
Literalmente desorientado anda Ravier. Milei lo banca, pero algunos en LLA lo ven como florero. Los radicales dispuestos a cualquier cosa por arrebatarle la franquicia. Ziliotto arma el acto y no está solo. Milei desbarranca.
(Por Javier Urban) Que las andanzas delbo vocero del presidente lo van hundiendo de un modo inimaginable, inesperado a fines de junio cuando asumió ese cargo que supuestamente lo iba a dotar de una visibilidad que lo potenciaría en su aspiración de ser gobernador de La Pampa, es muy evidente. En poco más de dos meses, lo único que ganó fue en desprestigio, al punto que, quien lo precedió en el cargo, nada menos que el execrable Manuel Adorni (que la semana pasada presentó sus cuentas y es todo un bochorno. Dice que ganó medio millón de dólares entre 2014 y 2018 con criptomonedas, pero que recién usó esa plata cuando fue funcionario en 2024 / 2025 y empezó a comprar departamentos, casas en country, a hacer viajes a Aruba, a Punta del Este y otros lugares…¿Quién puede creer eso? Es de esperar que el fiscal Pollicita no. Por ahora dice que hará peritar lo que presentó y después eventualmente lo llamará a declarar para que explique de dónde sacó todo eso y quedará a un paso del procesamiento y un juicio por enriquecimiento ilícito) en youtube se autoelogia riéndose de las conferencias de prensa de su sucesor. “Si las estrellas de cabaret, se ríen de tus movimientos…” cantaba Charly.

En su última conferencia, Ravier, volvió a vender fruta diciendo que para el gobierno de Milei “las personas con discapacidad son prioridad, a diferencia de las políticas del kirchnerismo que, en determinadas localidades, registraban una cantidad de pensiones superior a su número de habitantes” dijo, sin dar precisiones, según su estilo. Todo buscando desdramatizar la queja de la senadora Patricia Bullrich por los cambios inconsultos en el Presupuesto 2027 que presentó Toto Caputo. Pero además se lo vio deambular perdido, desorientado, por los pasillos de la Casa Rosada, buscando las oficinas de Eduardo “Lule” Menem (armador nacional de LLA) que lo había convocado pensando en su futuro en La Pampa. Y fueron muy pobres sus declaraciones frente a un streaming que armó para posicionarse, diciendo que “son dos partidos diferentes LLA federal y LLA provincial” y que él está afiliado en el provincial, aclaró. Después dijo que siempre habla con todos, que se whatsappeó con Martín Berhongaray e Hipólito Altolaguirre, pero que “hace un mes no me llaman”. E insistió con que “aunque estemos abiertos a que el frente sea muy amplio, el candidato a gobernador de este frente lo decide, o lo pone, La Libertad Avanza”, ilusionado con que Milei le mantenga la franquicia.
Pero desde adentro de la LLA cada vez lo ven más lejos de poder sostenerla. El presidente fue a la asamblea de la ONU en New York y su presencia no le hizo falta, tampoco parece que lo llevará a Francia, y es su vocero. Se escuchan voces de que cada vez se va ganando más la categoría de jarrón, un objeto donde nadie sabe dónde ponerlo.

