
A 10 días del 17, la expectativa por quienes irán y quienes no al acto por la Lealtad Peronista, hay que sumarle otra movida que interpela al bando opositor, ¿qué harán los radicales? La única buena para la Agrícola vino del peronismo. Papelón de Ravier y van…Milei sin piso.
( Por Javier Urban) Mientras algunos analistas parecen estar dándose cuenta de que “vaciarle un acto al peronismo” no es algo sencillo y manejable; y que no será porque alguno diga, en línea con su segundo que había reclamado una invitación, que antes a él hay que “charlarlo”, que podría haber claros en el espacio público cerrado más imponente de la provincia, como es el Club Belgrano. Dándose cuenta de que si el que convoca es el gobernador, es lógico que la mayoría de los sectores evalúen que tienen más para ganar acompañándolo y que por eso aquella foto en el Partido el día de la reunión del Consejo, resaltó por quienes estaban más que por los ausentes, con lo que equivocadamente especularon…hoy, ya habiendo hablado de esto en la nota de opinión de la semana pasada, se impone hacer mención a otro acontecimiento multitudinario, a otra foto si se quiere, que tendrá lugar antes del acto del día de la Lealtad, el 17 de Octubre, y que va a interpelar fuertemente de cara a lo que viene.
Con Javier Milei enfrentando un rechazo en aumento y una imagen en caída libre, con su vocero derrapando en cada una de sus apariciones como tal, demostrando insolvencia para todo…Martín Berhongaray, y los demás entusiastas radicales dispuestos a entregar eso de dignidad que les queda, a cambio de sumar los votos que Adrián Ravier les dejaría si finalmente el presidente lo bajara y le transfiriera su franquicia, deberá enfrentarse el 15 de octubre a una situación más que incómoda.
Sin respuestas frente a las intimaciones judiciales y con una deuda a los trabajadores y trabajadoras de la educación superior de casi el 35% de aumento salarial, el mismo monto de garantía salarial y más de cinco salarios desde que se aprobó la Ley Universitaria a la que el gobierno de LLA no le da bola, ese día 15 de octubre se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria, con réplicas en todo el país, reclamando la recomposición salarial de docentes y no-docentes, el cumplimiento de los fallos judiciales y un presupuesto que garantice el funcionamiento de las universidades nacionales. Será la quinta marcha federal desde abril de 2024.
Pero, además, la jornada confluirá con el tratamiento del rechazo al DNU 70/23 de Milei, en una sesión especial en la Cámara de Diputados. Se trata del megadecreto que, además de derogar la Ley de Tierras que le ponía límites a la venta de tierras a extranjeros, modificó y derogó centenares de normas y que intervino sobre áreas sensibles como alquileres, medicina prepaga, obras sociales, regulaciones económicas, comercio y derechos laborales. El decreto ya fue rechazado por el Senado en marzo de 2024, parte de sus disposiciones fueron posteriormente modificadas o reemplazadas, pero otras continúan vigentes y, para que pierda vigencia, necesita ahora el rechazo de Diputados. Por eso es que una movilización de organizaciones sociales, sindicales y políticas, acompañarán a la comunidad universitaria.
La magnitud de la primera marcha universitaria, en los albores mileístas, tuvo una contundencia sorpresiva que sobrevivió y logró la victoria de la Ley de Financiamiento que este engendro gobernante la desobedece alegremente.
Los casi 3 años de desfinanciamiento a las universidades han incrementado el descontento y es obvio que la movilización prevista, cuando se aúnen el mismo reclamo y la reprobación contra el dictamen de la Corte, junto con la probabilidad de que Diputados voltee el DNU de la masacre desregulatoria, hará posible que muy variados grupos, colectivos, dirigentes, se junten en una dirección unívoca, que irá en sentido contrario al de la postura de Berhongaray, Poli Altolaguirre y otras firmas radicales que, con sus pretensiones de alianza con los libertarios, desconocen que, desde la reforma de 1918 con el gobierno de Yrigoyen, la de la Universidad pública es una de sus banderas más legítimas.
¿Será posible que veamos una marcha universitaria, que será multitudinaria en todo el país y también en Santa Rosa y otras localidades pampeanas, sin la presencia de esos dirigentes radicales que se han comprometido a bancar a Milei? Y la muchachada de Franja Morada, siempre activos militantes, ¿se abstendrán de participar porque sus dirigentes ahora son seudos mileistas? ¿o estarán en la calle, pero sólo para la foto, siendo conscientes que el año que viene tendrán que votar al candidato de Milei, sólo para desplazar al peronismo, llevando las políticas de Milei al Centro Cívico en la Villa Elvina? La marcha del 15 los interpela a todos. ¿Saldrán en la foto hipócritamente marchando?

