
La entidad IPA denunció que, de casi 6.000 empresas alcanzadas por la Resolución 400/2025, solo 800 lograron contratos de abastecimiento y muchas enfrentan facturas que se multiplicaron por cuatro. «Estamos obligando a una PyME a convertirse de un día para otro en especialista en contratación energética», advirtieron.
Industriales Pymes Argentinos (IPA) advirtió sobre el impacto negativo del nuevo esquema de contratación de energía sobre el sector productivo y sostuvo que existen pymes con facturas que se «multiplicaron por cuatro» y otras con «costos superiores a los valores contratados», lo que provoca «endeudamiento y quebrantos en plena caída del consumo». La entidad reclamó «una transición realmente gradual, ordenada y previsible, tal como estableció la propia normativa».
El nuevo esquema rige desde el 1° de noviembre de 2025, cuando comenzó a aplicarse la Resolución 400/2025 de la Secretaría de Energía, que modificó las reglas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y avanzó hacia un sistema en el cual los grandes usuarios pueden contratar directamente energía y potencia en el mercado. Para IPA, la implementación significó «un cambio abrupto respecto del sistema bajo el cual las empresas habían funcionado durante casi tres décadas» y encontró a gran parte del entramado productivo «sin información suficiente para afrontar la nueva modalidad».
Según los datos relevados por la entidad, de casi 6.000 empresas alcanzadas por el nuevo esquema, solo unas 800 concretaron contratos de abastecimiento. «Las consecuencias alcanzaron tanto a quienes no contrataron como a quienes sí lograron hacerlo», señalaron desde IPA. La entidad también advirtió que hay empresas que reciben cargos que llevan el costo final de la energía hasta «valores cercanos al doble de lo originalmente pactado» y que comenzaron a enfrentar «controversias contractuales» con sus proveedores.
El comunicado incluyó una declaración que resume la gravedad de la situación: «La electricidad es un derecho básico universal. Hoy las pymes sentimos que ese derecho no lo tenemos, aun pagando la energía. Hacemos contratos y terminamos pagando la energía hasta el doble de lo que pactamos. Alguien tiene que intervenir. No interviene nadie y consideramos que estamos siendo estafados. Estamos obligando a una pyme a convertirse de un día para otro en especialista en contratación energética, cuando debería estar pensando en cómo producir, vender y atravesar la crisis de consumo».
El conflicto energético se suma a una serie de reclamos que el sector industrial viene sosteniendo en los últimos meses por la caída del consumo, el aumento de los costos y las dificultades para acceder a financiamiento. La advertencia de IPA se produce en un contexto en el que la actividad industrial acumula una contracción del 2,6% entre enero y julio de 2026 y en el que las expectativas empresarias para el próximo trimestre anticipan una caída de la producción y del empleo.