Y, sobre todo, son los radicales, que desesperan por aquellos votos que juntó Ravier el año pasado y que lo llevan a decir que “hay una polarización entre el Partido Justicialista y La Libertad de Avanza”, los que ya empezaron a operar para que la franquicia cambie de manos. Fijate que un vocero del partido de los hermanos, Beto Valdéz, en la semana, se animó a publicar: La Pampa 2027: Berhongaray gana terreno frente a un Ravier desangelado y golpeado por su desempeño como vocero. Martín Berhongaray se perfila como la carta más competitiva de la oposición para disputar la gobernación. En 2023 quedó a poco más de cinco puntos de Sergio Ziliotto, tiene el respaldo de intendentes radicales y encabeza la medición de imagen conocida en Santa Rosa, con 44,9%. Adrián Ravier estuvo al frente de la lista libertaria que casi empató con el peronismo en la legislativa de 2025. Pero ese resultado no equivale a respaldo personal para una candidatura a gobernador. Su paso por la vocería presidencial, marcado por desaciertos y críticas, tampoco le dio el impulso político que esperaba en La Pampa. La gran pregunta opositora es si radicales, PRO y libertarios podrán acordar una fórmula encabezada por quien hoy parece tener mayor capacidad de competir: Berhongaray”.
Claro que para que los hermanos lo bendigan a Berhongaray (porque sin dudas será como Ravier lo dijo, “el candidato lo pone LLA”), por más que se invierta fuertemente en operetas en los medios (en Radio Rivadavia hace Valdez su programa) no alcanza. Son indispensables las pruebas de amor.
Y la primera entrega se dio la otra tarde en el Senado. «Este tipo de leyes no sólo se votan con la mano, también se votan con el culo» (cuenta el periódico digital La Política on Line) dijo uno de sus colegas del bloque radical, porque: «si te sentás y das quórum, allanás el camino para que saquen la ley», respecto al radical pampeano Daniel Kroneberger que, con la neuquina Julieta Corroza, fueron los dos senadores que le salvaron al gobierno la última sesión donde la Cámara Alta bendijo la borrachera ideológica del gobierno de Milei, que antes fue pensada por el ministerio de economía, después fue tramitada por el jefe de gabinete y, finalmente, aceptada por los jefes de provincia del norte. La necesidad de hacer caja ante la muerte de la economía real decretada por el plan Milei los llevó, una vez más, a pensar en que podían dejar, sin calefacción subsidiada en invierno, al país bajo 0. Fríos extremos que necesitan medidas excepcionales y que no pueden sobrevivir sin energía subsidiada, calor brindado por el Estado que nos pertenece y que nosotros mismos sostenemos, porque somos los habitantes de un país que, por supuesto, se edifica todos los días a través de millones de seres humanos, pero que otra vez volvemos a sufrir las consecuencias de la manta corta. Una medida suicida que va a afectar a 3 millones 200 mil familias. Siguen con el beneficio Patagonia, Malargüe y La Puna.

Pero aunque seamos Patagonia, la medida aprobada porque Kroneberger apoyó el culo en el escaño, por más que después haya votado en contra (ni qué hablar de Victoria Huala, la senadora del macrismo que avanza con la candidatura de Marita Mac Allister a gobernadora, votó a favor de la eliminación de las zonas frías ), nos ignora como tales y todos los pampeanos y pampeanas tendremos que pagar por el transporte y la distribución del gas, la tarifa plena, eliminándosenos el piso legal de descuento del 50% sobre el cuadro tarifario pleno, lo que nos hará pagar hasta un 60% más, la tarifa. Hace 5 años la justicia de la calefacción nos había adjudicado ese beneficio que, a nivel nacional, había alcanzado a 4 millones 300 mil usuarios. Esta medida ahora la toman representantes de un país que tiene en Vaca Muerta a la segunda reserva de gas no convencional del planeta, pero que los libertarios (con los que mueren por unirse los radicales de La Pampa) no piensan para su gente, sólo la tienen cautiva de negocios a pedir de las corporaciones multinacionales, y esa voracidad por exportar todo lo que se pueda, en detrimento de la calidad de vida de su gente, es la misma lógica que aplican para el petróleo, para el litio, para las vacas, para el trigo o para el maíz. Resulta que tenemos un recurso biológico gigantesco, capaz de transformar nuestra economía y, paralelamente, garantizar el abastecimiento energético por décadas, y el Senado (con Kroneberger asegurando el quorum y la Huala votando a favor) termina con el beneficio de las zonas frías, como si los argentinos (y para los senadores de Colonia Barón, los pampeanos) fuéramos sus enemigos. Bueno, sí, por supuesto, somos sus enemigos.

