
El presidente Javier Milei afirmó que en su gestión echaron a 30 mil terroristas, pero el Ministerio de Seguridad no tiene ni un solo terrorista expulsado del país en sus registros. No ingresaron ni detectaron a ni siquiera un terrorista.
El presidente Javier Milei demostró el domingo que le preocupan problemas que solo están en su cabeza: el Ministerio de Seguridad de la Nación no pudo avalar sus declaraciones de manera oficial.
Argentina no echó a ningún terrorista. No ingresaron terroristas.
Ante la consulta del diario La Nación, afirmaron:
Desde diciembre pasado hasta agosto de 2026 incluido, hubo 18.947 “incidentes de entrada”. De esos casos, 8008 fueron encuadrados como “infracciones migratorias” (definidos por el Gobierno como casos de “falso turista, flagrancia, alertas”); 6298 fueron casos de personas rechazadas porque pretendían ingresar a la Argentina “sin documentación habilitante”; 4566 quedaron catalogados como “impedimentos judiciales (capturas, condenas, etc)”, 42 fueron rechazos por “residencia cancelada” y 33 por “documentación (falsa, adulterada, robada)”.
No hay ni un terrorista. Solo están en la cabeza del presidente de la Nación.
“La gran mayoría eran inmigrantes que no contaban con documentación y fueron invitados a retirarse”, explicó a LA NACION una alta fuente oficial en referencia a los expulsados e impedidos de ingresar al país.
Uno de los últimos casos se dio en Formosa, donde personal de Prefectura Naval interceptó a tres ciudadanos chinos sin documentos válidos para ingresar en cercanías al río Bermejo, a unos siete kilómetros de un paso fronterizo internacional con Paraguay. “Las reglas son claras: el que tiene antecedentes, documentación irregular o no cumple con los requisitos para entrar, no entra. Y el extranjero que delinque y tiene una orden de expulsión, se va”, afirmó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, hace diez días, al presentar los resultados de los controles migratorios, en el Aeroparque Metropolitano.