LO QUE EL CENTENARIO DE LA EXPO DEJÓ
Otro ejemplo de la insolvencia de Ravier, dicen por lo bajo libertarios desencantados con elbo vocero, ha sido la impotencia que demostró en algo que se estuvo trabajando desde principios de este año, cuentan, que iba a ser la presencia del presidente en la centésima edición de la Exposición Rural. Que no haya estado, se lo facturan a él. Además, Ravier llegó tarde al acto central y se fue antes de que quedara formalmente inaugurada. ¿Será que el muchacho no mensura la importancia que esta celebración tiene para uno de los sectores que más se supieron identificar con LLA?. Y encima, el que vino en representación del gobierno nacional, fue Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, un tercera línea, sin poder de decisión. De ahí que su paso por la muestra de la Agrícola Ganadera santarroseña fue intrascendente, sólo ratificó que en enero del año que vine se irán bajando las retenciones para la soja, el maíz y el sorgo; que la aspiración es que la retención a la soja pueda bajar al 14 % y que conceptualmente la idea es que un día no haya más retenciones. Nada nuevo, y en particular para La Pampa, no dijo más que “en la medida en que se pueda instrumentar herramientas beneficiosas para el agro, lo vamos a hacer” y respecto a las rutas y la conectividad: “Ese tema corresponde a Infraestructura”. El Bambino Pons es el relator de fútbol que usa la muletilla “¿Para qué te traje?”
Si el presidente de la Agrícola, Ignacio de la Iglesia, termina haciendo un balance exitoso de la Expo centenaria, más allá de las más de 20 mil personas que por ella pasaron, tiene que ser por los anuncios del gobernador Sergio Ziliotto que, pese al contexto, no los “dejó a pata” y otra vez el gobierno de La Pampa demuestra que banca al sector.
Para los que están ávidos por detectar quienes aparecen en la foto porque estuvieron y los que no salen porque no fueron, Ziliotto estuvo acompañado por gran parte de su gabinete, el senador Sergio Bensusan, los diputados nacionales Ariel Rauschenberger, Lichy Marin y Abelardo Ferrán, algunos diputados oficialistas pero no del sector vernista Plural Oficial. Y estuvo Luciano di Nápoli, del que se especulaba que no estaría, a partir de que llamativamente ya había estado el primer día de la exposición. También hubo diputados nacionales y provinciales opositores.
Ziliotto anunció una cartera de $55 mil millones para retención de vientres, recría de terneros y siembra de cosecha gruesa, verdeos y reservas forrajeras; confirmó avances en Carne de La Pampa, un Fondo de Innovación de $200 millones y nuevas intervenciones sobre caminos rurales y rutas provinciales. Ratificó que la política provincial se apoya en cuatro herramientas: financiamiento, subsidios de tasas, garantías públicas y reducción de impuestos. Y remarcó que existen “dos concepciones diferentes acerca del Estado”: una que lo considera parte del problema y busca reducirlo a la mínima expresión y otra, la que defendió como modelo pampeano, que lo entiende como una herramienta para promover desarrollo e infraestructura. “No concebimos al Estado como enemigo de quien produce”, afirmó.
Con mucha gente, sin la visita presidencial y con importantes anuncios del gobierno provincial, pasó la edición centenaria de la Expo Rural, en un contexto nacional donde la ganadería, lejos de estar viviendo un boom, como algunos dicen basándose pura y exclusivamente en los números de la exportación de carne, está atravesando una crisis profunda, en la que el que lleva las de perder es el consumidor argentino. Los que todavía pueden, deben pagar más por mantener la carne en su dieta y los que no pueden pagarla deben resignarse a comerla menos o ni siquiera probarla en muchos casos. El consumo per cápita de carne vacuna es de 46,3 kilos/año, resultando 9,4% menor al promedio anual de julio de 2025. Es decir que cada argentino cedió de su consumo unos 4,8 kg/hab/año. es el peor nivel de los últimos 20 años. También de los 30, los 40 y hasta los 70 años. Nunca antes los argentinos comieron tan poca carne vacuna como ahora.