Los libertarios denominan esta jugada como equilibrio fiscal. A los números impiadosos, cargados de una cuota de insensibilidad pocas veces vista en democracia, se suma la acción política que desplegó el oficialismo con todos sus gobernadores aliados (si hoy fuera Berhongaray, también con Martín) para hacer volar por el aire lo poco que queda de federalismo. Santilli fue el encargado de hacer realidad esta medida irracional, convenciendo a los del norte de ser verdugos de los del sur. “A ver, si ustedes votan la quita de ayuda contra el frío, le vamos a dar ventaja para que le ofrezcan a su gente un verano menos jodido”. Y fueron y votaron. Y lo peor es que los gobernadores aceptaron (Berhongaray también hubiera tenido que hacerlo), y en esa aprobación dinamitaron el concepto de Nación. Somos el país federal más unitario posible.
La otra columna vertebral en la que se apoyó este triunfo del gobierno, que a su vez es una nueva derrota de la población, fue Patricia Bullrich que festejó ridículamente al final, la condena al sur a la hipotermia a cambio de los mangos que necesita Caputo para seguir armando todo su equilibrio fiscal de plástico. El costo de la medida que ejecutó en la Cámara Alta una señora que pretende ser candidata a presidenta (caso para el cual ya tiene en La Pampa a quien llevaría como candidato a gobernador, el Facha Martín Mazkin) no es otra cosa que la continuidad ideológica del descuento del 13 % a jubilados y estatales cuando era espada de la Alianza; son la continuidad de las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, de la doctrina Chocobar, de “el que quiera ir armado, que ande armado” cuando era representante del macrismo; y es la continuidad de la represión a los jubilados de cada miércoles en esta pesadilla libertaria. Si si, lo de la otra tarde en el Senado los mostró a todos juntitos (sólo faltó algún gesto de los de Tierno, pero han demostrado estar listos para ser los más obedientes de todos) a los que quieren aliarse para desplazar al peronismo en La Pampa y aplicar acá, lo que Milei hace allá.

Se viene otra foto
Desde que el gobernador hizo el anuncio, casi un mes antes, del acto que hará el Partido Justicialista el día de la Lealtad, comenzaron las especulaciones con que qué podría pasar si no todos los sectores concurrieran a ese encuentro.
Y la verdad es que el escenario no parece diferir del que a lo largo de este año se presentó en el Partido gobernante donde, cada sector ha venido jugando, con las cartas que tiene, para tratar de imponer sus aspiraciones cuando se vaya llegando al momento de las definiciones, que será cuando se determine el modo con el cual se seleccionará a los candidatos que lo representen en las elecciones del año que viene.
Más allá de que mediáticamente se quiso tildar al acto como el de la “unidad” del peronismo, desde que se hizo el anuncio de su realización, era obvio que no escaparía de ser la demostración del músculo del gobernador para convocar a la mayor cantidad de sectores, después que, quienes con él vienen pujando, hubieran llevado adelante muestras de poderío que lo obligaban a salir a empardarlas para mantener el equilibrio que necesita, para sostener su injerencia a la hora de las definiciones.
Y en esta suerte de guerra de las fotos que se ha venido librando en el PJ en los últimos meses, si bien la más importante será la que se registre el mismo 17, que descubrirá la cantidad de concurrentes que serán capaces de convocar (que tendrá que ser muchísimo mayor que los que convocó Elsa al Club Argentino, hace unos meses) contrariamente a los análisis apresurados, le suma al gobernador la que se pudo tomar en la reunión organizativa del acto en cuestión.
Que hayan estado «Pali» Bensusán, Ariel Rauschenberger, María Luz Alonso, Espartaco Marín, César Montes de Oca, Jorge Lezcano, Roberto Robledo, Ariel Rojas, Facundo Sola y Federico Ortíz, significa que las figuras más representativas de todos los sectores fueron a darle el ok a Sergio Ziiotto. Desde los considerados suyos, pasando por Convergencia, el NEP, Identidad Peronista, Compromiso Peronista, hasta La Cámpora, todos estuvieron al pie del cañón. Y nadie estuvo obligado a estar, si allí fueron es porque allí quisieron estar. Si se quiere, para todos ellos, estar con Ziliotto “garpa”.
Y no deja de ser lógico que los representantes del vernismo pegaran el faltazo, porque ya había marcado la cancha con aquellas fotos de su líder junto a tres figuras a las que marcó como suyas, antes de cualquier armado. El ex gobernador Carlos Verna dejó claro que la vicegobernadora Alicia Mayoral y los intendentes de General Pico, Fernanda Alonso, y de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, son suyos, están con él.

