
La diputada radical, Gisela Cuadrado, resaltó la tarea que realiza en la Legislatura Pampeana y destacó que la “escucha” debe ser parte de una política permanente.
“En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, la diputada provincial Gisela Cuadrado (UCR) destacó la importancia de fortalecer las políticas públicas de prevención, atención y acompañamiento, con especial atención a las niñas, los niños y los adolescentes, así como a sus familias.
En un comunicado de prensa señaló:
Este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone el lema “Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real”, una convocatoria a reconocer el valor de las experiencias de quienes atravesaron situaciones vinculadas con su salud mental y a garantizar su participación en el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas públicas.
“Durante mucho tiempo, las políticas públicas se diseñaron pensando en las personas, pero no siempre escuchando a quienes atravesaron estas situaciones. Sus experiencias, las dificultades que encontraron para acceder a la atención y las respuestas que recibieron o que les faltaron son fundamentales para comprender qué debemos mejorar”, expresó Cuadrado.
En ese sentido, sostuvo que escuchar no debe convertirse en un acto meramente simbólico, sino en una herramienta concreta para transformar el sistema de salud mental.
UN TRABAJO LEGISLATIVO SOSTENIDO
La legisladora recordó que, desde 2024, viene trabajando junto a otras diputadas en la presentación de distintas iniciativas vinculadas con la salud mental, la prevención y el acompañamiento de las personas y sus familias.
Sin embargo, señaló que durante 2025 se profundizó su preocupación por las dificultades que presentaba el sistema provincial de salud mental para brindar respuestas oportunas y adecuadas, particularmente ante situaciones que involucraban a niños, adolescentes y jóvenes.
“Durante 2025, advertí con mayor preocupación que el sistema de salud mental no estaba dando las respuestas que muchas personas y familias necesitaban. Las situaciones que atravesaban nuestros jóvenes evidenciaban la necesidad de revisar las herramientas disponibles, fortalecer la prevención y mejorar los mecanismos de intervención y acompañamiento”, manifestó.
En ese contexto, impulsó un proyecto para declarar la emergencia en salud mental en La Pampa, además de iniciativas destinadas a desarrollar programas integrales para docentes y policías, abordar los consumos problemáticos, prevenir riesgos en entornos digitales y fortalecer las redes de contención familiar.
LA EMERGENCIA EN SALUD MENTAL Y LA PERSPECTIVA DE NIÑEZ
Cuadrado también destacó que, durante 2026, la Legislatura provincial acompañó la iniciativa presentada por el oficialismo para declarar la emergencia en salud mental. Durante su tratamiento legislativo, la diputada pudo realizar aportes que permitieron incorporar una perspectiva vinculada con las infancias y las adolescencias.
Entre ellos, mencionó la importancia de promover la participación de adolescentes y jóvenes, fortalecer la capacitación de quienes intervienen en estas situaciones, incorporar herramientas de atención y articular acciones preventivas con instituciones y espacios comunitarios.
“Entendí que, más allá de quién hubiera presentado el proyecto, lo importante era avanzar en una herramienta que permitiera mejorar las respuestas del Estado. Por eso acompañé su tratamiento y trabajé para incorporar una mirada que contemplara especialmente las necesidades de nuestros niños, niñas y adolescentes”, señaló.
Asimismo, remarcó que la sanción de una ley representa un paso importante, pero que su verdadero impacto depende de la implementación, la asignación de recursos, la articulación institucional y la evaluación permanente de sus resultados.
LOS JÓVENES DEBEN SER PROTAGONISTAS, NO SOLAMENTE DESTINATARIOS
La diputada consideró fundamental que las políticas públicas de salud mental incorporen mecanismos reales de participación de adolescentes y jóvenes.
“Los jóvenes no deben ser solamente destinatarios de las políticas públicas; deben ser protagonistas de su construcción. Necesitamos escucharlos, conocer sus preocupaciones, sus experiencias y sus propuestas. No podemos pretender dar respuestas a sus problemáticas sin hacerlos parte de las decisiones”, expresó.
En ese sentido, destacó que la participación juvenil debe trascender las instancias de consulta y convertirse en una herramienta permanente para identificar problemáticas, elaborar propuestas y evaluar las respuestas institucionales.
LA SALUD MENTAL TAMBIÉN INVOLUCRA A LAS FAMILIAS
Cuadrado sostuvo que la salud mental debe abordarse desde una perspectiva integral y transversal que contemple su relación con la educación, los ámbitos laborales, la violencia, los consumos problemáticos, los entornos digitales y las distintas realidades sociales.
También hizo especial hincapié en la necesidad de acompañar a las familias.
“Detrás de cada persona que atraviesa una situación vinculada con su salud mental hay, muchas veces, una familia que también necesita ser escuchada, orientada y acompañada. No podemos pensar políticas públicas que atiendan solamente a la persona y dejen a su entorno sin herramientas para afrontar esas situaciones”, manifestó.
Finalmente, remarcó la importancia de construir políticas públicas sostenidas, con la participación de profesionales, instituciones, organizaciones sociales, personas con experiencias vividas y sus familias.
“Hablar de salud mental es hablar de derechos, de prevención, de escucha y de acompañamiento. Es comprender que detrás de cada situación hay una persona, una familia y una realidad que merece una respuesta. La salud mental debe ser una prioridad permanente. No hay política pública más urgente que salvar una vida”, concluyó.
LÍNEAS DE AYUDA EN SALUD MENTAL
Línea 136: Central de atención permanente para personas en crisis emocional o urgencias de salud mental en toda la provincia.
Línea 132: Orientación, escucha y acompañamiento especializado ante situaciones vinculadas con consumos problemáticos.

