brutal episodio tuvo lugar el pasado 13 de abril de 2026. Pasadas las 8 de la mañana, Andreis llegó al galpón de la cooperativa y protagonizó un tenso intercambio de palabras con Hugo Orlando Bello, presidente de la entidad. El cruce verbal rápidamente escaló a la violencia extrema: Andreis extrajo un revólver calibre .32 marca Doberman y le gatilló a corta distancia. El proyectil no salió, dándole a Bello un segundo vital para darse a la fuga.
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
La víctima corrió desesperada hacia la salida del galpón, pero en el trayecto recibió un balazo en la zona lumbar, cuyo proyectil quedó alojado en su brazo izquierdo. Lejos de detener su marcha, el agresor persiguió a Bello hasta la calle, efectuando al menos otros tres disparos que, por milagro, no dieron en el blanco. El ataque cesó únicamente cuando el herido logró pedir auxilio a un joven que se encontraba a media cuadra, lo que provocó la huida del tirador.
Resolución rápida y acuerdo entre las partes
Pese a la gravedad del ataque, la persecución y el uso del arma, el médico forense que intervino en el caso catalogó el impacto de bala como una herida de carácter leve, sin orificio de salida. Esto permitió que la calificación legal se fijara como lesiones leves calificadas por el uso de arma de fuego, sumado a la portación ilegal del revólver.
La condena a tres años de cárcel se acordó en un juicio abreviado firmado por el fiscal Oscar Alfredo Cazenave y los abogados defensores Nicolás Javier Espínola y Seila Daniela Domínguez Ardohain, aceptado por el propio imputado. Además de la pena, el fallo judicial ordenó remitir el arma incautada y el proyectil extraído al RENAR para su inmediata destrucción. (Fuente y foto: Infopico).