Respecto a este último, es curiosa la sobrevaloración que la prensa santarroseña hace de él, remarcando su inasistencia en la reunión del Consejo Partidario. Él no se ausentó, él no forma parte de ese organismo al que renunció el año pasado, cuando no pudo imponer sus pretensiones de desplazar al sector al cual había decidido dejar de pertenecer. Después no pudo juntar los avales necesarios para dar la interna con que había amagado y quedó afuera. Tan afuera como están los de Fuerza Pampa, que peronistas ya no son, son otro Partido.
Una sobrevaloración reflejada también en la grotesca pretensión del titular del bloque de concejales capitalino, presumiéndose merecedor de una invitación especial para asistir al acto del día de la Lealtad Peronista. En verdad, nadie espera que vaya…si ya hace dos años, aun siendo todavía presidente del consejo de unidades básicas de Santa Rosa, di Nápoli se fue a celebrar la “lealtad” a Pico. ¿Te acordás? Fue cuando Rodrigo Genoni, que había prestado su casa, el Recreo Mercantil, para llevar adelante el acto, describió su actitud diciendo “…que no nos quieran tomar por tontos, pero si el gobernador hace el acto central en Santa Rosa y el intendente y presidente del consejo de UB de Santa Rosa se va a un acto a Pico…dale. Faltan dos años y medio para las elecciones a gobernador (decía entonces) Esto se arregla únicamente cuando los dos que se tienen que juntar, se junten”.

Y por ahí, no más, sigue pasando la cosa. Cuando los dos que se tienen que juntar, se junten. Y esa será la foto definitiva, mientras tanto seguirán alimentando músculo para ese momento que será el de las definiciones. La foto del 17, en Belgrano, claro que tendrá su peso.
Milei pierde como en la guerra
Más allá de que gaste la plata que dice no haber, comprando chatarra armamentística y que el ministro de defensa inglés, Wes Streeting, le moje la oreja asegurando que tienen la capacidad militar de defender las islas Malvinas, clarísimo está que Milei no irá a ninguna conflagración bélica, pero su semana contundentemente marca, que pierde como en la guerra y el último informe de Zuban Córdoba revela que 63,6% de los argentinos rechaza la gestión de Javier Milei, mientras su imagen negativa trepa al 61,8%, consolidándose un escenario de desgaste político y social de cara a las elecciones.

Su viaje a la ONU fue un desastre, un papelón descomunal, porque todo el mundo se dio cuenta de que decía pavadas ante un auditorio casi vacío, y además se dieron cuenta en lugares donde se supone que tienen muchas ganas de que le vaya bien. En Wall Street, por ejemplo, donde los tipos se miraron y dijeron, ah no. Entonces, subió el riesgo país (cruzó la barrera de los 600 puntos y el costo de refinanciar la deuda vuelve a alejar al Gobierno del mercado y complica la estrategia que había diseñado para cubrir los próximos vencimientos) por las pavadas que dijeron Milei (fue malísima su entrevista con la agencia Bloomberg, que no es Majul, y en la que se lo vio confuso a la hora de explicar cómo enfrentará los crecientes desafíos políticos, sociales y financieros) y “Toto” Caputo, y no porque Axel Kicilloff haya estado en Nueva York (donde los inversores fueron a escucharlo y le dieron alta bola, tanto que se destaca que haya estado José Luis Manzano que, si estuvo es porque algo olfatea, dijeron empresarios). El riesgo es el riesgo M, el riesgo Milei, o el riesgo Caputo. Lo del presidente en la ONU efectivamente fue un desastre. Se aislaron del mundo, terminaron solamente teniendo una reunión bilateral con Netanyahu, en el momento en el que Netanyahu está siendo repudiado por buena parte del concierto internacional. Los recibió Marco Rubio en un pasillo del hotel, ninguneándolos, porque ahora no los necesitan. De hecho, Trump se reunió con Andy Burnham y seguro que usó el tema Malvinas para apretarlo por el estrecho de Ormuz, y le funcionó, porque salieron de la reunión a los abrazos. Definitivamente fue un viaje desastroso. Y encima apareció una nota del JP Morgan, publicada en diarios internacionales, diciendo que la Argentina no va a crecer nada en 2027 y que hay mucha preocupación porque puede caer en la recesión técnica.