Y hay que decirlo, más allá de que la demanda aparezca visiblemente golpeada por la pérdida de poder adquisitivo, lo cierto es que la crisis de la carne es de oferta. La industria frigorífica vacuna enfrenta un escenario de menor nivel de actividad. A las menores zafras de terneros de los últimos años, producto de la adversidad climática que forzó el envío anticipado de animales a faena y la liquidación de hembras en el período 2023-2025, en los últimos meses se sumó la reversión del ciclo ganadero, que estaría pasando a una nueva fase de retención de vientres. Hay menos terneros que antes, y menos vacas, y menos novillos. Y por eso en los primeros siete meses del año se faenaron 7,09 millones de cabezas de hacienda vacuna, es decir 9,8% menos que en enero-julio de 2025. En términos absolutos, la actividad de la industria frigorífica disminuyó en 772,8 mil cabezas. La Argentina produjo 1.689 millones de toneladas res con hueso, un 6,8% menos que en enero-julio de 2025.
En La Pampa, el último dato conocido, que es el de finales del año pasado revela que el rodeo pampeano sufrió una retracción interanual del 3,84%, casi el triple que el promedio nacional. El stock provincial pasó de 2.966.676 cabezas en 2024 a 2.852.794 cabezas actuales, consolidando la desaparición de más de 113.000 animales en solo doce meses. Muy atrás ha quedado aquel Plan Ganadero impulsado por el gobierno de Carlos Verna en 2013, gracias al cual, en aquellos años se crecía sostenidamente más que la media nacional, dándole trabajo a los productores, a los que les mejoró su capital, cuando la mayoría de los terneros que nacían en La Pampa eran engordados en la provincia y casi la mitad se faenaban en La Pampa, lo que significaba más capital para los productores, más rentabilidad y más trabajo para los pampeanos.
A este panorama hay que sumarle también el reconocido menosprecio de la patronal rural para quienes son los brazos que generan cada alimento que llega a las mesas de nuestra Patria y gran parte del mundo. Más allá de la repudiable explotación laboral y la trata de personas, básicamente en el norte de nuestro país (recientemente se reveló que, entre enero de 2025 y junio de 2026, se detectaron 752 trabajadores y trabajadoras rurales con indicios de presunta trata con fines de explotación laboral), que los laburantes rurales estén cobrando menos de 900 mil pesos de bolsillo es una vergüenza, como también lo es que no se implementen políticas de Estado destinadas a incrementar el aprovechamiento productivo de las tierras que permanecen sin explotar o con un uso deficiente, no puede ser que “el campo” sólo genere un 22 por ciento de empleo; y las modificaciones referidas a los períodos de prueba y la incorporación de trabajadores bajo el régimen de monotributo implican un retroceso para quienes se desempeñan en el ámbito rural.
Ligado a esto, naturalmente, también está la industria frigorífica y, en La Pampa, en forma directa, los frigoríficos generan 3600 empleos directos, mientras que en derededor de la industria cárnica hay 8 mil o 9 mil pampeanos laburando. Que el gobierno nacional aumente los servicios como lo sigue haciendo es demencial, un frigorífico que pague $450 millones de luz es inviable. A la hora de asignar responsabilidades ¿lo tendrá en cuenta “el sector”?

GOLONDRINA QUE NO HACE PRIMAVERA
Justo en el mes de la primavera fue cuando La Pampa recibió más recursos en concepto de coparticipación que un año atrás, algo inédito en tiempos de Milei. Ciento veintisiete mil trescientos cincuenta y dos millones de pesos recibió nuestra provincia en concepto de transferencias automáticas de recursos de origen nacional en setiembre. Eso es un 5,5% más de coparticipación federal de impuestos, si se compara con el mismo mes de 2025.
Se sabe que los dos pilares de la masa coparticipable son el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el impuesto a las Ganancias, que dependen directamente del nivel de actividad. El IVA está atado al consumo y ganancias a la rentabilidad empresaria y al empleo formal. Cuando se achica el consumo, el IVA cae. Cuando la actividad se desacelera, también lo hacen las utilidades y los ingresos gravados.
El ajuste fiscal que desde hace 3 años impulsa el gobierno de Milei, combinado con la contracción del gasto público, la pérdida del poder adquisitivo y el debilitamiento del crédito, impactó de lleno en el mercado interno. El resultado es visible: menor circulación económica y una recaudación que pierde capacidad en términos reales. Este proceso tiene consecuencias inmediatas. La caída de ingresos nacionales reduce la masa coparticipable, lo que se traduce en menores recursos para las provincias.