Y los datos conocidos en la semana fueron tétricos. Los de la actividad económica marcan que se desplomó un 2,9% en julio, un dato bastante peor de lo que anticipaban las consultoras y devolvió el nivel de actividad a noviembre de 2024. La caída de julio se ubicó entre las más fuertes de la historia reciente sin una devaluación de por medio. La industria se desplomó 5% mensual y la construcción 4,6%. Un golpazo.
Y el Indec también reveló que en el primer semestre de 2026 la pobreza afectó a 15 millones y medio de personas, luego de haber crecido al 32,3%. Se trata de un dato que inmediatamente derriba el insostenible relato oficial con Milei replicando la frase “Sacamos a 14 millones de personas de la pobreza”, por lo menos 14 veces en lo que va del año, en España, en Colombia, en Perú, en Estados Unidos y, por supuesto, en Argentina. La caída de la actividad, el deterioro del empleo y el retroceso en los ingresos laborales son los factores que condicionaron la suba de la pobreza en el primer semestre del año. Pero el dato más doloroso de la Argentina de hoy no es sólo el número general de la pobreza, sino la infantilización de la miseria y el salto directo a la indigencia. Que más de la mitad de nuestros pibes y de nuestras pibas vivan bajo la línea de pobreza no es una estadística vacía, es la condena sobre ellos de crecer mal comidos, mal vestidos, con la panza vacía en un país lleno de alimentos. Un pibe que cae en la indigencia, que ni siquiera llega a cubrir una comida diaria, sufre el daño irreversible en su desarrollo cognitivo, en su capacidad de estudiar, de pensar, de proyectarse y de amar. Imaginate el impacto destructivo que tiene esto de acá, a 20 años más.

Lo que sí, el gran trabajo que hicieron los operadores del silencio, es digno de cualquiera de los premios “falopas” que colecciona Milei en sus giras mágicas y misteriosas. Los guardaespaldas del modelo volvieron a trabajar horas extras para que una historia con destino de tapa por unos cuantos días, a esta altura del partido vaya camino al archivo. Y hoy, otra vez, Karina parece haber zafado de que hablen de ella, o sea, por un rato al menos, pusieron en el centro a la “brujita” Belén Agudiez (la mano derecha de la hermanísima a la que había puesto de subsecretaria de Planificación General) y nadie habla de la que autorizó el afano en la cocina de la quinta presidencial de Olivos, seguramente a cambio de algo más que un 3 %. Colorearon un poquitito más el relato con los rumores de acoso sexual, del cuñado de la amiguísima, a personal de limpieza de la quinta, con la historia de un bife que no estaba a punto y con una milanesa que el presidente pidió a la madrugada y se la trajeron para el desayuno. El contrabando de toneladas de alimentos que el gobierno compraba para Olivos y para la Rosada, pero que en realidad eran para “Pancitos caseros”, nunca pudo suceder sin la autorización de Karina, nunca.
Paradójicamente, es la misma persona que el 1º de febrero del 24 anunció que en el marco de los sacrificios que está dispuesta a hacer por la patria, prohibió la compra de leche en la casa de gobierno. Los proveedores de impunidad mediática y judicial hicieron horas extras para impedir que la versión pobre de $Libra y ANDIS, volviera a poner a “el jefe” en el centro de la escena. El caso de la residencia presidencial se está desvaneciendo en los medios del poder real a una velocidad que no guarda relación con la magnitud del afano. Esta semana ya se dejará de hablar del clan Agudiez y la historia se va a archivar prolijamente, como antes lo hicieron con todas las causas que indican que la corrupción libertaria no es la excepción, si no la regla. Vale recordar que el 5 de mayo de 2024 (5 meses y medio después de la asunción de Milei) Juan Luis González, el autor del libro “El Loco”, publicó en Twitter que “el vicio de Karina por la plata va a meter en líos a todo el gobierno”. El periodista cerraba su mensaje recomendando guardar el tweet.
La Pampa, una isla
No lo fue durante la dictadura cívica, militar y eclesiástica. Como en el resto del país acá también hubo entregadores y empresarios beneficiados, milicos (policías que respondían a militares) torturadores y un obispo siempre sospechado de colaboracionista de los milicos. Pero desde la vuelta a la democracia y, sobre todo, en épocas de gobiernos antipopulares, en los hechos, se puede decir que La Pampa es una isla. El equilibrio fiscal, que permitió consolidar una clase media con altos estándares de calidad de vida, es histórico; las políticas públicas concretas garantizan un entramado institucional consolidado y el estado de bienestar es la característica de cada uno de los gobiernos peronistas, que no fue por magia que se hayan sucedido unos a otros por más de 4 décadas, redistribuyendo el ingreso priorizando la provisión de servicios esenciales como salud y educación en todo el territorio provincial. Todo eso, que en otro lado no se consigue, hace que La Pampa sea una isla.
Pero también (y tal vez por eso mismo sea) hay cuestiones incluso más profundas que nos diferencian. Y bien vale, entonces, esta comparación.
En los últimos días dejaron de existir un par de periodistas que marcaron la historia reciente, uno del país, otro de nuestra provincia. Y mirá que distintos fueron, y por extensión, que distintos somos.
Recordar a Chiche Gelblung como lo hicieron los medios hegemónicos estuvo en línea con el irónico título del programa televisivo que condujo ya en democracia, “Memoria” se llamaba. Ninguno de ellos habló de él, como se merecía, fue un ferviente propagandista de la dictadura, mintiendo y armando operaciones en favor del genocidio.