La obligada retracción de la obra pública, la contención del gasto o las dificultades para sostener niveles salariales impactan sobre el empleo, el consumo y la actividad productiva, a partir de ahlí, el ciclo se retroalimenta: menos actividad implica menos recaudación, y el deterioro vuelve a empezar. Desde que gobierna Milei, en 2024 hubo una caída fuerte de recursos automáticos; en 2025 hubo alivio parcial, pero sin volver al nivel de 2023; y en lo que va del 2026 la coparticipación volvió a caer en términos reales y en los primeros 9 meses del año, la tendencia general de las transferencias todavía se mantiene en rojo, debido a la fuerte contracción económica de los meses previos a este setiembre que, en general, tuvo una suba real de entre el 4,2% y el 4,4% interanual.
Por eso, por más que en setiembre hayan llegado un 5,5% más de coparticipación comparado con el mismo mes del año pasado, como dice el dicho en su versión original, literalmente una golondrina no hace primavera y en La Pampa la medición acumulada del año continúa marcando terreno negativo. Y a esto hay que sumarle que el Estado nacional sigue debiéndole a nuestra provincia un monto superior a los $400 mil millones en diferentes conceptos, lo que le impide contar con mayor alivio fiscal y al mismo tiempo generar mayor crecimiento para nuestra provincia.
Es por eso que, pese a su histórico esquema de administración ordenada, con equilibrio en sus cuentas y cero nivel de endeudamiento. Pese a esa solidez que le ha permitido, este año también, sostener su funcionamiento sin recurrir a adelantos de coparticipación, el gobernador se ha visto obligado a enviar a la Cámara de Diputados/as un proyecto de ley pidiendo la facultad de utilizar temporariamente recursos afectados para incrementar las partidas de gastos destinados a afrontar la prestación de servicios esenciales del Estado (salud, educación y alimentación) y para garantizar el pago de aguinaldos a los agentes públicos provinciales y jubilados y pensionados del Instituto de Seguridad Social.
Ziliotto está pidiendo un incremento presupuestario en línea con el proceso inflacionario que sobrepasó las proyecciones en el Presupuesto Nacional y también, aunque en menor medida, en el Presupuesto Provincial.
En el Ejecutivo dan por descontado que legisladores y legisladoras no pondrán reparo en la habilitación solicitada, claro que los de la oposición aprovecharán la oportunidad de soltar la lengua con todo, acusando al gobierno de cuanta desprolijidad se les ocurra señalar. Eso no los preocupa, naturalmente. Pero, deslizan algunos con cierta inquietud: “ninguno de los nuestros querrá hacernos pasar un mal momento ¿Verdad?”

NADIE SUPO BIEN POR QUÉ, A PARIS, MILEI SE FUE
Mucho más asqueroso que sorpresivo (que también lo fue porque no lo esperaba nadie) fue el fallo de la CSJ resolviendo que el CECIM (Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata) no estaba legitimado para promover el amparo judicial que había logrado que la Sala III de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata declarara la inconstitucionalidad del artículo 154 del DNU 70/23, mediante el cual se derogaba la ley 26.737 de Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de Tierras Rurales.
Los ex combatientes habían acudido a la justicia, ante la pasividad del Congreso de la Nación, porque ellos defendieron nuestro territorio en Malvinas, y porque la Constitución Nacional establece como regla que el Poder Ejecutivo no puede emitir disposiciones de carácter legislativo y reserva los decretos de necesidad y urgencia para circunstancias excepcionales que impidan seguir el trámite ordinario de sanción de las leyes.
Al revocar esa sentencia de la Cámara de La Plata, la CSJ volteó el obstáculo judicial que mantenía vigente el régimen de protección de la Ley de Tierras.
La Corte le resolvió así, al gobierno, lo que no pudo hacer en el Congreso en agosto, cuando quiso volver a tratar la extranjerización de tierras y tuvo que retirar esa parte del proyecto de la llamada “ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada“. La CSJ le termina diciendo al gobierno: “Mirá, lo que vos no resolvés en el Congreso, te lo resuelvo yo”. Y entonces, surge la pregunta entre los sectores de poder que sostienen al presidente ¿para qué está Milei?