En esa época fue el director de la revista Gente que no por frívola hizo lo suyo para sostener al régimen. Como muestra, tres botones de la camisa de Chiche, Uno, la tapa del 9 de diciembre de 1976 mostraba la ficha de búsqueda de la militante montonera Norma Arrostito con una faja que decía “MUERTA” en mayúsculas e indicaba fecha y hora del hecho. Pero años después se supo que Arrostito estuvo secuestrada en la ESMA y sometida a tormentos varios hasta enero de 1978, cuando la asesinaron. Dos: el sarcasmo del balance que la revista hizo de aquel 1976, bajo el título “La tortura del año”, la revista en la que Gelblung decidía todo lo que se publicaba, hablaba perversamente de “los teléfonos, no andan nunca, no hay tono, se cortan”. Qué hdp. Pero hay una más: “Los hijos del terror”, tituló una nota hablando de una niña que se veía en la foto principal con un delantal y una muñeca: “Se cree que se llama Alejandra y que tiene tres años. Su madre, dirigente montonera en el Uruguay, se suicidó frente a ella cuando iba a ser detenida. Su padre murió en un enfrentamiento. La niña espera que alguien la reclame” redactó. Nada de eso era cierto: la niña se llamaba Alejandrina y no hubo suicidio ni enfrentamiento, sino el asesinato de sus padres, los militantes Susana Beatriz Mata y Juan Alejandro Barry, a manos de militares uruguayos en el marco del Plan Cóndor. Si por sus acciones los conocerán, eso era Chiche Gelblung.
Nelson Nicoletti fue otra cosa, fue una persona. Se podrá rechazar su periodismo militante, su pertenencia al peronismo, su marinismo casi fanático y se podrá o no estar de acuerdo con su gestión pública, como director de Canal 3 por ejemplo. Pero lo que nadie podrá cuestionar mínimamente si quiera, fue su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. Por sus acciones lo conocían y por eso, los milicos fueron a buscarlo la misma noche en que dieron el golpe de Estado. Lo encapucharon, lo secuestraron, lo torturaron, lo llevaron a la cárcel de máxima seguridad de Rawson y en esa ruleta rusa que hacían girar los asesinos de uniforme, tuvo la fortuna de sobrevivir. Nunca renegó de todo lo que hizo, ni de la suerte que atravesó, sí se dijo como comunicador que siempre fue, que vivió para contarlo y lo hizo por el resto de su vida.
Mirá que distintos somos, a ellos se les murió Chiche Gelblung, a nosotros se nos fue el Nico. HLVS.