Cuando un presidente dice que el paraíso está a 30 o 40 años de distancia y que los nietos o bisnietos de los que lo padecen en la actualidad, van a gozar de los primeros frutos, le habla con exclusividad a los condenados, pero omitiendo prolijamente un dato central: los futuros beneficiarios de su estrategia para convertirnos en potencia mundial ya fueron hipotecados por la deuda externa que sostiene en tiempo presente su decisión de matar a la industria nacional y al mercado interno. Por lo tanto, es necesario, una vez más, intentar que algunos jóvenes descubran, y que muchos veteranos recuerden, que el neoliberalismo nunca es futuro, no lo fue, no lo es y no lo será jamás. Y dentro de 30 o 40 años, los que todavía no nacieron, van a padecer la deuda externa que este mismo gobierno está tomando. Nada nuevo en la palabra del nieto de Martínez de Oz, el hijo del menemismo y el hermano menor del macrismo: asalariado como carne de cañón, como sacrificio humano para que los dioses bendigan el pan de los monopolios. Aunque su mensaje en el coloquio de ideas, en apariencia, fue para todos, el presidente que sólo le habla a los mercados, no abandonó a su elite y repitió la experiencia de abrir la boca ante aplaudidores. Se dirigió de manera selectiva a los socios del club que pagaron más de 3 millones de pesos por cabeza, o a los invitados que pusieron casi 7 palos, con el único fin de participar como invitado de la fiesta de confirmación del rumbo económico. El tipo, desde la penumbra parisina, con un decorado de clandestinidad y pilcha de adolescente tardío, renovó sus votos con la miseria planificada para el 80 % que lo padece y la vida loca para el 20 % que va a sobrevivir a la soñada destrucción de la Argentina.

Cuando un presidente confirma que solo habrá dolor en el presente, y lo anuncia ante empresarios que no conocen del dolor, se está refiriendo con muchísima precisión a la mayoría que va a soportar el peso de un plan destinado a agrandar la brecha entre ricos y pobres. Está hablando de un proyecto que, mientras hambrea al 80% de la población, paralelamente le brinda resultados inmediatos al capital concentrado. Repetir, a esta altura del partido, que los procesos de crecimiento no son instantáneos y que demandan mucho tiempo, es un sedante clasista para el establishment y una sentencia a esperar a los que ya esperaron demasiado. Cuando dice que estos procesos requieren disciplina, es un mensaje para los que sufren la zona liberada que construyó esa desregulación económica salvaje, ridícula e inexistente en los países que él admira, para que el poder real someta a millones de seres humanos. Sólo un presidente deshistorizado, como el libertario, que ignora lo mejor del pasado argentino y lo poco que sabe lo niega, puede decir que algún día seremos Estados Unidos. Eso es imposible en las condiciones de sometimiento que acordó su gobierno con el propio Trump. Porque si hay un país que nos necesita subdesarrollados y obsecuentes, es Estados Unidos. El que jamás nos va a dejar ser Estados Unidos, se llama Estados Unidos. A nosotros y a toda América Latina, las dos grandes etapas de crecimiento y desarrollo nos llegaron de la mano de la independencia económica y la soberanía política, sin escuchar órdenes de la Casa Blanca y del Fondo Monetario Internacional, que en realidad son las 2 caras de la misma moneda. Washington nos quiere como economía complementaria, ordena que le demos de comer en la boca a los dueños de la máquina y no nos permite ser competitivos. Para eso, solamente para eso, simplemente para eso, está Javier Milei.
Claro que el tipo no vendría haciendo bien las cosas para sus mandantes, porque el mercado no parece dispuesto a comprar ni la bazooka de 75 mil millones de dólares que prometen Milei y Luis Caputo ni la exagerada lluvia de inversiones anunciada desde París. Es así que mientras el gobierno intenta seducir a los mercados con el paseo de ministros por los barrios exclusivos de París y termina, como es su costumbre, recaucheteando anuncios (por ej. el responsable local de TotalEnergis explicó que los más de 10 mil millones de dólares anunciados forman parte de proyectos en curso) para engalanar giras sin resultados importantes; los acreedores, inmunes a la frivolidad de los funcionarios argentinos, prefieren mirar la evolución de las reservas que deberán afrontar los pesados vencimientos del 2027, y entonces el resultado verdadero es que el riesgo país volvió a subir y superó los 650 puntos.
Podrá festejar diciendo que con Trump se cargaron a Lula (lo que está por verse) pero la única verdad es la realidad y, según una encuesta de la consultora Equipo Mide, el 58% considera que está peor desde que gobiernan los libertarios y el 52% cree que Milei no merece la reelección.

